11/09/2025
Si los adultos protectores (padres, madres, familiares, amigos, docentes) ya hemos preparado a nuestros niños y adolescentes para no guardar secretos malos, el siguiente paso es prepararnos para creer en sus testimonios, por asombrosos o terribles que estos sean.
Contrario al mito que solemos escuchar, en Fundación Habla afirmamos sin temor: LOS NIÑOS NO MIENTEN cuando se trata de , mucho menos cuando saben que su entorno confía en ellos.
La imaginación y pensamiento mágico de los niños tiene límites y así como no es posible que un niño nos describa paso a paso cómo se arma una bomba nuclear, tampoco será capaz de inventar una situación de abuso sexual.
Cuando un niño, niña o adolescente habla de abuso nuestra única opción es creerle.
Ya los detalles de la situación como identidad del agresor, lugar de ocurrencia o fecha del evento podrán ser corroborados con la asistencia de personal especializado; pero la gran tarea es nuestra.
En adelante y para siempre hemos de repetirnos a nosotros mismos y luego a ellos, “Hija, hijo, tú me tienes a mí, yo siempre voy a creerte”.