12/08/2026
Publicamos este tema que escribió mi esposo Juan en su pagina de grupo. Dios les continúe bendiciendo.
12/agosto/2026
#307
¿CONOCÍAS LA DEFINICIÓN DE CONGREGARSE SEGÚN LA DOCTRINA DE JESUCRISTO?
Tenemos que entender el hecho de que el cristianismo institucionalizado, el cual surgió del constantinismo romano, busca ganar prosélitos.
Se trata de personas que han sido convencidas de hacerse miembros de una determinada institución religiosa con el fin de recibir servicios religiosos, a cambio del pago del diezmo, el cual resulta ser necesario para cubrir los gastos operacionales.
El apóstol Pablo se refirió al servicio religioso como un culto voluntario en Colosenses 2:23, en el cual una institución religiosa pretende producir una adoración organizada de forma artificial.
Esto lo logran mediante el uso de ciertos elementos de la religión, con el propósito de estimular emocionalmente a las personas con sensaciones que luego adjudican a la manifestación del Espíritu Santo.
Por causa de este culto voluntario, vemos que estos movimientos carismáticos —cuyo énfasis está en lo espiritual— son los que están estableciendo las nuevas pautas. En ellos, el servicio religioso adoptó el modelo de la farándula con música en vivo, donde una persona carismática articula un mensaje elocuente con el fin de motivar las emociones de la gente.
¿Cuántas congregaciones se han reunido para recibir servicios religiosos y, si por alguna circunstancia el pastor o la pastora no se encuentra, los prosélitos se sienten como ovejas descarriadas o como infantes a quienes les han arrebatado el bobo?
Sin embargo, la verdadera iglesia apostólica de Jesucristo se trata de un organismo vivo que ha recibido el aliento de vida de parte del Espíritu Santo. Sus miembros, de forma espontánea, siempre van a buscar permanecer unidos al cuerpo, así como también el cuerpo siempre va a buscar permanecer unido a sus miembros.
La verdadera iglesia de Jesucristo, en vez de poner todo el énfasis en la multiplicación de prosélitos activos en la plena comunión para satisfacer las estadísticas conciliares, pone su enfoque en el discipulado.
Esto con el fin de capacitar en los rudimentos de la doctrina de Cristo tanto a hombres como a mujeres que sean hallados idóneos para enseñar a otros, según 2 Timoteo 2:2, con el propósito de que lleguen a servir en la misión apostólica como ministros competentes de un nuevo pacto.
La falta de capacitación en estos círculos carismáticos —cuyo énfasis está en lo que ellos mismos denominan como «lo espiritual» de Dios— se ha constituido en la chispa que ha encendido la manifestación de la gran apostasía, especialmente cuando personas inmaduras asisten a estos cultos enfocados únicamente en estimular las emociones de los prosélitos.
Como es sabido, las instituciones religiosas cristianas hacen las cosas en contra del orden bíblico. Se supone que los inconversos sean discipulados en los rudimentos de la doctrina de Jesucristo para que después vengan a ser bautizados, como fue el caso de Felipe y el etíope en Hechos 8:26-39.
Las instituciones religiosas cristianas evangélicas y pragmáticas optan por asegurarse de convencer a los inconversos —a través de un ministro o ministra adiestrada— para que acepten comprometerse a participar activamente en un determinado culto. Tiempo después los adoctrinan en asuntos de dogmas conciliares para que, según se sometan a las reglas establecidas en dicha congregación, vengan a ser bautizados, siendo ésta la puerta de entrada a un sistema de salvación fabricado por los hombres.
Hay que recalcar el hecho de que en estos cultos carismáticos no se hace énfasis en la capacitación de los inconversos en los rudimentos de la doctrina de Jesucristo.
En su lugar, muchos reciben profecías por medio de las dichosas ministraciones, en las cuales la gente inmadura y fantasiosa se enajenan. Estas personas se tornan peligrosas porque ponen todos sus esfuerzos en hacer cumplir tales profecías —llegando a afirmar «Dios me dijo», influenciados por demonios— cuando Dios nunca les ha dicho nada.
Hermanos, tienen que entender el hecho de que todos los eventos que ocurren en la historia del hombre están sujetos a la providencia de Dios.
