Corregimiento Aguas Claras

Call Contact the organization

Corregimiento Aguas Claras Pagina Oficial del corregimiento Aguas Claras

📢 INFORMACIÓN IMPORTANTE SOBRE EL FENÓMENO DE EL NIÑO💧 ¡Cuidemos el agua! La prevención comienza desde nuestras comunida...
09/29/2026

📢 INFORMACIÓN IMPORTANTE SOBRE EL FENÓMENO DE EL NIÑO

💧 ¡Cuidemos el agua! La prevención comienza desde nuestras comunidades

Informamos a las comunidades rurales que, mediante la **Resolución N.° 621 del 17 de septiembre de 2026**, CORPONOR declaró la **Alerta Amarilla Preventiva en la cuenca del río Algodonal**, que comprende los municipios de **Ábrego y Ocaña**, ante las condiciones asociadas al fortalecimiento del fenómeno de **El Niño durante la temporada 2026–2027**.

Esta medida busca fortalecer las acciones de **prevención, protección, conservación y uso responsable del recurso hídrico**, especialmente frente a posibles disminuciones en la disponibilidad de agua y al aumento de las temperaturas.

El IDEAM informa que las condiciones de El Niño están presentes y continúan fortaleciéndose. Para los próximos meses se mantiene un escenario de especial atención frente a las condiciones de temperatura, disponibilidad de agua e incendios de cobertura vegetal.

🌡️ ¿Qué puede significar El Niño para nuestras comunidades?

El fenómeno de El Niño **no significa que necesariamente deje de llover**. Sus efectos pueden variar según la región y la época del año. Sin embargo, puede aumentar la probabilidad de:

* ☀️ Temperaturas más altas.
* 💧 Menor disponibilidad de agua en algunas fuentes y sistemas de abastecimiento.
* 🌱 Afectaciones en cultivos y actividades agropecuarias.
* 🔥 Mayor riesgo de incendios de cobertura vegetal.
* 🚰 Mayor presión sobre acueductos rurales y fuentes de abastecimiento.
* 🏞️ Disminución de caudales en algunas fuentes hídricas.

Por esta razón, **la prevención y el uso responsable del agua son fundamentales**.

🚰 ¿Qué podemos hacer desde nuestras comunidades?

Para las Juntas de Acción Comunal

Se recomienda:

✅ Promover entre las familias el uso racional del agua.

✅ Identificar oportunamente situaciones que puedan afectar el abastecimiento de la comunidad.

✅ Informar a las autoridades competentes cuando se presenten problemas relacionados con las fuentes hídricas.

✅ Evitar prácticas que puedan generar contaminación o deterioro de las fuentes de agua.

✅ Apoyar campañas comunitarias de protección de nacimientos, quebradas y demás fuentes abastecedoras.

Para los acueductos veredales

Es importante:

💧 Revisar periódicamente las redes, tanques y sistemas de almacenamiento.

💧 Detectar y reparar fugas de agua.

💧 Hacer seguimiento a las condiciones de la fuente de abastecimiento y al comportamiento del caudal.

💧 Promover entre los usuarios medidas de ahorro y uso eficiente del agua.

💧 Mantener comunicación con las autoridades municipales y ambientales ante situaciones que puedan comprometer el suministro.

Para las familias rurales

Cada hogar también puede contribuir:

🚿 Reduciendo el consumo de agua en las actividades diarias.

🛠️ Reparando oportunamente llaves, mangueras, tuberías y tanques que presenten fugas.

🪣 Evitando dejar correr el agua innecesariamente.

🌱 Utilizando el agua de manera eficiente en huertas y actividades agrícolas.

🔥 Evitando quemas y actividades que puedan favorecer la generación de incendios de cobertura vegetal.

🌳 Protegiendo los nacimientos y zonas cercanas a las fuentes de agua.

⚠️ Un llamado especial a la prevención

Durante esta temporada es importante **no esperar a que se presente una situación de escasez para comenzar a actuar**.

La protección del agua requiere acciones anticipadas y coordinadas entre las comunidades, Juntas de Acción Comunal, acueductos veredales, productores, autoridades municipales y autoridades ambientales.

Una fuente de agua protegida hoy puede ser fundamental para garantizar el abastecimiento de una comunidad mañana.

💧 Cuidar el agua es responsabilidad de todos.

Invitamos a las **Juntas de Acción Comunal, administradores de acueductos veredales, líderes comunitarios, productores y familias rurales** a compartir esta información y fortalecer las medidas de prevención en sus comunidades.

