20/05/2024
1-3-27 al 28 Desde que se levantó el primer desobediente delante de mi Ley, ¡cuánta miseria y cuántas tinieblas dejó a su paso! Desde entonces existe el mal como una fuerza invisible. Yo permití que existiera esa fuerza sólo para someteros a prueba y por vosotros mismos quiero exterminarla. Mas no por ello culpéis de vuestras faltas y caídas a determinado ser que personifique esa fuerza; pensad que para cada tentación existe una virtud en vuestro espíritu para combatir el mal.
2-29-5 También hay quienes en su duda se preguntan: “¿Será en verdad el Maestro? ¿Estaré en buen camino? ¿No será esto obra de la tentación?” Y cuando así os preguntáis, oís mi dulce palabra que os dice: ¿Habéis sentido paz en este camino? ¿Os habéis consolado y sanado de vuestras enfermedades? ¿Os habéis regenerado? Entonces os confesáis ante vuestra Conciencia y decís: “Sí, todo esto he contemplado y recibido”.
7-206-35 El Maestro os ha dicho: Detrás de esa puerta que encontráis cerrada y que llamáis muerte, está la vida. La vida soy Yo. La muerte es la que brinda la tentación que ciega vuestros ojos y que no os deja vivir a mi lado. Mas lleváis un arma poderosa para libraros de la tentación; es la oración. Es el arma que os hace sentiros fuertes, que os acerca a mi Divinidad y os hace caminar junto Conmigo en el camino de vuestra evolución espiritual.
8-237-33 Para llegar al final del camino, tenéis que encontrar muchos tropiezos. El que más méritos tenga, será aquél que haya vencido la tentación.
9-259-90 La tentación, como ave de rapiña, querrá despojaros de vuestros dones, mas estáis en el tiempo en que tenéis la libertad de creencias, porque la Era de la opresión ya ha pasado y vosotros debéis aprovechar esta libertad y no dejaros convertir en los esclavos de la maldad y de la mentira de los hombres.
9-271-23 No olvidéis que en los instantes más solemnes y en las horas de mayor trascendencia, es cuando la tentación os acecha más, cuando el corazón se debilita y el ánimo decae, cuando surgen las dudas, las incertidumbres y las indecisiones.
11-312-4 Hogares y familias de Israel: Cuando sintáis que la tentación se presenta en el seno de los vuestros, buscad la soledad, invocándome a Mí, diciéndome: “Maestro, dadnos vuestra fortaleza, dadnos vuestra espada y no dejéis que como padre desconozca a mis hijos; no permitáis que como esposo desconozca a mi compañera o como compañera desconozca a mi esposo”. ¡Yo oiré vuestra oración, os defenderé y os haré salir avante, porque esta es mi voluntad!
11-327-15 ¿Permitirá el Padre que grandes turbaciones o tentaciones se acerquen a sus discípulos? De cierto os digo: Sí lo voy a permitir, mas no con la intención de contemplaros vencidos por la tentación en dichas pruebas, no, sino para que vosotros convirtáis las tinieblas en luz y venciendo a vuestros enemigos, los convirtáis en amigos y hermanos. Para que vosotros también levantándoos sobre los pecados de los hombres, dejéis huellas de bien y de virtud, convirtáis a los hombres en buenos; por eso permitiré que las pruebas vengan a vosotros. Ya os he enseñado cómo podéis salir avante: Velando, orando y poniendo en práctica mi Doctrina.
11-327-19 De todo ello os hablo, porque la tentación usará de todas sus artes, de todas sus fuerzas, para tocar a mis discípulos. Mis discípulos, que no se encuentran sólo dentro del Espiritualismo, porque ellos están en todo el Universo, Yo les contemplo dispersos aunque escasos, pero doquier están, porque Yo les he enviado. Ellos serán buscados para probar su espíritu, en su virtud, en su amor a Mí, en su amor a los demás, para doblegarlo, para ofrecerle las riquezas de este mundo, las grandezas terrestres, temporales, el brillo de la gloria y de la grandeza material. Pero así como os prevengo a vosotros por el entendimiento del hombre, Yo prevengo a todos esos discípulos, a través de revelaciones y por intuición.
11-328-36 al 38 Luchad contra las tentaciones, descubrid las encrucijadas, romped las redes y lazos tentadores, descubridlos con vuestra intuición cuando se oculten detrás del velo del Más Allá, descubridlas cuando se oculten entre los hombres o en las luchas de la Tierra; luchad siempre. Yo os digo: Vosotros estaréis Conmigo en esta contienda. Yo estoy en ella como un Gran Guerrero en contra de las tinieblas y de todo mal existente y al final, seré el que dé el último golpe y el que venza, el que os ayude, y vosotros los que me ayudéis a vencer. El triunfo absoluto sobre la tentación y el mal no será vuestro en este tiempo, mi pueblo. Tendré que atar aquel poder por un tiempo, pero vuestros méritos serán tomados en cuenta para ello y ese tiempo en que aquel poder se encuentre atado, servirá para que el bien en todas sus formas tome fuerza y cuando fuerte en el bien el hombre se encuentre, cuando en la balanza de mi justicia el bien pese más que el mal, entonces sí, la tentación en todas sus formas será desatada por un tiempo más y ya en ese tiempo no será mi espada la que la venza, sino vuestras propias armas. Yo sólo vigilaré desde el infinito, porque vosotros tendréis la fuerza necesaria para vencer al enemigo. La virtud en todas sus formas se habrá enseñoreado en este mundo y la tentación no encontrará rincón ni puerta abierta, ni cabida, y sus más grandes celadas, sus más grandes lazos, serán tendidos hasta el último elemento de aquel poder, y cuando su reinado sea quebrantado y dividido, entonces vendrá el principio de vuestro triunfo y la tiniebla se convertirá en luz, el mal se convertirá en bien y los perdidos serán hallados. He aquí, éste será el triunfo en vuestro espíritu y cuando elevéis vuestro cántico, será el triunfo de la luz, de la justicia y del amor. Porque vosotros no os iréis de este mundo fracasados, no os iréis derrotados por la tentación. No, mis hijos. Si durante un gran tiempo habéis caído y siguiereis cayendo ante esos lazos, llegará el día de vuestro triunfo, en que levantéis vuestra frente y miréis a vuestro Señor, como sabe erguirse el soldado delante de su mandatario.
12-346-10 La tentación aún os rodea, mas llegará el tiempo que os he anunciado en el cual la tentación será atada, para que en vuestros caminos sólo sea mi luz la que os guíe.
12-351-12 En el transcurso de los años se ha manifestado la tentación en vuestro camino, ella ha luchado afanosamente por alejaros del camino verdadero, confundiros y desorientaros, dejando en vuestro corazón la incertidumbre.