10/05/2023
𝐅𝐎𝐓𝐎-𝐈𝐃𝐄𝐍𝐓𝐈𝐅𝐈𝐂𝐀𝐂𝐈Ó𝐍, 𝐔𝐍𝐀 𝐀𝐋𝐓𝐄𝐑𝐍𝐀𝐓𝐈𝐕𝐀 𝐍𝐎𝐕𝐄𝐃𝐎𝐒𝐀 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐌𝐎𝐍𝐈𝐓𝐎𝐑𝐄𝐀𝐑 𝐓𝐎𝐑𝐓𝐔𝐆𝐀𝐒 𝐌𝐀𝐑𝐈𝐍𝐀𝐒
En una entrega anterior de las Series ICAPO compartimos como calcular la densidad de una población (Ver entrega Estimación Poblacional en Tortugas Marinas). Pero qué tal si además de esto, pudiésemos identificar individualmente el mayor número de tortugas. Esta es una pregunta que se ha intentado contestar marcando animales en distintos hábitats. La foto-identificación (Foto-ID) es una herramienta de bajo costo que permite estudiar la densidad y estabilidad de una población, así como evaluar de manera indirecta su fidelidad al hábitat y patrón migratorio.
¿𝐏𝐨𝐫 𝐪𝐮é 𝐞𝐬 𝐢𝐦𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐞𝐥 𝐦𝐚𝐫𝐜𝐚𝐣𝐞 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐭𝐨𝐫𝐭𝐮𝐠𝐚𝐬 𝐦𝐚𝐫𝐢𝐧𝐚𝐬?
Dado que todas las especies de tortugas marinas se encuentran en riesgo de extinción, se requiere analizar periódicamente si las medidas de conservación establecidas aseguran su recuperación. El marcaje de individuos ha permitido establecer la línea base para evaluar aspectos demográficos de estos reptiles, tales como estructura poblacional, distribución, uso de hábitat, tasa de crecimiento, tasa—e idealmente la causa—de mortalidad, entre otros. Una base de datos solida permite generar modelos poblacionales que predicen el estado de conservación actual, así como las posibles respuestas ante distintos tipos de perturbaciones.
𝐌é𝐭𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐭𝐫𝐚𝐝𝐢𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐥 𝐦𝐚𝐫𝐜𝐚𝐣𝐞 𝐝𝐞 𝐭𝐨𝐫𝐭𝐮𝐠𝐚𝐬 𝐦𝐚𝐫𝐢𝐧𝐚𝐬
𝐏𝐥𝐚𝐜𝐚𝐬 𝐈𝐧𝐜𝐨𝐧𝐞𝐥
Este es el método más utilizado en los programas de monitoreo a nivel global. Están hechas de un metal inoxidable y llevan grabado un código de identificación único. Normalmente se marca con una o dos de estas placas a cada tortuga en sus aletas delanteras o traseras. Las desventajas de usar este tipo de marcaje es que las placas son propensas a perderse o lacerar las aletas, enredarse con artes de pesca o la cada vez más común basura marina. En algunos casos se han reportado infecciones por malas prácticas al momento de aplicarlas.
𝐓𝐫𝐚𝐧𝐬𝐩𝐨𝐧𝐝𝐞𝐝𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐏𝐚𝐬𝐢𝐯𝐨𝐬 𝐈𝐧𝐭𝐞𝐠𝐫𝐚𝐝𝐨𝐬(PIT, por sus siglas en inglés)
Los PIT o microchips son implantados subcutánea o intramuscularmente cerca de la región del hombro de las tortugas. Al igual que las placas Inconel cada PIT tiene su propio código de identificación. Para su lectura, se requiere un lector especial que no todos los proyectos de monitoreo poseen, lo que representa una limitante dada la naturaleza migratoria de estas especies. También se han documentado casos en que los PIT son expulsados o se mueven de posición dentro del animal, lo que hace imposible identificarlo la siguiente vez que es escaneado.