📢 **Manténgase informado a través de los canales oficiales de las autoridades ambientales y de gestión del riesgo.**

🌱 **Prevenir es actuar antes de que llegue el problema.**

💧 **Cada gota cuenta. Cada comunidad puede hacer la diferencia.**

¡ORGULLO AGUASCLARENCE EN LO MÁS ALTO! 🎓🎉​Con inmensa alegría y honor, celebramos el extraordinario desempeño de nuestro...
09/28/2026

¡ORGULLO AGUASCLARENCE EN LO MÁS ALTO! 🎓🎉
​Con inmensa alegría y honor, celebramos el extraordinario desempeño de nuestros estudiantes en las Pruebas Saber 11°. Su dedicación y esfuerzo son un ejemplo para toda nuestra comunidad. ¡Hacemos un reconocimiento especial a nuestros líderes del Cuadro de Honor!
​🥇 Jhoan Camilo Gaona Tarazona
🥈 Jesús Daniel Quintero Jiménez
🥉 Sheyla Manzano
​¡Gracias por poner en alto el nombre de nuestra institución! ❤️

🌱 ¡Cuidemos nuestro entorno y hagamos la diferencia juntos! ✈️La Aeronáutica Civil, a través del Aeropuerto de Aguas Cla...
09/13/2026

🌱 ¡Cuidemos nuestro entorno y hagamos la diferencia juntos! ✈️
La Aeronáutica Civil, a través del Aeropuerto de Aguas Claras, invita a toda la comunidad del casco urbano a participar en una importante jornada ambiental de sensibilización sobre el manejo y la disposición adecuada de los residuos sólidos.
Al mantener nuestra comunidad limpia, reducimos la presencia de atrayentes de fauna, prevenimos el peligro aviario y garantizamos un entorno más seguro para las operaciones aéreas y para nuestras familias.
Además, realizaremos una jornada comunitaria de recolección de residuos para compartir una tarde diferente, aprender y dejar nuestros espacios impecables.
📌 Detalles del evento:
* 📅 Fecha: 15 de septiembre
* ⏰ Hora: 2:30 p.m.
* 📍 Lugar: Escuela Institución Educativa Aguas Claras
¡Anímate a participar y sé parte del cambio! Tu compromiso también vuela. 💚

En memoria de Miguel Angel Acosta Guerrero 03 de junio de 1930 - 10 de septiembre de 2026Q.E.P.D.Homenaje a una vida de ...
09/11/2026

En memoria de Miguel Angel Acosta Guerrero
03 de junio de 1930 - 10 de septiembre de 2026
Q.E.P.D.

Homenaje a una vida de trabajo, música y nobleza campesina.

Hoy despedimos a un hombre extraordinario, un hijo insigne de La Playa de Belén que echó raíces profundas en la tierra de Aguas Claras y en el corazón de todos los que tuvieron el privilegio de caminar a su lado. Su paso por este mundo fue un testimonio vivo de la entereza, la dignidad y el valor del trabajo honrado que definen a la gente buena de nuestra región.
Desde sus primeros años entre Ábrego y La Labranza, atravesando las épocas más duras del monte y la historia con la serenidad de los fuertes, demostró de qué estaba hecho. Fue un campesino de manos curtidas por el sol y el esfuerzo, capaz de labrar la tierra para sembrar con devoción la cebolla y el frijol, de sudar la camiseta en el trapiche o de internarse por El Espejo y Las Cotorreras buscando el fique para elaborar los ensopos que llevaba al mercado. En cada tarea, junto a sus compañeros, dejó siempre sentada la marca de la pulcritud y la palabra empeñada.
Más allá de su andar incansable, fue un hombre que supo cultivar la alegría y la fraternidad. Es imposible no recordarlo en la tranquilidad de un rancho bien arreglado, o en aquellas noches amenizadas por el compartir de una buena historia y que decir de su dotes para elaborar remedios naturales. Poseía esa sabiduría limpia del campo que no conocía la codicia, ofreciendo siempre confianza, plazos justos y una mano extendida para ayudar al otro a salir adelante.
Su nobleza se reflejaba también en el amor entrañable por sus animales, inmortalizado en el tierno homenaje de llamar a su perro "Recuerdo" en honor a su entrañable "Copito". Fue un ser del que absolutamente nadie tuvo un solo reclamo, un hombre querido por todos, cuya sola presencia transmitía seguridad, paz y respeto.
Hoy su cuerpo descansa, pero su ejemplo queda grabado en los surcos que cultivó y en la memoria de la comunidad que tanto lo acogió. Que el sonido del tiple acompañe su viaje y que la tierra que con tanto amor trabajó lo reciba ahora en su descanso eterno.

