08/25/2026
CÁPSULA #3 DE HOY — LIBRO DE LOS HECHOS
Serie: La iglesia que el fuego no pudo apagar
🔥 Cuando Dios transforma al perseguidor
📖 Hechos 9:3-6
Saulo iba camino a Damasco con una intención clara: perseguir a los que seguían a Jesús. Él creía que estaba haciendo lo correcto. Llevaba autoridad, determinación y un plan.
Pero en el camino ocurrió algo que Saulo no había planeado: Jesús salió a su encuentro.
Una luz del cielo lo rodeó y Saulo cayó a tierra. Entonces escuchó:
“Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”
Aquel hombre que salió de Jerusalén persiguiendo cristianos entraría a Damasco completamente diferente.
Y aquí hay algo poderoso:
Dios no solamente detuvo a Saulo; Dios transformó su propósito.
El mismo celo que antes utilizaba para perseguir a la iglesia, más adelante sería utilizado para predicar a Cristo.
Esto nos enseña que nadie está demasiado lejos para que Dios pueda alcanzarlo.
A veces nosotros miramos a una persona y pensamos:
“Ese nunca va a cambiar.”
“Ella nunca va a servir a Dios.”
“Su corazón está demasiado endurecido.”
Pero Hechos 9 nos recuerda que un encuentro verdadero con Jesús puede cambiar en un momento la dirección de una vida entera.
Saulo salió buscando cristianos para encarcelarlos, pero Dios ya lo estaba buscando a él para convertirlo en un instrumento de su Reino.
🔥 La iglesia que el fuego no pudo apagar no solamente sobrevivió a sus perseguidores: Dios tomó a uno de ellos y lo convirtió en predicador.
✨ Reflexión
Nunca declares perdido a alguien que Dios todavía puede alcanzar.
Porque la persona que hoy parece estar luchando contra Dios, mañana puede convertirse en una de las voces que anuncien su nombre.
“Dios puede transformar al que hoy persigue en el que mañana predica.”
📖 Hechos 9:15
“Instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre…”
Evangelista María Rivera
La iglesia que el fuego no pudo apagar