02/07/2026
Un segundo bastó para recordarnos lo pequeños que somos. El doble terremoto que sacudió a Venezuela dejó grietas en el alma y en Nueva Casarapa no fuimos ajenos, muchas de nuestras viviendas sufrieron daños, pero sobre todo, dejó una huella imborrable en nuestra memoria.
No hubo víctimas fatales en Casarapa, y en medio del caos, ese es nuestro milagro más grande. Las paredes se reparan, el cemento se vuelve a colocar, pero la vida no tiene repuesto. ¿Cuánto tiempo pasamos preocupados por lo efímero hasta que la tierra nos sacude para recordarnos lo que de verdad importa?
La Madre Tierra nos habló con fuerza. No para destruirnos, sino para recordarnos que está viva, que tiene poder y que exige respeto. Hemos ignorado su ritmo por mucho tiempo. Este evento es un llamado urgente a cambiar nuestra relación con el entorno, a entender sus señales y a habitar este mundo con mayor consciencia y humildad.
Hoy el Casarapeño agradece la vida, la solidaridad de los vecinos y la oportunidad de contarlo. Que el susto no sea en vano: que nos sirva para valorar cada segundo y para respetar el suelo que nos sostiene. 🙏🏽🏡🍃
MisericordiaDivina