Ustedes tienen que entender que la verdadera fe no anula el uso de la razón. Por lo tanto, los rudimentos de la doctrina de Cristo establecen que la manifestación de guerras, tsunamis, terremotos, tormentas, injusticias, gobiernos opresivos y de anticristos que se levantan en contra de la cruz del Calvario —como el SEÑOR JESUCRISTO lo describió en Mateo 24— no tienen nada que ver con el evangelio del reino de los cielos, pues el evangelio fiel es eterno y no está sujeto a ningún evento temporal.
El evangelio fiel no se trata de sembrar incertidumbre en los inconversos o en los prosélitos adeptos a una determinada institución religiosa que nunca han sido capacitados en los rudimentos de la doctrina de Cristo.
Por el contrario, el evangelio del reino de los cielos es un asunto legal en el cual la Biblia judeocristiana expresa la ira de Dios en contra de la humanidad, la cual vive en una constante rebelión contra sus designios, según Romanos 1:18.
De manera que, desde que tenemos uso de razón, estamos expuestos a la ira de Dios. Es así como podemos entender que el evangelio del reino de los cielos se trata de un asunto legal basado en la siguiente pregunta:
Job 25:4 RVR1960
¿Cómo, pues, se justificará el hombre para con Dios?¿Y cómo será limpio el que nace de mujer?
De manera que el evangelio fiel de ninguna forma pretende poner en cautiverio la conciencia de los hombres y las mujeres mediante ministros adiestrados que tienen la intención de gobernar sobre una pirámide social basada en el vasallaje y la servidumbre.
Contrario al sistema de gobierno que establecen las instituciones religiosas cristianas, el evangelio del reino tiene el fin de poner en libertad la conciencia de los hombres por medio de borrar la conciencia de pecado. De esta manera, la nueva criatura puede expresar el reino de los cielos en su vida diaria como un testimonio vivo de que Jesucristo es quien tiene toda potestad tanto sobre la vida como sobre la muerte, siendo Dios mismo en toda la plenitud de la deidad.
Apocalipsis 1:18 RVR1960
y el que vivo, y estuve mu**to; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.
Sin importar la definición artificial que el sistema religioso —fomentador del culto voluntario— le haya asignado a la necesidad de congregarse, la Biblia condena este tipo de culto (en el cual usted participa para sí mismo) como un acto de idolatría.
Por el contrario, la doctrina de Cristo nos dio una definición objetiva basada en el reino de los cielos. En ella se establece la verdadera forma en que el evangelio fiel demanda que los discípulos de Jesucristo deben congregarse, fundamentados en el ministerio de la piedad:
Mateo 25:35-41 RVR1960
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
Sabiendo que la mayor necesidad que puede tener un pecador —incluso la gente que milita dentro de las instituciones religiosas cristianas— es llevarlo a comer del Pan de Vida.
«Yo soy el pan de vida» (Juan 6:35) se trata de la declaración más célebre de nuestro Señor, la cual contempla el hecho de que, cuando recibimos el llamado a la salvación y este produce en nosotros una respuesta, desde ese momento somos bendecidos con toda bendición espiritual, según Efesios 1:3. Con tal certeza, nada nos puede impedir llevar a cabo la misión apostólica de hacer discípulos a todas las naciones.
Por lo tanto, congregarse según la doctrina de Jesucristo no consiste en asistir a un espectáculo religioso para satisfacer emociones o cumplir con estructuras institucionales. La verdadera iglesia es un cuerpo vivo que discipula en la verdad, libera la conciencia a través del evangelio eterno y expresa la fe mediante el amor, el servicio y la piedad hacia el prójimo. Redescubrir este orden bíblico es el único camino para mantenernos firmes como ministros competentes de un nuevo pacto.
➡️ Compartido en el Blog del ministerio: https://yomteruahministrie.blogspot.com/2026/08/12agosto2026-307-conocias-la-definicion.html
Gracia y paz.
Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
Carolina, Puerto Rico
[email protected]
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"
𝐋𝐚 𝐂𝐚𝐯𝐞𝐫𝐧𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐏𝐫𝐨𝐟𝐞𝐭𝐚 Maria Izabel Mestre Yom Teruah Ministries, Puerto Rico Yom Teruah Ministries