05/19/2026
?Estamos crucificando a Cristo otra vez? ¿Hemos hecho a Cristo irreconocible?
¿Qué tal si el mayor peligro no es rechazar a Cristo con nuestras palabras… sino llegar a estar tan consumidos por el orgullo, la ira, el odio y la falta de perdón que el mundo ya no pueda reconocerlo dentro de nosotros?
Este mensaje es basada en Hebreos 6:6 y nos invita a reflexionar sobre la condición del corazón humano, el fruto del Espíritu, y lo que verdaderamente significa representar a Cristo en la manera en que vivimos, hablamos y nos tratamos unos a otros.
Mientras el mundo se vuelve más frío, más ruidoso y más dividido, quizás la verdadera pregunta no sea si creemos en Él… sino si nuestras vidas todavía lo reflejan.