09/06/2026

💧 ¿Y SI NO FUERA SOLAMENTE UNA HISTORIA?

Durante los últimos días contamos una historia.

Una historia sobre un Aguas Claras del futuro.

Un lugar donde el calor aumentó, los nacimientos desaparecieron, La Vida se secó, las familias comenzaron a marcharse y la comunidad terminó preguntándose:

¿En qué momento dejamos que ocurriera?

Pero hay algo importante.

Esa historia es ficción.

Los personajes son inventados.

Los hechos fueron imaginados.

El futuro que contamos todavía no existe.

Y precisamente por eso vale la pena preguntarnos:

¿Qué podemos hacer para que nunca llegue a existir?

No necesitamos esperar a que se seque el último nacimiento.

No necesitamos esperar a que muera el último árbol.

No necesitamos esperar a que falte agua en las casas.

No necesitamos esperar a que nuestros hijos tengan que irse de su tierra.

Podemos comenzar antes.

---

🌳 Cuidar los árboles

Un árbol no es solamente madera.

También es sombra, refugio, vida y parte del ciclo del agua.

---

💧 Cuidar los nacimientos y las fuentes de agua

Lo que hoy parece una pequeña fuente puede ser parte de un sistema mucho más grande.

Lo pequeño también importa.

---

🚰 Usar el agua con responsabilidad

No se trata de vivir con miedo.

Se trata de entender que cada gota que desperdiciamos deja de estar disponible para otra necesidad.

---

🌱 Producir sin destruir

El campesino necesita producir.

Eso nadie lo discute.

Pero una tierra que se destruye para producir hoy puede dejar de producir mañana.

---

🤝 Organizarnos como comunidad

El agua no entiende de límites entre una finca y otra.

Lo que ocurre arriba puede afectar a quien vive abajo.

Lo que sucede en una montaña puede terminar afectando una casa.

Por eso el agua no puede ser solamente un asunto individual.

---

🔎 Preguntar y vigilar

Las obras públicas pertenecen a la comunidad.

Preguntar cuánto cuestan.

Qué se está construyendo.

Quién responde.

Si funciona.

Si cumple su propósito.

Eso no es estar en contra de nadie.

Eso es cuidar lo que es de todos.

---

🧠 Escuchar diferentes conocimientos

La experiencia de nuestros campesinos tiene valor.

La ciencia también.

La fe también puede aportar esperanza y responsabilidad.

No tenemos que escoger entre una y otra.

Podemos escucharlas y, sobre todo, tomar mejores decisiones.

---

Y hay una pregunta que queda después de la historia:

Si algún día nuestros hijos preguntaran:

“¿Qué hicieron ustedes cuando todavía había agua?”

¿Qué nos gustaría responder?

¿Que esperamos?

¿Que pensamos que alguien más debía solucionarlo?

¿Que cada uno cuidó solamente lo suyo?

¿O que nos organizamos a tiempo?

---

Aguas Claras todavía puede escribir su propia historia.

No la historia del desierto.

No la historia del abandono.

No la historia de una comunidad que reaccionó demasiado tarde.

Sino la historia de un territorio que entendió algo fundamental:

el agua que tenemos hoy es también la que estamos dejando para mañana.

💧 Cuidemos Aguas Claras.

Porque el futuro no empieza cuando llega la crisis.

Empieza con lo que hacemos antes de que llegue.



Gobernación de Norte de Santander
Bellas Artes Ocaña
UFPS Seccional Ocaña
Corponor
Parroquia San Juan Eudes
Alcaldia De Ocaña

CUANDO AGUAS CLARAS SE QUEDÓ SIN AGUACapítulo 11 — El día despuésEl tanque estaba vacío.Por primera vez en la memoria de...
09/06/2026

CUANDO AGUAS CLARAS SE QUEDÓ SIN AGUA

Capítulo 11 — El día después

El tanque estaba vacío.

Por primera vez en la memoria de Aguas Claras, nadie sabía dónde conseguir agua.

No había una manguera de emergencia.

No había un nacimiento escondido.

No había un pozo que todavía resistiera.

