23/09/2026
Por la nostalgia de tan grande personaje, quedamos vulnerables ante la hipocresía de pseudo salvadores de la nación que no son más que vulgares ladrones.
La serenata más famosa de México… y la tragedia que sepultó una revolución. 💔🇲🇽
En febrero de 1923, una reportera estadounidense desembarcó en la península de Yucatán sin buscar romance alguno: Alma Reed llegaba como enviada especial del New York Times para documentar una expedición arqueológica y denunciar el saqueo de tesoros mayas en el Cenote Sagrado de Chichén Itzá.
Pero al bajar del tren se encontró con una realidad que desafiaba a toda la República: el gobernador Felipe Carrillo Puerto.
Felipe no encajaba en el molde tradicional del poder. Medía más de un metro ochenta, tenía ojos de un verde penetrante y hablaba la lengua maya con absoluta naturalidad. No gobernaba de levita ni desde oficinas blindadas: vestía de guayabera blanca, repartía tierras comunales a los peones, fundó escuelas mixtas rurales y promulgó leyes civiles de avanzada que escandalizaron a la oligarquía local.
Para los hacendados henequeneros, Carrillo Puerto era un agitador peligroso. Para la periodista extranjera, fue una revelación política y humana.
El vínculo entre ambos creció a la vista pública en un estado profundamente conservador. Durante una noche de lluvia tropical en una hacienda, mientras el aroma de las flores nocturnas inundaba los corredores, Alma comentó lo embriagador que resultaba el ambiente. La respuesta de Felipe quedó registrada por la memoria oral: «No son las flores, eres tú que perfumas la tierra a tu paso».
A la mañana siguiente, el gobernador convocó al poeta Luis Rosado Vega y al compositor Ricardo Palmerín con un encargo contrarreloj: crear una serenata antes de que Alma tuviera que volver a Estados Unidos.
Así nació «Peregrina», una de las piezas cumbres de la trova yucateca, con versos que suplicaban:«Cuando dejes mis palmares, no te olvides de mi tierra, no te olvides de mi amor».
Ella partió con la partitura en mano y el compromiso de casarse meses después en San Francisco. La relación, intensa y fugaz, apenas rozaba el año de vida.Pero la vieja guardia del henequén cobró la cuenta.
A finales de 1923, al estallar en el país la rebelión delahuertista contra el presidente Álvaro Obregón, los hacendados yucatecos vieron la oportunidad perfecta. Financiaron a las fuerzas militares golpistas locales para sumarse al alzamiento y derrocar al gobierno socialista de Mérida. Carrillo Puerto intentó escapar por la costa para evitar un baño de sangre y reorganizar la resistencia con sus bases campesinas, pero la embarcación encalló en los arrecifes. Fue capturado junto a tres de sus hermanos y sus colaboradores más cercanos.
En capilla ardiente, consciente de su destino, Felipe le confió un anillo a uno de sus captores con la petición secreta de hacérselo llegar a ella, a quien llamaba en maya Pixán («alma»).
La madrugada del 3 de enero de 1924, frente al paredón del Cementerio General de Mérida, no hubo clemencia. Testigos oficiales y partes de la época registraron que, de pie ante los fusiles y con la dignidad intacta, sus verdaderas últimas palabras fueron un mandato de lucha social:
«No abandonéis a mis indios».
Una descarga cerrada terminó con su vida y con el proyecto político que encabezaba. En Estados Unidos, la noticia del fusilamiento le llegó a Alma a través de un frío cable telegráfico que canceló para siempre la boda.
Alma Reed jamás se casó.
Dedicó las décadas siguientes a defender el arte mexicano y el patrimonio arqueológico del país. Cuando falleció más de cuarenta años después, se cumplió su última voluntad: sus cenizas fueron trasladadas a Mérida y sepultadas en el mismo cementerio, justo frente a la tumba de Felipe.
Hoy, entre los flamboyanes del Cementerio General, ambos monumentos siguen enfrentados en silencio.
Las balas acabaron con un gobernador y frenaron su reforma agraria, pero no pudieron apagar la historia de dignidad y memoria que dio origen a «Peregrina».
¿Conocías el origen histórico y político detrás de esta famosa trova? Te leo en los comentarios. 👇
📚 Fuentes para curiosos e historiadores:Peregrina. Mi idilio socialista con Felipe Carrillo Puerto – La propia autobiografía recuperada de Alma Reed.Tuyo hasta que me muera… – Cartas y telegramas reales entre Alma y Felipe (Ed. Conaculta).Archivos del INEHRM y el Archivo General de la Nación: Registros oficiales de la rebelión delahuertista de 1923 y el juicio.Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM): Historial oficial de la creación de la canción por Luis Rosado Vega y Ricardo Palmerín.