𝐌𝐚𝐫𝐜𝐚𝐬 𝐕𝐢𝐯𝐚𝐬
Este podría considerarse el método de marcaje más invasivo. Consiste en una pequeña cirugía que remueve dos fragmentos del mismo diámetro uno del caparazón y otro del plastrón. Estos tejidos son intercambiados, es decir por medio de un “autoinjerto” se pone un trozo de caparazón en el plastrón y viceversa. Estas marcas se conservan, y de hecho crecen, a lo largo de la vida de la tortuga. Este tipo de marcaje se debe hacer en neonatos e implica la retención de las tortugas hasta su completa recuperación, práctica controversial y que ha sido discutida por varios años entre la comunidad científica. Las tortugas pertenecientes a una misma cohorte son marcadas con el mismo patrón de autoinjerto, impidiendo la identificación individual en el futuro.
𝐓𝐞𝐥𝐞𝐦𝐞𝐭𝐫í𝐚 𝐒𝐚𝐭𝐞𝐥𝐢𝐭𝐚𝐥
Sin duda es la más moderna de las técnicas de marcaje (Ver entrega Los Años Perdidos de las Tortugas Marinas). Los transmisores emiten señales a un satélite mientras las tortugas están en la superficie del mar, y dependiendo del modelo, también pueden colectar información sobre el perfil de buceo, temperatura del agua, y velocidad de nado. Sin embargo, cada uno de estos dispositivos tiene un costo económico elevado por lo cual solo se marca una mínima fracción de una población. Se piensa que los transmisores satelitales podrían influir en el comportamiento e hidrodinámica de las tortugas marcadas.
𝐅𝐨𝐭𝐨-𝐈𝐃 𝐞𝐧 𝐭𝐨𝐫𝐭𝐮𝐠𝐚𝐬 𝐦𝐚𝐫𝐢𝐧𝐚𝐬
Todas las tortugas marinas presentan señales individuales que les permite ser identificadas. En el caso de la laúd –la cual no presenta escamas en su piel y caparazón– posee una marca rosa sobre su cabeza, las demás especies presentan escamas con una patrón definido en cuanto a su forma, tamaño y configuración. Dicha estabilidad a lo largo del desarrollo de las tortugas permite usar imágenes de su cara con el objetivo del reconocimiento individual en cualquier momento de su vida. La foto-ID es una técnica no invasiva que provee información a partir de las características morfológicas distintivas de cada tortuga y por medio de fotografías se ha podido estudiar el patrón de remigración de hembras anidantes, identificado individuos en sus áreas de forrajeo a lo largo del tiempo, y estimado la tasa de pérdida de placas Inconel.
𝐕𝐞𝐧𝐭𝐚𝐣𝐚𝐬 𝐲 𝐥𝐢𝐦𝐢𝐭𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐮𝐬𝐨 𝐝𝐞 𝐅𝐨𝐭𝐨-𝐈𝐃
Con el tiempo se ha mejorado la eficiencia y precisión de la herramienta, así como consolidado bases de datos robustas que contienen cientos de imágenes de tortugas en el agua y playas de anidación. En desarrollo de la Foto-ID ha permitido minimizar los errores derivados de la pérdida de marcas tradicionales al momento de analizar una población.
Sin embargo, hasta hace relativamente poco tiempo las imágenes se procesaban manualmente lo que requería bastante tiempo y la experticia de quien lo hacía. Aunque ya se han desarrollado programas para agilizar este proceso, aun se cuenta con varios retos para afinar del todo la técnica. La comparación automática de fotos se puede ver obstaculizada por la calidad de la imagen, el ángulo de la toma, distancia, y la iluminación. Esto es relativamente recurrente al captar imágenes submarinas, lo que conlleva a volver al problema inicial: la comparación manual de las fotografías y así evitar la pérdida de información.
𝐂𝐢𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐂𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝𝐚𝐧𝐚: 𝐞𝐥 𝐟𝐮𝐭𝐮𝐫𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐅𝐨𝐭𝐨-𝐈𝐃
Seguramente al leer esta publicación una pregunta será ¿cuántas personas se requieren para fotografiar un número de tortugas significativo? La respuestas es ¡muchas! Por tal motivo, los programas de conservación que usan la Foto-ID como herramienta de monitoreo, alientan a biólogos, buzos, turistas y entusiastas de las tortugas a que las fotografíen cuando las vean y así ampliar el número de imágenes de sus archivos.
Así que si alguna vez tienes el privilegio de ver una tortuga marina en su ambiente natural, intenta tomar una foto en que se vean claramente las escamas de su cara y en el caso de la laúd, la mancha rosa de su cabeza; eso sí, asegúrate de no molestarla en el intento.
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