No había una lluvia esperando detrás de las montañas.

Solo había tierra seca.

Aquella mañana nadie fue a trabajar.

Nadie abrió la tienda.

Nadie encendió una bomba.

La iglesia abrió sus puertas.

La otra iglesia también.

Pero casi nadie habló.

Porque ya no había palabras suficientes.

---

Don Prudencio fue el primero en caminar hasta La Vida.

Los demás lo siguieron.

El camino estaba cubierto de polvo.

Donde antes había árboles, quedaban troncos secos.

Donde había agua, quedaban grietas.

Donde los niños habían jugado, ahora solamente había silencio.

Llegaron al reservorio.

Estaba completamente seco.

En el fondo encontraron algo.

Una pequeña rana mu**ta.

Clara la recogió.

La sostuvo entre sus manos.

—¿Todavía podemos salvar algo?

Don Prudencio miró alrededor.

—Sí.

Clara levantó la cabeza.

—¿Qué?

El viejo señaló la montaña.

—Lo que todavía no hemos destruido.

---

Ese día ocurrió algo que nadie esperaba.

No apareció un político.

No llegó una máquina.

No apareció un camión con agua.

No hubo un discurso.

Fueron los habitantes de Aguas Claras quienes comenzaron a caminar.

Los campesinos llevaron herramientas.

Los niños llevaron plantas.

Los jóvenes limpiaron los nacimientos.

Los mayores señalaron dónde había estado el bosque.

Las iglesias abrieron sus puertas para almacenar agua y alimentos.

Los dueños de los grandes tanques compartieron sus reservas.

Doña Fresca repartió las mangueras que antes utilizaba para mojar su techo.

Don Próspero entregó parte de sus tierras para recuperar una zona de bosque.

Y aquellos que durante años habían permanecido indiferentes comenzaron a trabajar.

No porque hubieran encontrado agua.

Sino porque finalmente habían entendido su valor.

---

Pero recuperar un territorio no es tan rápido como destruirlo.

Un árbol puede caer en minutos.

Para volver a crecer necesita años.

Un nacimiento puede desaparecer en una temporada.

Para recuperarse puede necesitar mucho más.

Un suelo puede perderse rápidamente.

Recuperarlo puede ser tarea de generaciones.

Aguas Claras lo aprendió de la manera más difícil.

---

Pasaron los años.

No hubo milagros.

No llovió de repente durante meses.

No volvieron los grandes cultivos.

No desaparecieron los problemas.

Pero algo comenzó a cambiar.

Los árboles crecieron.

Pequeños al principio.

Después más altos.

Algunos nacimientos comenzaron a humedecerse.

Los pájaros regresaron.

Una mañana alguien encontró una rana.

Después encontraron otra.

Y otra.

La Vida seguía sin ser como antes.

Pero estaba viva.

---

Muchos años después, Clara volvió.

Ya no era la niña que había preguntado de dónde venía el agua.

Ahora tenía un hijo.

Caminaron juntos hasta el antiguo reservorio.

El niño miró alrededor.

Había árboles jóvenes.

Había sombra.

Había pájaros.

Y en el fondo del reservorio había una pequeña cantidad de agua.

No era un lago.

No era suficiente para olvidar lo ocurrido.

Pero era agua.

El niño preguntó:

—¿Aquí antes no había nada?

Clara sonrió.

—Hubo un tiempo en que aquí había mucho.

—¿Y se acabó?

—Sí.

—¿Por qué?

Clara se quedó mirando el agua.

Esta vez no necesitó pensar demasiado.

—Porque creímos que nunca se acabaría.

El niño miró los árboles.

—¿Y volvió?

Clara negó lentamente.

—No volvió.

—¿Entonces?

Ella señaló los árboles.

—La estamos haciendo volver.

---

El niño se acercó al agua.

Se agachó.

Tomó un poco entre sus manos.

La dejó caer lentamente.

Una gota.

Después otra.

Clara lo observó.

Y recordó a su abuelo.

Recordó a Don Prudencio.

Recordó a Don Próspero.

Recordó a Doña Fresca.

Recordó los grandes tanques.

Recordó las discusiones.

Recordó La Vida seca.

Recordó aquel día en que todos preguntaron:

“¿Y ahora qué?”

Finalmente comprendió la respuesta.

El futuro nunca había dependido solamente de que lloviera.

Había dependido de lo que ellos hicieran cuando todavía había agua.

---

EPÍLOGO

Esta historia nunca ocurrió.

