13/03/2026
En el día de ayer, miércoles 11 de marzo de 2026, entregó su alma al creador el Maestro Morán.
José Del Rosario Morán
Educador comprometido y visionario
Bolívar Ramos – El Vigía
Aunque proviene de un hogar muy humilde (su papá era agricultor y su mamá lavandera), José del Rosario Morán supo salir adelante.
Cuando terminó la primaria, no había escuela secundaria en Penonomé. La maestra Leonila P. de Grimaldo, hizo un censo y luchó para abrir un Primer Ciclo en Penonomé, logrando reunir una matrícula de 26 estudiantes, lo que posibilitó el inicio de lo que hoy es la Escuela Secundaria Ángel María Herrera, que funcionó en ese tiempo en la antigua Universidad Popular, en una casa de quincha propiedad de la señora Josefita Conte. Fueron sus profesores, Agustín Jaén Arosemena, que les daba Música; José María Vásquez Díaz, profesor de Gobierno; Isabel Begovich, impartía Artística y la maestra Leonila les dictaba Humanidades.
Gracias a su inteligencia y deseos de salir adelante, ganó una beca para estudiar magisterio en la Escuela Normal de Santiago. Al graduarse, el Ministerio de Educación reclutó a jóvenes egresados para trabajar. El señor Gustavo Arosemena, lo contactó y lo llevó a trabajar en Nuevo Arraiján, donde laboró por tres años. Allá, impulsó la creación de un conjunto típico, del cual salieron varios músicos que luego tocaron con los grandes de la música típica popular panameña. También fomentó el béisbol y sostuvo una gran amistad con la comunidad. De Arraiján pasó a la escuela República Dominicana de Antón, porque pidió traslado, ya que su familia era muy pobre y su mamá necesitaba de su apoyo. Quiso entrar a la Escuela Simeón Conte, pero señaló que “en ese tiempo allí solo entraban los de la crema”. En 1953, se fue a trabajar a Toabré y ese mismo año se casó.
Fundó su familia y con algunos amigos también fundó una cooperativa llamada “Pequeños Ganaderos de Toabré”. El maestro José cursó un Técnico en Cooperativas, gracias al apoyo del reconocido Rubén Darío Carles (Chinchorro) y logró junto a Domingo Valdés y Pablo Tuñón, obtener un préstamo para financiar una camioneta que sirviera de transporte a los maestros y a los campesinos. Durante un viaje a Las Marías de Río Indio, donde era director Nemesio Martínez, escuchó los lamentos de los docentes por el dinero que debían a los agiotistas en Penonomé y fue cuando propuso por primera vez, en 1965, formar una cooperativa de educadores. La idea no se croncretó, pero al año siguiente, en una reunión en Toabré, le dijo a Humberto Trujillo, su amigo personal, que conformaran la cooperativa. “Le dije que lo principal para una cooperativa era tener un vínculo común, porque así todos sentimos la necesidad”. Si no es así, la cooperativa puede crecer en número pero no en fortaleza, señaló. En 1968 en una reunión en Las Delicias, nuevamente tocó el tema, delante de maestros como Antonio Morán, Germán Vergara y Julia Tello.
Trujillo sugirió invitar a miembros de COESAN, que era la única cooperativa de ese tipo en aquel tiempo, para que los orientara.
En 1969, se hizo la reunión en la escuela Federico Zúñiga para conformar la cooperativa y le dijeron que como la idea era suya, le darían la tarjeta de socio número 1, misma que aún conserva.
Para crear el Primer Ciclo de Toabré, también tuvo sus dificultades, pues los maestros no estaban preparados para esa idea y la desaprobaron. Pero, su empeño fue mayor y formó el Comité Pro Primer Ciclo de Toabré, en la época del presidente Guillermo Endara. Siendo Marcos Alarcón Ministro de Educación, lo visitó junto a otros colegas, como Germán Castillo (Q.E.P.D.) y con el apoyo del Supervisor, también difunto, Eberto Carles. Al maestro Germán le encomendaron la organización y hoy día Toabré tiene su colegio. La primera directora fue Ana María Ruiz.
Luego de 10 años como maestro en Toabré, el maestro José pasó a la Escuela Simeón Conte. Un día, la directora le dijo que varios padres de familia querían sacar a sus niños de su salón, porque dudaban de su preparación, ya que venía del campo. Acto seguido, decidió invitar a los padres a que presenciaran sus clases. Después de eso, muchos lo invitaban a comer a sus casas.
Una pareja de doctores se le acercó para decirles que su hija memorizaba mucho, pero no era analítica. Así, el maestro decidió cambiar la metodología y los puso a leer e interpretar lecturas, con libros que les recomendaba. Eso les valió un tercer lugar a nivel nacional en un concurso del Ministerio de Educación.
Señaló el maestro José, que en sus tiempos había más comunicación entre los maestros y los padres de familia; más interacción con la comunidad.
Dra. Susana A. Aguirre Morán
Radiología e Imágenes