Cuenta en dólares La Fise 130250815, Banpro en cordobas 10021500504637 Helder Manuel Hernandez Sequeira. Este santuario lleva el nombre de Juan Carlos Sánchez, amante de todos los animalitos. Juan Carlos nació el 10 de febrero del 1988, hijo de Diana Sánchez, también una luchadora por los derechos de los animales. Quizás el amor tan grande por estos seres le nació a Juan Carlos por un incidente cuando a la edad de cinco años él estaba jugando a tirar piedras junto a otro chico mayor que él. Tiraban las piedras a lago y la mamá de Juan Carlos observando la escena pensó que estaban agarrando puntería, pero se fija que en el lago hay unos patitos nadando y lo que hacían era ver quién de ellos le daba primero a los patitos. De repente Diana escucha un grito de triunfo y era Juan Carlos que logró darle a un patito y el pobre patito estaba ya con su cabeza colgada de lado, le había quebrado su cuellito. Ella corrió lo regañó y le preguntó por qué había hecho algo tan horrible. El empezó a llorar y le pidió que lo perdonara e insistía que si no podían ayudar al patito. Diana se sintió mal porque lo regañó fuerte y le dijo que no llorara más, que el patito se iría al cielo y jamás volvería a sufrir. En la noche escuchó que Juan Carlos estaba llorando en su dormitorio. Entró para consolarlo y entre sollozos y con voz quebrantada le preguntó “¿Estás segura que el patito se fue al cielo? Yo no quise matarlo.” Habrá sido por remordimiento, por enmendar su error, no se sabe, pero él desde ese día empezó a recoger cuanto animalito veía en necesidad - gatos, perros, pajaritos heridos y hasta culebras y tortugas. Un día, cuando él tenía ocho años después de la escuela se dirigía a su casa y vio a un pitbull echado entre dos casas. El perro estaba hambriento, con sed, y muy cansado. Juan Carlos lo llamó y el perro obedeció rápidamente pues al parecer ya estaba desesperado de hambre y sed. El pitbull, al cual le pusieron Damián, lo siguió hasta la casa y Juan Carlos le dio agua y algo de comer. Al parecer, a Damián lo habían ocupado para peléas ya que presentaba algunas marcas de mordidas en su cuerpo y también tenía muchísima agresión con otros perros. Diana trató de darlo en adopción pero los únicos que lo querían eran chicos jóvenes que ya se sabe para qué lo querían. Lo quisieron dar a la Asociación Protectora de Animales pero les informaron que si era agresivo lo matarían de inmediato. En fin no hubo otra opción más que quedarse con el hermoso perro. Juan Carlos fue asesinado el 21 de noviembre del 2009 a la edad de 21 años, Damián estaba ya viejito, tenía como 15 años. El no resistió la muerte del amigo que lo rescató, dejó de comer y se puso en muy mal estado, tal que Diana tomo la dolorosa decisión de ponerlo a dormir porque él ya casi no podía pararse y estaba sufriendo. En la clínica, cuando él estaba ya cerrando sus ojitos, Diana le dijo a Damián “Hace 13 años seguiste a mi hijo a casa y nos brindaste 13 años de felicidad, ahora te vas siguiéndolo de nuevo y me dejas con el corazón destrozado”. Damián murió de tristeza el 21 de enero del 2010, exactamente dos meses después de que su amigo y rescatista murió. Aunque Diana siempre amó a los animales, fue por el amor tan grande que Juan Carlos tenía por ellos que aprendió que los animales tienen la capacidad de amar tanto o más que un ser humano y que la lealtad que estas criaturas ofrecen a sus seres queridos es verdaderamente admirable. Seguramente Juan Carlos estaba esperando a Damián para cruzar el Puente del Arco Iris juntos. Descansa en paz Juan Carlos, acompañado por tu fiel amigo, sabiendo que tu memoria vivirá a través del trabajo que hacemos con los animales.”