Aguas Claras no es un desierto.

Los personajes de esta historia no son personas reales.

Son solamente espejos.

El que niega.

El que desperdicia.

El que acumula.

El que explota.

El que espera.

El que culpa.

El que promete.

El que pregunta.

Y el que finalmente decide actuar.

Porque una comunidad no se destruye en un solo día.

Se transforma poco a poco.

Una decisión.

Una indiferencia.

Un árbol menos.

Una fuente menos.

Una gota desperdiciada.

Una promesa incumplida.

Una responsabilidad que alguien dejó para mañana.

Hasta que un día alguien mira alrededor y pregunta:

“¿En qué momento cambió todo?”

La respuesta puede ser incómoda:

No fue en un solo momento.

Fue cada vez que pudimos hacer algo...

y decidimos que lo hiciera otro.

Aguas Claras todavía tiene la oportunidad de escribir otro final.

Uno en el que Clara no tenga que preguntarle a su abuelo dónde estaba el agua.

Uno en el que los niños conozcan los nacimientos porque están vivos.

Uno en el que La Vida siga siendo vida.

Uno en el que producir no signifique destruir.

Uno en el que tener agua no signifique quitarle agua al vecino.

Uno en el que la fe, la ciencia y la experiencia campesina puedan sentarse en la misma mesa.

Uno en el que una obra pública se mida no por la fotografía de su inauguración, sino por los años que realmente sirve.

Uno en el que la comunidad entienda que el agua no es solamente un recurso.

Es el principio de todo.

Y tal vez esa sea la verdadera razón por la que este lugar se llama:

AGUAS CLARAS

Porque mientras todavía podamos ver el agua...

todavía podemos decidir qué historia vamos a contar sobre ella.

💧 CUANDO AGUAS CLARAS SE QUEDÓ SIN AGUA

Capítulo 1 — El verano que nadie tomó en serio

En Aguas Claras todos conocían el verano.

Había años de poca lluvia, días calientes y quebradas con menos agua.

Los campesinos sabían cómo guardar agua, cuándo sembrar y dónde encontrar un nacimiento.

Por eso, cuando aquel año dejó de llover, nadie se preocupó demasiado.

—Ya volverá el invierno —decían los mayores.

Y siguieron con sus vidas.

Pero pasaron las semanas.

Después los meses.

El primer nacimiento comenzó a botar menos agua.

Una quebrada se convirtió en un hilo.

Los animales tuvieron que caminar más para beber.

Y el cielo seguía despejado.

Entonces Don Prudencio dijo algo que a nadie le gustó escuchar:

—Esto no es un verano cualquiera.

Algunos se rieron.

—Usted siempre ha sido alarmista.

Otros dijeron:

—Dios siempre manda la lluvia.

Y alguien agregó:

—Los científicos dicen muchas cosas. Aquí siempre ha llovido.

Don Prudencio no discutió.

Solamente miró hacia la montaña.

El monte estaba más seco que nunca.

Aquella noche, mientras todos dormían, una de las pequeñas quebradas de Aguas Claras dejó de correr.

Para siempre.

Continuará...

Esta historia es ficción. Pero las preguntas que plantea son reales.

💧 CUANDO AGUAS CLARAS SE QUEDÓ SIN AGUACapítulo 10 — Los últimos díasEl verano llegó antes de lo esperado.Esta vez nadie...
09/05/2026

💧 CUANDO AGUAS CLARAS SE QUEDÓ SIN AGUA

Capítulo 10 — Los últimos días

El verano llegó antes de lo esperado.

Esta vez nadie dijo:

—Ya pasará.

Todos sabían lo que significaba.

Las lluvias habían sido insuficientes.

Los nacimientos apenas sobrevivían.

La Vida tenía pequeños charcos donde antes había agua.

Los árboles recién sembrados necesitaban cuidado.

Y las reservas comenzaron a disminuir.

Una mañana, alguien hizo una marca en el tanque comunitario.

1.000 litros.

Era todo lo que quedaba para varias familias.

La noticia corrió rápidamente.

---

La primera discusión comenzó ese mismo día.

—Hay que repartir por partes iguales.

—Pero yo tengo animales.

—Yo tengo niños.

—Yo tengo cultivos.

—Todos tenemos necesidades.

La discusión subió de tono.

Alguien recordó los grandes tanques.

—Ellos todavía tienen agua.

Los Hombres de los Tanques guardaron silencio.

