08/05/2026
Decomiso de Radio Comunitaria OCN de Belén: Mercantilismo estatal y la ofensiva colonial contra la comunicación popular
El desmantelamiento de la Radio Comunitaria OCN en la localidad de Belén ha dejado de ser un mero expediente técnico para convertirse en un símbolo de la violencia institucional en Paraguay.
Este acto no solo silencia una frecuencia; representa la ejecución de una política mercantilista y represiva que busca asfixiar las voces que no se ajustan a la lógica del mercado.
Alicia Amarilla, lideresa campesina en CONAMURI y secretaria general en el ILC , señala como atentado en contra de la democracia.
El Estado contra el Bien Común: una lógica mercantilista
Bajo el lema de "formalización", el Estado paraguayo opera bajo una contradicción flagrante que los medios populares han denominado "El Estado contra el Estado".
Mientras diversas carteras públicas se valen del alcance territorial de la radio para sus programas de salud y formación, otra instancia —bajo una visión puramente técnica y recaudatoria— CONATEL, decide clausurarla.
Este proceder evidencia una ideología que prioriza el espectro radioeléctrico como un bien transaccionable antes que como un recurso estratégico para el bien común.
Al criminalizar a las radios comunitarias, el Estado protege el monopolio de las grandes corporaciones mediáticas, asumiendo un rol de guardián de intereses privados en detrimento del Buen Vivir de los territorios.
La vigencia del pensamiento colonial
La censura a la , en esencia, un acto de pensamiento colonial.
Al despojar a una organización campesina de sus herramientas de expresión, el poder centralista intenta tutelar qué voces son válidas y cuáles deben ser erradicadas.
, de la organización CONAMURI y del Instituto Juan Díaz Bordenave, considera que la medida de la CONATEL “es autoritaria que atenta contra los derechos humanos. No es solo un ataque a una radio; es un intento de desmantelar la capacidad de reflexión y debate de la comunidad".
Esta actitud refleja un modelo de Estado que ve en la organización popular un enemigo.
“Al silenciar la radio, se busca borrar la identidad territorial y fracturar los procesos de resistencia cultural que ocurren fuera del control de las élites”, afirma.
La urgencia de un Estado para los territorios
La comunicación no es una mercancía, es un derecho fundamental para la construcción de la democracia.
El Instituto Latinoamericano de Comunicación Juan Díaz Bordenave insiste en que la libertad de expresión no puede estar supeditada a trabas burocráticas diseñadas para favorecer al poder económico.
El cierre de OCN es un atentado contra la soberanía comunicacional.
Es imperativo que la sociedad exija la restitución de estos equipos y el cese de la persecución a las radios comunitarias.
Solo a través del respeto a la pluralidad de voces y al fortalecimiento de los medios autogestionados podremos avanzar hacia una sociedad donde el diálogo, y no la represión colonial, sea la base de nuestra convivencia.