27/04/2026
A partir del comunicado oficial emitido por las autoridades, queda claro que el ejemplar de orca varado en Maldonado recibió atención veterinaria y que, en función de su estado crítico y sin posibilidades de recuperación, se tomó la decisión de practicar la eutanasia, priorizando su bienestar.
Este tipo de decisiones forman parte de la medicina cuando el sufrimiento no puede ser revertido. Son difíciles, pero necesarias desde un enfoque ético.
Queda ahora por delante la necropsia, que permitirá comprender con mayor precisión las causas del varamiento.
Sin embargo, más allá de este caso puntual, hay un aspecto que no podemos dejar de observar.
Uruguay atraviesa actualmente un escenario de intervención en el mar con actividades de prospección sísmica en curso. A nivel internacional, existe preocupación por el impacto de estas prácticas sobre la fauna marina. Aun así, en este caso no es posible establecer relaciones sin evidencia.
NO TENEMOS PRUEBAS PERO TAMPOCO DUDAS
Lo que sí queda en evidencia es la necesidad de avanzar en protocolos específicos, claros y operativos para la atención de varamientos de grandes animales, especialmente en contextos ambientales complejos.
Protocolos que definan con precisión la respuesta desde el primer aviso, la coordinación entre actores, los criterios clínicos y éticos para la toma de decisiones, y la generación de información científica.
No se trata solo de actuar correctamente ante un evento, sino de estar preparados antes de que ocurra.