09/26/2026
SI NO ES PETRO, EL PROGRESISMO ARRIESGARÍA LA ALCALDÍA DE BOGOTÁ
Por Nelson Pereira
Movimiento LIBERALES DE BASE
Sábado 26 de septiembre de 2026
El panorama político de Bogotá comienza a moverse de cara a las elecciones territoriales de 2027. La disputa por la Alcaldía Mayor promete convertirse en uno de los principales escenarios políticos del país.
En otros sectores aparecen nombres como Juan Daniel Oviedo, Enrique Peñaloza, mientras el nuevo partido Defensores de la Patria podría presentar su propia alternativa para la capital. Este escenario permite prever una campaña intensa y posiblemente polarizada.
EL PROGRESISMO TENDRÁ UN SOLO CANDIDATO
Nuestra lectura parte de una premisa: el progresismo deberá llegar a la elección con un solo candidato a la Alcaldía de Bogotá.
Por eso, el problema no será la dispersión. El verdadero debate estará en quién será ese candidato y qué capacidad electoral tendrá para enfrentar el nuevo escenario político de Bogotá.
Además de una eventual candidatura de Gustavo Petro ALCALDE, aparecen cinco nombres que merecen especial atención: Claudia López y Carlos Carrillo, en primer término, seguidos por María José Pizarro, Susana Muhamad y Guillermo Alfonso Jaramillo.
Son figuras con trayectoria, reconocimiento y presencia política. Pero allí comienza precisamente nuestra reflexión.
NO ES LO MISMO CUALQUIERA DE ELLOS QUE PETRO
Una eventual candidatura de Gustavo Petro cambiaría sustancialmente el escenario electoral.
Petro ya gobernó Bogotá. Su trayectoria política está estrechamente relacionada con la capital y posee un amplio reconocimiento nacional.
Esto no significa desconocer las capacidades de los demás nombres que aparecen en el panorama. La pregunta es otra:
¿Tendría alguno de ellos la misma capacidad electoral y de movilización que podría generar Gustavo Petro en Bogotá?
DOS CIFRAS QUE HAY QUE MIRAR
Los antecedentes electorales ayudan a entender nuestro planteamiento.
En la segunda vuelta presidencial de 2022, Gustavo Petro obtuvo el 2.253.997 votos en Bogotá.
Cuatro años después, en la segunda vuelta presidencial de 2026, Iván Cepeda obtuvo 2.235.514 votos en la capital.
Son elecciones diferentes y esas cifras no pueden trasladarse automáticamente a una elección local. Sin embargo, muestran que este sector político ha logrado movilizar en Bogotá votaciones superiores a los 2,2 millones de votos.
Partiendo de esos antecedentes, nuestra proyección considera que una eventual candidatura de Petro a la Alcaldía, en medio de una campaña altamente polarizada, podría acercarse a los 3 millones de votos.
Se trata de una estimación política, no de un resultado asegurado.
UNA FÓRMULA ELECTORAL MÁS FUERTE
Si Gustavo Petro asumiera la candidatura a la Alcaldía, uno de los principales liderazgos del progresismo podría encabezar una lista amplia y unitaria al Concejo de Bogotá.
Claudia López, Carlos Carrillo o María José Pizarro podrían asumir esa responsabilidad y convertirse en la figura principal de una lista con capacidad para atraer diferentes sectores del electorado.
Esta fórmula combinaría la fuerza electoral de Petro en la disputa por la Alcaldía con el reconocimiento político de quien encabece la lista al Concejo.
En ese escenario, nuestra proyección es que el progresismo podría superar las 25 curules en el Concejo de Bogotá y alcanzar más de 100 ediles en las 20 localidades.
En ese marco y como parte de la Alianza por la Vida, el Movimiento LIBERALES DE BASE presentaría candidaturas al Concejo de Bogotá y a las Juntas Administradoras Locales (JAL).
¿Y SI EL CANDIDATO DEL PROGRESISMO ES OTRO?
Según nuestra lectura, si el candidato del progresismo fuera otro, podría repetirse lo sucedido en 2023 con Gustavo Bolívar.
Aunque representaba al principal sector progresista y contaba con reconocimiento nacional, su candidatura obtuvo 571.591 votos y terminó en el tercer lugar.
Ese resultado dejó una lección importante: la unidad alrededor de un candidato no garantiza, por sí sola, la capacidad electoral necesaria para conquistar la Alcaldía de Bogotá.
No se trata de desconocer las cualidades de los demás aspirantes. Se trata de advertir que una candidatura diferente a la de Petro podría enfrentar las mismas limitaciones electorales evidenciadas en 2023.
SI ES PETRO, EL ESCENARIO CAMBIA
En un escenario de fuerte polarización, nuestra lectura es que Petro tendría una capacidad de movilización diferente a la de las demás alternativas del progresismo.
Esa diferencia podría resultar decisiva en una elección compleja y altamente disputada.
SI NO ES PETRO, EL PROGRESISMO ARRIESGARÍA LA ALCALDÍA DE BOGOTÁ
Movimiento LIBERALES DE BASE – Nelson Pereira
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