Uno de ellos finalmente dijo:

—Nosotros también tenemos miedo.

Nadie respondió.

Porque era cierto.

El agua no distinguía entre ricos y pobres.

Cuando se acababa, se acababa para todos.

---

Don Próspero tomó una decisión.

Abrió las puertas de su finca.

—Los animales pueden beber aquí.

Algunos se sorprendieron.

—¿Y si se acaba?

Don Próspero respondió:

—Se va a acabar antes si cada uno piensa solamente en lo suyo.

Fue la primera vez que alguien escuchó al hombre decir algo así.

---

Doña Fresca también cambió.

Desmontó los aspersores del techo.

Guardó las mangueras.

Cuando alguien le preguntó por qué, respondió:

—Ya entendí.

—¿Qué entendió?

Miró los recipientes vacíos.

—Que mantener fresca una casa no sirve de nada si afuera se está muriendo todo.

---

Los Hombres de los Tanques hicieron algo todavía más difícil.

Abrieron sus depósitos.

No entregaron toda el agua.

Pero comenzaron a compartir una parte.

No porque de repente se hubieran vuelto santos.

Lo hicieron porque comprendieron algo:

un tanque lleno no sirve para salvar a una comunidad que se queda sin agua.

---

El pueblo comenzó a organizarse.

Hicieron turnos.

Revisaron fugas.

Prohibieron usos innecesarios.

Protegieron los nacimientos.

Cuidaron los árboles jóvenes.

Y empezaron a vigilar La Vida.

Pero el agua seguía bajando.

---

Una tarde llegó una noticia.

Una de las últimas fuentes había desaparecido.

La gente caminó hasta allí.

El nacimiento estaba seco.

Completamente seco.

Una mujer comenzó a llorar.

—¿Y ahora qué hacemos?

Don Prudencio no respondió inmediatamente.

Miró a los demás.

Después dijo:

—Lo que debimos hacer desde el principio.

—¿Qué?

—Trabajar juntos.

---

Esa noche hicieron una reunión.

Esta vez no hubo discursos.

No hubo fotografías.

No hubo promesas.

Pusieron sobre una mesa un mapa del territorio.

Marcaron los nacimientos.

Las quebradas.

Las zonas boscosas.

Los lugares donde había árboles.

Los lugares donde ya no había.

Las fincas.

Los tanques.

Las tuberías.

Todo.

Por primera vez Aguas Claras pudo ver su propio territorio como una sola cosa.

No como fincas.

No como casas.

No como iglesias.

No como negocios.

No como grupos.

Como una cuenca.

---

Clara observaba el mapa.

Tomó un lápiz.

Y marcó La Vida.

Después marcó los nacimientos.

Después las montañas.

Finalmente dibujó una línea alrededor de todo.

—¿Qué estás haciendo? —preguntó su madre.

Clara respondió:

—Estoy encerrando lo que todavía podemos salvar.

Nadie se rio.

---

Al día siguiente comenzaron a trabajar.

Pero el tiempo ya no estaba de su lado.

El verano se hizo más caliente.

El viento levantaba polvo.

Los cultivos se perdieron.

Los animales comenzaron a desaparecer.

Las primeras familias se marcharon.

Después otras.

La escuela perdió estudiantes.

La tienda dejó de vender.

Las calles comenzaron a quedarse vacías.

Y una mañana ocurrió algo que todos temían.

El último gran tanque comunitario llegó a su nivel más bajo.

Cien litros.

Después:

Cincuenta.

Después:

Veinte.

Todos miraban el indicador.

Nadie hablaba.

Clara estaba allí.

Su abuelo también.

Don Próspero.

Doña Fresca.

Los Hombres de los Tanques.

El Padre Anselmo.

El Hermano Samuel.

Todos.

El indicador bajó lentamente.

Diez litros.

Don Prudencio cerró los ojos.

Y entonces...

el tanque quedó vacío.

No salió una última gran corriente.

No hubo una señal dramática.

Simplemente dejó de caer agua.

Una gota.

Después otra.

Y finalmente...

nada.

Aguas Claras se quedó en silencio.

Clara miró a los adultos.

Nadie sabía qué decir.

Entonces preguntó:

—¿Y ahora?

Don Prudencio abrió los ojos.

Miró hacia las montañas.

Y dijo:

—Ahora veremos si todavía somos una comunidad.

Continuará...

💧 Esta historia es ficción. Los personajes, situaciones y hechos narrados son imaginarios.

