18/04/2026
Quiero permanecer anónimo, como les dije en el mensaje pasado yo trabaje en el área de recursos humanos de una empresa muy grande y conocida que prefiero no nombrar, pero esta tiene presencia en todo México, parte de mi trabajo era despedir personas, les voy a platicar la dinámica que usábamos en esa empresa para despedir trabajadores pagándoles lo menos posible.
Cuando me pedían despedir a un trabajador, la línea siempre era convencerlo de que firmará renuncia, aún en los casos en que el despido evidentemente era justificado lo que me pedían era primero antes que cualquier otra cosa, que intentará que firmaran renuncia, ya que aún en casos graves cuando el despido se podía justificar la política de esta empresa era también hacer todo lo posible para convencerlos de que firmarán renuncia porque así el trabajador perdía entre otras cosa su derecho a la prima de antigüedad.
Lo primero que yo hacía cuando tenía que despedir a alguien era tomarme un tiempo para analizar el expediente del trabajador así como averiguar su nivel de estudios y si tenía dependientes económicos. A diferencia de lo que muchos pensarían las personas que estaban más vulnerables, y necesitaban más de su trabajo, muchas veces eran los más fáciles de engañar y convencer de que renunciaran.
Cuando tenía que despedir a alguien lo primero era aislarlo, ya que es importante que el despido no le conste a nadie que pudiera estar dispuesto a ser testigo del trabajador en caso de que el demandará, lo mejor era no solo aislarlo en la empresa sino citarlo en un domicilio ajeno a la empresa, como podía ser el despacho de los abogados externos, esto era importante porque en caso de que nos demandaran la estrategia de defensa de la empresa siempre era mentir y decir que nunca se despidió al trabajador y que el domicilio en el que refiere que se le despidió no es el de la empresa y no tiene ninguna relación con el centro de trabajo.
Hay veces en que lo mejor era aparentar una falsa empatia por el trabajador y decirle que lamentaba mucho comunicarle la noticia del término de la relación laboral, y que esto estaba fuera de mis manos, que yo solo tenia la tarea de comunicarle esa noticia, teníamos prohibido por obvias razones usar la palabra despido, normalmente nos referiamos al despido como "baja" o término de la relación de trabajo.
Después de despedirlos les decía que para evitarles problemas futuros y que se manchara su expediente y que eso hiciera qué se les boletinara y les costará trabajo encontrar trabajo en otra empresa, que quería ayudarles para que se "fueran bien de la empresa" y que lo único en los que les podía ayudar era en conseguirles una carta de recomendación y que se les diera una "gratificación" aparte de su finiquito, en caso de que firmarán renuncia mi trabajo ya estaba hecho pero si se negaba a hacerlo tenía instrucciones de decirles que me dijeran con qué cantidad se sentían cómodos para terminar la relación de trabajo, sin importar que cantidad dijeran la idea era decirles que si, solo que me dieran un par de semanas para conseguirla pero que para que yo pudiera iniciar los tramites de su pago necesitaba que firmará renuncia, si se lograba que firmará renuncia, la verdad era que nunca se le pagaba lo que se les ofrecía y ya ni siquiera se le tomaban las llamadas al trabajador, ya que con renuncia de por medio estábamos super protegidos en caso de llegar a juicio, entonces como les dije lo más importante era que firmará renuncia, y decirles las mentiras necesarias para que firmarán, si no firmaban por las buenas entonces cambiaba completamente la dinámica, ahí si se le amenazaba al trabajador con bolerinarlo y hacer lo posible para evitar que otras empresas lo contrataran, en estos casos en ocasiones la empresa nos autirizaba pagarle al trabajador una cierta cantidad, y si lograbamos que aceptará menos, nos daban un porcentaje de lo que le ahorrarmos a la empresa por ejemplo una vez que despidieron a una persona de intendencia que fue acosada por un jefe la empresa estuvo dispuesta para evitarse problemas a pagarle hasta 150,000 pesos a cambio de su renuncia, yo logre convencerla de que aceptará solo 30,000 por lo tanto al haberle ahorrado a la empresa 120,000 pesos, de ese ahorro a mi me toco el 30% como bono, es decir unos 36,000 pesos, no me siento orgulloso de las cosas que hice, y al final a mi también me despidieron de una muy mala manera.