Somos ASANA, una organización sin fines de lucro de Argentina que nació en 1976 de la mano de un grupo de madres, padres y profesionales que soñábamos un futuro más digno y humano para nuestros hijos con discapacidad intelectual. En ese camino, una de nuestras fundadoras, Mercedes Braun - mamá de Santiago- dejó una frase que todavía hoy late en el corazón de nuestra institución: “Nuestros hijos ne
cesitan independizarse de sus familias para poder crecer. Al principio, el miedo fue más grande que la certeza. Nos dolía pensar en soltar, nos costaba imaginar un camino distinto. Pero entendimos algo esencial: el amor verdadero también es confianza, y la autonomía también es una forma de cuidado. Pero cuando ese miedo se convirtió en esperanza, comenzamos a crear un espacio de contención y cuidado integral, donde la naturaleza forma parte de la vida diaria y donde nuestros hijos e hijas pudieran crecer, desarrollarse y vivir con respeto, oportunidades reales y con acompañamiento humano. Convirtiéndose poco a poco, en lo que es hoy: un hogar y un centro de día para adultos con discapacidad intelectual. De esta forma ASANA, nació de ese acto de amor profundo: dejar de retener para empezar a acompañar.