24/07/2026
🌳En los bosques secos y desiertos costeros del Perú crece el huarango, conocido científicamente como Neltuma pallida y anteriormente clasificado como Prosopis pallida. Es una especie nativa del norte peruano, aunque también es característica de zonas áridas de Ica y Nazca.
Su extraordinario sistema de raíces le permite buscar agua en capas profundas del subsuelo y sobrevivir durante largos periodos de sequía. Aunque en redes sociales se afirma que sus raíces alcanzan exactamente 70 metros, no existe suficiente evidencia científica para asegurar que todos los ejemplares lleguen a esa profundidad.
El huarango mejora la fertilidad del suelo, ayuda a controlar la erosión y crea un ambiente favorable para aves, insectos y otras plantas. Además, sus frutos sirven como alimento para personas y animales, mientras que su madera ha sido utilizada como combustible y material de construcción.
Este árbol también fue fundamental para las antiguas sociedades de la costa sur peruana, que aprovecharon sus frutos y su sombra para vivir y cultivar en condiciones extremas.
Actualmente, la tala para producir carbón y la pérdida de los bosques secos amenazan su supervivencia. Por ello, existen proyectos de conservación y reforestación destinados a recuperar los huarangales y combatir la desertificación.
Fuente: Royal Botanic Gardens, Kew; FAO y estudios sobre conservación de los bosques secos