15/01/2025
LOS TLACUILOS Y LA CONSTRUCCIÓN DEL VERDADERO ARTISTAS.
Los tlacuilos eran pintores-escribanos indígenas que tienen su origen en la época prehispánica. Se especializaban en la elaboración de obras pictóricas y su tarea consistía en pintar, mediante símbolos, elementos importantes para el pueblo mesoamericano, por ejemplo: la historia, en la que se narraba el origen de un pueblo; tablas de aritmética para cobrar los tributos, la localización de puntos geográficos, como mapas de viaje y calendarios en los que se colocaba el significado de las fechas y el augurio de los tiempos venideros; entre otras cosas. Las obras que realizaron se hacían frecuentemente sobre papel amate, aunque se han localizado algunas elaboradas en materiales orgánicos e incluso minerales.
En la época prehispánica, los tlacuilos elaboraron obras conocidas como códices, los cuales estaban compuestos principalmente por glifos pictóricos. Actualmente son pocos los códices prehispánicos que se conservan, aunque en las investigaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México se ha insistido en sumar el término “temprano”, pues algunos, en realidad, son copias de códices elaboradas en los primeros años de la colonización española
Los códices prehispánicos y tempranos que se conocen hasta ahora son: tres de origen maya, cinco del grupo Borgia, dos de origen azteca y seis de la región mixteca, la mayor parte de ellos conservados en distintas regiones del mundo, menos donde debe de estar…en nuestro país. Incomprensiblemente y gracias al expolio y latrocinio español en la invasión, los primeros tres llevan el nombre de la ciudad en la que se localizan: el Códice de Dresde, conservado en la Biblioteca del Estado Sajón en Dresde, Alemania; el Códice de París, en la Biblioteca Nacional de Francia; y el Códice Madrid, resguardado por el Museo de América en la capital de España. Los grandes expoliadores.
Se sabe que los Tlacuilos trabajaron en los pueblos del Valle de México y aprendieron el arte de la escritura glífica de tlacuilos que provenían de la región mixteca, en el sureste mexicano:
“Vinieron de las provincias de la Mixteca dos naciones que llaman tlailotlaques [tlacuilos] y chimalpanecas que eran asimismo del linaje de los toltecas. Los tlailotlaques eran consumados en el arte de pintar y hacer historias (LEÓN-PORTILLA, 2011).
Los tlacuilos pertenecían a un cuerpo de artistas y sabios que cumplían otras acciones importantes en el seno de las sociedades mesoamericanas, eran el espejo de su sociedad, comprometidos totalmente con ella, además de pintar códices. En general, sus actividades se enfocaban en la expresión e interpretación del universo de creencias que los pueblos tenían sobre el tiempo, el espacio, su historia y los saberes, lo cual, hoy en día, se entiende como la adivinación, la lectura astronómica, el augurio de los tiempos, los métodos de curación, las guías cartográficas, los rituales funerarios y la guerra, por mencionar sólo unos.
El pintor, era respetadísimo, era un sabio y su tarea es la tinta negra y roja, el agua negra. Es un tolteca, un hacedor, un utilizador de carbón, un dibujante al carbón […] Tenían para cada género sus escritores, unos que trataban de los anales poniendo por su orden las cosas que acaecían en cada año, con día, mes y hora. Otros tenían a su cargo las genealogías y descendencias de los reyes y señores y personas de linajes, asentado por cuenta y razón los que nacían y borraban los que morían, con la misma cuenta. Unos tenían cuidado de las pinturas de los términos, límites y mojoneras de las ciudades, provincias, pueblos y lugares, y de las suertes y repartimientos de las tierras, de quien eran y a quien pertenecían. Otros, de los libros de las leyes, ritos y ceremonias, que usaban en su infidelidad; y los sacerdotes, de los templos, de sus idolatrías y modo de su doctrina idolátrica y de las fiestas de sus falsos dioses y calendarios. Y finalmente, los filósofos y sabios que tenían entre ellos, estaba a su cargo al pintar todas las ciencias que sabían y alcanzaban, y enseñar de memoria todos los cantos que observaban sus ciencias e historias (JOHANSSON, 2007). Es decir, seres comprometidos con su arte y su comunidad, unos verdaderos artistas.
Sobre su trabajo como artistas, sabios y escribanos, Patrick Johansson ha elaborado una teoría en la cual los tlacuilos figuran como “jóvenes aprendices” del tlamatini, es decir, de un sabio dentro de las sociedades mesoamericanas que se especializaba en la pintura de “arcanos semiológicos de la escritura”, una luz de signos para trazar el camino de los pueblos (JOHANSSON, 2007).
De esta forma, se comprende que los tlacuilos tienen su origen en la época prehispánica como pintores-escribanos de glifos, que trazaban en distintos materiales como el papel amate usado como lienzo. Además, tenían un rol trascendental en la sociedad mesoamericana, en la cual eran los “constructores” de la historia, los saberes y el destino de los pueblos. Sin embargo, esto cambió profundamente durante la invasión española, ya que los peninsulares europeos llenos de ignorancia, los perseguían como herejes y fueron orillados a abandonar sus prácticas tradicionales. No obstante, frente a las necesidades, supieron adaptarse y sobrevivir, consiguiendo un papel trascendental en la vida cultural novohispana y aun en nuestros dias.