28/05/2026
Las cruces rosas que se colocaron ayer en la audiencia de Luisa son el símbolo de una exigencia que no se va a callar: No fue suicidio, fue feminicidio.
Denunciamos públicamente que Aarón N fue vinculado a proceso únicamente por el delito de Violencia Familiar Agravada a pesar que durante toda la audiencia no se mencionó nada que relacionara su muerte con el suicidio que alegó la jueza. Esta clasificación es un insulto a la verdad, ignora por completo el contexto de la muerte de Luisa y le otorgó a su agresor el privilegio de llevar el proceso en libertad y a pesar de que la jueza escuchó sobre el riesgo que todo esto implicaba para la familia.
Hoy acompañamos a los familiares de Luisa Fernanda en una velada frente al Palacio de Gobierno para recordarle al Estado y a la sociedad la verdad que intentan ocultar: A Luisa no la perdimos por un suicidio, a Luisa nos la arrebataron.
El Estado es cómplice cuando minimiza la violencia. ¡Exigimos justicia para Luisa y reclasificación inmediata del delito!