27/05/2026
María Reiche (1903–1998), conocida como la "Dama de las Pampas", fue una matemática y arqueóloga alemana nacionalizada peruana que dedicó más de cinco décadas a limpiar, investigar, documentar y proteger los geoglifos de la costa sur del Perú. Gracias a su trabajo constante y a su labor de difusión internacional, las Líneas de Nazca fueron reconocidas como Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1994.
Con una vida entregada al estudio, medición y conservación de uno de los tesoros arqueológicos más importantes del país, María Reiche desempeñó un papel decisivo para demostrar el valor científico, histórico y cultural de las Líneas de Nazca y asegurar su preservación para las futuras generaciones.
✏️ Esta es una historia que describe su dedicada labor:
- ¿Y tú la conociste, abuelo?
- Sí, yo también la conocí cuando era chiquillo. Pero a diferencia de mis amigos, yo la saludaba, y cuando ellos la insult4ban, yo me quedaba callado, porque a mí me parecía una buena persona…
- ¿Tus amigos la insult4ban? ¿Qué le decían?
- Le gritaban “gr1ng@ loca” cuando la veían pasar, porque así se refería la gente a ella: "ahí pasa la loca de la escoba". En realidad, no la tratamos nada bien, porque para todos era solo una loca que barría el desierto, ya que la veíamos desde temprano con su escoba y su wincha barriendo y midiendo las arenas, haciendo dibujos incomprensibles y cálculos matemáticos que nadie entendía.
- ¿No vivía en el pueblo?
- No, vivía alejada, entre las dunas. A nadie le interesaba lo que hacía, y pese a que nunca nos dijo nada, algunos chicos le teníamos miedo. Cuando la insult4bamos, solo nos miraba en silencio como comprendiendo que solo éramos unos mocosos malcriados...
- ¿Y qué más pasó?
- Que a los pocos años, gracias a la "gr1ng@ loca", el mundo empezó a conocer las líneas de Nazca; ni nosotros sabíamos lo que teníamos a pocos metros. Y entonces llegaron otras personas del extranjero a tomar fotos, y a hacer estudios. Y de pronto el mundo comenzó a interesarse por nuestra región, el gobierno se preocupó más por nosotros, y llegó la luz, el agua y los turistas, y se hizo un comercio alrededor gracias al que muchos de nosotros ahora vivimos mejor que antes… todo gracias a lo que empezó la “gr1ng@ loca”.
- ¿Ya falleció, no?
El abuelo abrió una caja y empezó a buscar entre cartas, fotos antiguas y amarillentos recortes de periódicos.
- Sí. Cuando ya estaba mayor y enferma, tuvo que dejar el desierto para vivir en el Hotel de Turistas de Nazca, donde estuvo hasta que su salud empeoró. La llevaron a Lima, donde murió en 1998. Guardé un recorte cuando el gobierno le otorgó la nacionalidad peruana. Lee fuerte lo que ella dijo de nosotros, -dijo el abuelo entregándole a su nieto un recorte de periódico avejentado por el tiempo y señalándole un párrafo.
Carlos leyó en voz alta.
- "Yo quiero, con mi obra, ser un instrumento para eliminar las injusticias y para que los peruanos -que son gente de cualidades culturales, morales y físicas especiales- recuperen su propia estimación. Yo les digo: yo soy ch0la, porque me siento a veces más unida con los ch0litos, y sobre todo ahora que tengo la nacionalidad peruana".
- ¡Qué bonitas palabras!, -dijo Carlos sorprendido-, y si estuviera viva ahora, ¿le hablarías?
El abuelo no contestó. Pero las dos lágrimas que resbalaban por sus mejillas en agradecimiento a la loca que barría el desierto, eran sin duda una afirmación.
(Descripción popular de la investigadora alemana María Victoria Reiche Neumann, descubridora de las míticas Líneas de Nazca - Ica - Perú).
Autor del texto: Chemo Morales Garcia.