25/12/2024
Feliz Navidad.
Jesús vino como la encarnación del amor y la compasión, y vivió entre los hombres mostrando los altos ideales de la vida. Deben poner atención a la lección que él transmitió en las diferentes etapas de su vida. "Yo soy el mensajero de Dios", declaró primero. ¡Sí! Cada individuo tiene que aceptar ese papel y vivir como ejemplo de amor y caridad divinos. El gurú debe actuar como el despertador; él debe hacer levantar al dormido para que cumpla su deber consigo mismo; "¡Utthishta! ¡Jagratha!", como proclama la Upanishad. "¡Levántate, despierta!", y da testimonio de Dios dentro de ti, en cada pensamiento, palabra y acto.
Este día se celebra la Navidad. Traigan a su memoria las palabras que expresó Jesús, el consejo que dio, las advertencias que dio, y decidan conducir su vida diaria a través del sendero que él marcó. Sus palabras deben quedar impresas en sus corazones y ustedes deben decidir practicar todo lo que él enseñó.
Jesús vagó con un propósito determinado por sitios solitarios por doce largos años, entregado a estudios, ejercicios espirituales y meditación en Dios. Por supuesto, uno debe proteger y preservar el cuerpo, que es un regalo divino, un bote equipado con instrumentos con el cual el hombre puede cruzar el mar del cambio perpetuo y alcanzar la Divinidad. Esta meta de la vida tiene que ser alcanzada antes que el cuerpo bote comience a hacer agua y se desintegre a causa de la enfermedad, la pereza y la senilidad. La salud física, mental y espiritual tiene que ser fomentada con especial cuidado. Sin embargo, uno tiene que estar listo para desechar el cuerpo en defensa del dharma (el bien) o de Dios. Tengan a Jesús como un ideal para esto. Él exhortó a todos a observar las enseñanzas de las antiguas Escrituras y a obtener paz y alegría de ello.
La Navidad es la misa que se dice en el cumpleaños de Cristo. Es fundamentalmente un rito religioso, sagrado. Tratarlo como un festival para beber y bailar o solamente recordara Jesús es muy errado. Este día debe pasarse en oración; y no solamente este día, sino que la disciplina de la oración debe ser una forma de vida. Las oraciones con fines mundanos no llegan hasta Dios; llegarán solamente a las deidades que tratan con esos asuntos mundanos restringidos. Pero todas las plegarias surgidas de un amor puro, de un anhelo desinteresado de ofrecer servicio y de corazones que abarcan a todos, llegarán hasta Dios, porque Dios es la verdadera encarnación del amor. Sabemos que podemos ver la luna sólo por medio de su luz. Así también, Dios, quien es amor, sólo puede ser visto a través del amor. Dios es amor: vivan en amor. Ése es el mensaje que les doy.
Divino Discurso del 24 de Diciembre de 1980 - El significado de la Navidad