22/05/2026
LA IMPUNIDAD SIGUE DANDO CÁTEDRA ¡Estudiar y luchar es deber estudiantil! 🔥LA FACULTAD DE SOCIOLOGÍA DE LA UNCP SE LEVANTA
Las universidades dejaron o tal vez nunca fueron espacios seguros para muchas estudiantes. En sus aulas persiste una cultura de impunidad propia de un sistema patriarcal que protege a los agresores, relativiza las denuncias y revictimiza a quienes se atreven a hablar.
Cuando frente a una denuncia el foco se pone en cómo se vestía una alumna, si sonreía, si compartió una comida o si fue “amable”, lo que se hace no es buscar justicia: es trasladar la responsabilidad hacia la víctima y encubrir las relaciones de poder que atraviesan estos casos.
Porque el acoso universitario no ocurre en igualdad de condiciones. Existen jerarquías académicas, dependencia de notas, prestigio institucional, miedo a represalias y redes de blindaje que sostienen el silencio y la impunidad.
Tal como lo señalaba Rita Segato, la violencia sexual no es solamente un acto individual: es parte de un entramado machista que reafirma poder, jerarquías y dominación.
Y mientras las instituciones sigan priorizando su imagen antes que la seguridad de las estudiantes, las universidades seguirán funcionando como torres de marfil donde el prestigio vale más que la justicia.