💧 CUANDO AGUAS CLARAS SE QUEDÓ SIN AGUA

Capítulo 1 — El verano que nadie tomó en serio

En Aguas Claras todos conocían el verano.

Había años de poca lluvia, días calientes y quebradas con menos agua.

Los campesinos sabían cómo guardar agua, cuándo sembrar y dónde encontrar un nacimiento.

Por eso, cuando aquel año dejó de llover, nadie se preocupó demasiado.

—Ya volverá el invierno —decían los mayores.

Y siguieron con sus vidas.

Pero pasaron las semanas.

Después los meses.

El primer nacimiento comenzó a botar menos agua.

Una quebrada se convirtió en un hilo.

Los animales tuvieron que caminar más para beber.

Y el cielo seguía despejado.

Entonces Don Prudencio dijo algo que a nadie le gustó escuchar:

—Esto no es un verano cualquiera.

Algunos se rieron.

—Usted siempre ha sido alarmista.

Otros dijeron:

—Dios siempre manda la lluvia.

Y alguien agregó:

—Los científicos dicen muchas cosas. Aquí siempre ha llovido.

Don Prudencio no discutió.

Solamente miró hacia la montaña.

El monte estaba más seco que nunca.

Aquella noche, mientras todos dormían, una de las pequeñas quebradas de Aguas Claras dejó de correr.

Para siempre.

Continuará...

Esta historia es ficción. Pero las preguntas que plantea son reales.

💧 CUANDO AGUAS CLARAS SE QUEDÓ SIN AGUACapítulo 9 — Cuando volvió la lluviaDurante aquella noche llovió.No fue una torme...
09/04/2026

💧 CUANDO AGUAS CLARAS SE QUEDÓ SIN AGUA

Capítulo 9 — Cuando volvió la lluvia

Durante aquella noche llovió.

No fue una tormenta.

No hubo rayos.

No hubo viento.

Fue simplemente una lluvia tranquila.

De esas que antes eran normales.

Los habitantes de Aguas Claras salieron de sus casas.

Algunos pusieron baldes.

Otros recogieron las canecas.

Los niños corrían por las calles.

Después de tantos meses de sequía, hasta los adultos sonreían.

—¡Por fin!

Doña Fresca levantó la cara.

—Ahora sí se arregló esto.

Los Hombres de los Tanques comenzaron a llenar sus depósitos.

Don Próspero miró sus potreros.

El Padre Anselmo salió de la iglesia.

El Hermano Samuel también.

Durante unas horas, Aguas Claras volvió a sentirse como antes.

---

Al amanecer, Don Prudencio salió a caminar.

Esperaba encontrar los caminos llenos de barro.

Pero encontró otra cosa.

El agua había corrido por encima del suelo.

Había formado pequeños arroyos.

Había arrastrado tierra.

Había dejado piedras descubiertas.

Don Prudencio se agachó y tomó un puñado de tierra.

Estaba húmeda solamente por encima.

Debajo estaba seca.

Entonces entendió.

—La lluvia volvió —dijo—.

Miró hacia la montaña.

—Pero el agua no volvió con ella.

---

Ese día reunió a varias personas.

Caminaron hasta una zona donde antes había árboles.

Ahora había pasto corto y tierra desnuda.

Don Prudencio señaló el suelo.

—Antes, cuando llovía, los árboles ayudaban a que el agua entrara lentamente.

Nadie dijo nada.

—Ahora el agua corre.

Señaló la pendiente.

—Y cuando corre, se va.

Un joven preguntó:

—¿Entonces necesitamos más lluvia?

Don Prudencio negó con la cabeza.

—Necesitamos que la tierra pueda recibirla.

---

Por primera vez comenzaron a entender algo que nunca habían discutido.

El agua no solamente estaba en las quebradas.

También estaba en el suelo.

En los árboles.

En los humedales.

En los nacimientos.

En el monte.

En las raíces.

En la sombra.

En todo aquello que durante años habían considerado simplemente paisaje.

---

Clara comenzó a hacer preguntas.

—¿Cuánto tarda un árbol en crecer?

—Depende —respondió alguien.

—¿Y cuánto tarda en cortarse?

—Unos minutos.

Clara quedó pensativa.

Después preguntó:

—¿Y cuánto tarda en volver el bosque?

Nadie respondió.

---

Los habitantes comenzaron entonces a recorrer el territorio.

Encontraron más de lo que esperaban.

