06/20/2026
Muchas veces oramos por algo durante mucho tiempo y pensamos que Dios no nos escucha. Zacarías y Elisabet también esperaron por años el cumplimiento de su deseo, pero Dios nunca olvidó su oración. En el momento señalado, el Señor envió un mensaje de esperanza: “Tu oración ha sido oída.”
Este versículo nos enseña que Dios escucha cada oración sincera. Aunque la respuesta no llegue cuando esperamos, Él sigue obrando y lo que parece tardanza puede ser parte de su perfecto plan.
Hoy, Dios también nos invita a no temer y a seguir confiando. Si has estado orando por tu familia, tus hijos, tu matrimonio o una necesidad personal, recuerda que el Señor escucha y responde conforme a su voluntad y en el tiempo perfecto.