08/09/2026
Por la celebración de los 80 años nos llegan algunos testimonios...
Aunque ya estoy alejado del barrio
Napostá, me enteré de que su Sociedad de Fomento está cerca de un nuevo aniversario: i80 años!
Al enterarme de la noticia, no pude sino pensar en dos cosas: una, lo que viví en el barrio; otra, lo que estudié en la Universidad sobre este tipo de instituciones. Y las dos cosas me permiten hablar de la Sociedad de Fomento del Barrio Napostá.
Si comienzo por lo que viví, no puedo decir que haya sido un miembro activo y permanente de esa institución, pero sí que me brindó mucho en momentos importantes de mi vida, cuando todavía vivía en la calle Fuerte Argentino.
Recién me acerqué a ella después del año 2000, cuando ya tenía más de 25 años. Su biblioteca me fue muy útil en mis primeros pasos como docente, además de
ofrecerme lecturas para momentos recreativos. También allí encontré un servicio de psicología que me resultó muy útil durante una etapa compleja que me tocó vivir. Y, más allá de lo que significó para mí, el salón de la Sociedad de Fomento también fue escenario de algún cumpleaños familiar.
Si paso al otro punto (lo que estudié en las carreras de Historia en la Universidad Nacional del Sur), puedo entender que las Sociedades de Fomento nacieron al calor de una idea muy poderosa en las primeras décadas del siglo XX: el "asociacionismo". El "fomentismo" fue un fenómeno específico derivado de aquel.
Esto no era nada más (i)/ nada menos!) que la unión de vecinos de diferentes barrios para gestionar mejoras para el sector: desde el arreglo de las calles hasta la llegada de servicios como el agua o la
electricidad.
Y, a partir de las Sociedades de Fomento, casi inevitablemente aparecían otras instituciones y servicios: la biblioteca popular (libros para la comunidad como herramienta de crecimiento), la sala de primeros auxilios o el club del barrio. Entonces, por estas "dos vías", pude entender todo lo que significaba tener una Sociedad de Fomento como la de Napostá. La propia experiencia me lo enseñó: necesité de ella y allí estaba. Y mis estudios académicos me explicaron por qué estaba allí esa institución. Termino diciendo que, en tiempos como los que corren, de individualismo extremo, valoro y festejo que la Sociedad de Fomento del querido Barrio Napostá siga en acción, recordándonos que las cosas se hacen mejor con otros y valen más cuando sirven a otros.
Aquel chico que se pasó su infancia jugando a la pelota sobre el entubado dice gracias a todos los que siguen dando vida a la Sociedad de Fomento.
Juan Pablo Rodoni, Licenciado en Historia
(en Instagram .biografo)