Una quebrada que casi nadie recordaba.

Un nacimiento escondido entre la vegetación.

Un pequeño humedal.

Árboles antiguos.

Árboles jóvenes.

Y también muchas heridas.

Zonas quemadas.

Árboles cortados.

Basura.

Tuberías.

Caminos abiertos donde antes había vegetación.

Cada hallazgo era una parte de la historia que habían olvidado.

---

Entonces apareció Don Próspero.

Había cambiado.

No completamente.

Seguía siendo campesino.

Seguía queriendo producir.

Seguía creyendo que la tierra debía dar frutos.

Pero ahora entendía otra cosa.

—Si matamos la tierra para producir —dijo—, algún día no tendremos dónde producir.

Nadie se burló.

Porque todos sabían que era verdad.

---

Durante varias semanas comenzaron a trabajar.

Algunos sembraron árboles.

Otros protegieron nacimientos.

Otros limpiaron quebradas.

Los niños ayudaron.

Los mayores enseñaron.

Las iglesias prestaron sus espacios.

Los campesinos compartieron conocimientos.

Hasta Los Hombres de los Tanques aceptaron revisar sus sistemas para evitar pérdidas.

No todo fue perfecto.

Hubo discusiones.

Hubo errores.

Hubo personas que no quisieron participar.

Pero por primera vez en mucho tiempo...

Aguas Claras estaba haciendo algo juntos.

---

Sin embargo, la lluvia volvió a desaparecer.

El cielo se despejó.

El calor regresó.

Y esta vez nadie se engañó.

Sabían lo que significaba.

La recuperación apenas comenzaba.

Los árboles recién sembrados eran pequeños.

Los nacimientos todavía eran débiles.

La Vida seguía casi vacía.

Y el agua almacenada alcanzaba para pocos meses.

Don Prudencio miró el cielo.

Después miró a Clara.

—Tenemos que prepararnos.

—¿Para qué?

—Para el próximo verano.

Clara preguntó:

—¿Será peor?

El viejo tardó en responder.

—No lo sé.

Miró hacia la montaña.

—Pero ahora sabemos que puede serlo.

---

Esa noche, los habitantes de Aguas Claras hicieron algo que nunca habían hecho.

Se reunieron para calcular cuánta agua tenían.

No cuánto quería cada uno.

No cuánto podía almacenar.

No cuánto podía vender.

Sino cuánto había.

Y cuánto necesitaban.

El resultado fue aterrador.

No alcanzaba.

El próximo verano todavía no había comenzado.

Pero el pueblo ya estaba contando los días.

Continuará...

💧 Esta historia es ficción. Los personajes, situaciones y hechos narrados son imaginarios.

💧 CUANDO AGUAS CLARAS SE QUEDÓ SIN AGUA

Capítulo 1 — El verano que nadie tomó en serio

En Aguas Claras todos conocían el verano.

Había años de poca lluvia, días calientes y quebradas con menos agua.

Los campesinos sabían cómo guardar agua, cuándo sembrar y dónde encontrar un nacimiento.

Por eso, cuando aquel año dejó de llover, nadie se preocupó demasiado.

—Ya volverá el invierno —decían los mayores.

Y siguieron con sus vidas.

Pero pasaron las semanas.

Después los meses.

El primer nacimiento comenzó a botar menos agua.

Una quebrada se convirtió en un hilo.

Los animales tuvieron que caminar más para beber.

Y el cielo seguía despejado.

Entonces Don Prudencio dijo algo que a nadie le gustó escuchar:

—Esto no es un verano cualquiera.

Algunos se rieron.

—Usted siempre ha sido alarmista.

Otros dijeron:

—Dios siempre manda la lluvia.

Y alguien agregó:

—Los científicos dicen muchas cosas. Aquí siempre ha llovido.

Don Prudencio no discutió.

Solamente miró hacia la montaña.

El monte estaba más seco que nunca.

Aquella noche, mientras todos dormían, una de las pequeñas quebradas de Aguas Claras dejó de correr.

Para siempre.

Continuará...

Esta historia es ficción. Pero las preguntas que plantea son reales.

Address

Wichita, KS

Telephone

+13163130098

Website

Alerts

Be the first to know and let us send you an email when Corregimiento Aguas Claras posts news and promotions. Your email address will not be used for any other purpose, and you can unsubscribe at any time.

Contact The Organization

Send a message to Corregimiento Aguas Claras:

Shortcuts

Share