04/04/2026
Estimados integrantes, amigos apoyadores y hermanos que hoy nos acompañan:
Dicen que la distancia es el olvido, pero para quienes formamos el Conjunto Folclórico Quinchamalí, la distancia ha sido el motor que ha mantenido encendido el fuego de nuestra identidad. Un día como hoy, el 4 de abril de 1985, nació un sueño. No nació en las tierras de Ñuble, entre cerámicas negras y guitarreras, sino aquí, en el corazón palpitante de São Paulo, como una necesidad del alma de decir: "Aquí está Chile".
Cumplir 41 años de vida artística ininterrumpida es una hazaña. Somos testigos de cómo el mundo ha cambiado desde mediados de los 80, pero nuestra misión ha permanecido intacta. Hemos sido embajadores de la cueca, del trote, de la tonada y del costumbrismo en una tierra que nos acogió con generosidad, pero a la que nunca dejamos de mostrarle la fuerza de nuestra Cordillera y el aroma de nuestra tierra húmeda.
Quinchamalí no es solo un grupo de baile; es una familia transnacional. Por aquí han pasado generaciones: padres que enseñaron a sus hijos a zapatear en suelo paulista, y jóvenes que, aunque hablen portugués en su día a día, sienten que el corazón les late en ritmo de 6/8 cuando escuchan una guitarra bien rasgueada.
Hoy brindamos por los que fundaron este conjunto en 1985 con más nostalgia que recursos, pero con una convicción de hierro. Brindamos por los que ya no están, por los que se integraron ayer y por los que vendrán.
Ser un "Quinchamalíno" en São Paulo significa:
Resiliencia: Para ensayar bajo el sol o la lluvia tropical.
Pasión: Para lustrar cada bota con orgullo, sudar en cada baile.
Identidad: Para ser el puente cultural entre el Huaso y el Gaucho, entre la cordillera y el mar.
Miramos hacia el futuro con la misma energía de aquel primer día. Mientras haya un chileno en Brasil que añore su tierra, y mientras haya un brasileño curioso por conocer nuestra cultura, el Conjunto Quinchamalí tendrá una razón para existir.
Los invito a levantar sus copas (¡de vino chileno o de una buena caipirinha, que para eso somos hermanos!).
¡Por los 41 años de historia!
¡Por la danza que nos une!
¡Y por el Conjunto Folclórico Quinchamalí!