NOSOTROS
Hace casi ocho años la Subcomisión del Hincha se formó con la intención de ser una herramienta útil de trabajo desinteresado al servicio de nuestro querido San Lorenzo. En su inicio ya se notaba que la labor iba a ser traumática ya que, por ejemplo, la Comisión Directiva (en adelante C.D.), que incluye tanto a la mayoría como a las minorías, se tomó un año para hacer oficial a esta Subco
misión. Innumerables propuestas y pedidos cajoneados por la C.D.; prácticas admistrativas poco transparentes, modalidades y procederes nada profesionales, fueron abriéndonos los ojos para darnos cuenta el mal camino que estaba transitando la Institución en manos de dirigentes a quienes nada les importa el Club y sí sus propios intereses y mezquindades. Nuestro primer diagnóstico fue que San Lorenzo estaba enfermo y con el paso del tiempo y la gestión de la C.D., su enfermedad era cada vez más grave. Esta reacción inmunológica a los problemas y desmanejos de San Lorenzo siguió trabajando y su trabajo fue reconocido por la comunidad azulgrana. Nos generaba impotencia ver cómo a pesar de más de 200 notas presentadas, pedidos de renuncia de dirigentes, comunicados de prensa, asambleas en la sede, concurrencia a todas las reuniones de C.D., todo se agravaba cada vez más. Al mismo tiempo conocíamos cada vez más a los dirigentes, quienes si no tuvieran algún interés no estarían en San Lorenzo. Ver un Club que no escapa a las generales de la ley de la mayoría de los Clubes del país por su fraudulenta administración. Pero San Lorenzo es nuestro, de los socios e hinchas y no podíamos seguir viendo cómo están llevando el Club a la quiebra. Quien quiera corroborarlo estudie la evolución de los indicadores financieros y la evolución del pasivo que hoy se encuentra alrededor de los 200.000.000 de pesos. Por eso decidimos que debíamos detener esta caída pues no íbamos a poder mirar a la cara a nuestros hijos y nietos cuando nos preguntaran qué le pasó a San Lorenzo y por qué no hicimos nada para impedirlo. La Subcomisión del hincha ha formado un espacio político desde donde sí vamos a poder torcer el rumbo, sanar la Institución y posicionar al CASLA en el lugar que la historia le ha dado. Sabemos del desafío que enfrentamos, sabemos de nuestra capacidad la cual será incrementada por las capacidades de la gente de bien que se sume a este proyecto de recuperación Institucional. Vamos a gestionar un Club de puertas abiertas, a generar una red de recursos humanos y donde los costos sean la mitad y no el doble por negligencia o dolo como lo es hoy.