05/08/2026
El monolito sagrado de Uluru
Carlos Augusto Evia Cervantes
El Monte Uluru, el “Ombligo del Mundo”, es de roca arenisca roja y está rodeado de una inmensa llanura casi desértica. Ubicado en el centro de Australia, es quizá el monolito más grande del planeta con 348 metros de altura, 863 metros sobre el nivel del mar, 9 kilómetros de contorno y 2.5 kilómetros bajo tierra. Es uno de los lugares más famosos de toda Australia. Así lo publicó José Flores Muñoz.
Uluru es una montaña sagrada para los aborígenes anangu y es la mayor atracción del Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta. Durante décadas todos lo contemplaban desde lejos hasta la irrupción del turismo masivo. Ahora todos llegan en sus vehículos con aire acondicionado debido al terrible calor que puede superar los 46º C y es muy seco; debido a la escasa vegetación casi no hay sombra.
Para los aborígenes siempre fue Uluru, pero en 1873 William Gosse, primer occidental conocido que subió a la cima, lo nombró como Ayers Rock en honor al entonces primer ministro de Australia Meridional. A finales del siglo XX, al normalizarse las relaciones con los anangu se reinstauró su denominación Uluru como su nombre oficial.
Allí mismo se pueden explorar otros atractivos como el manantial de Mutitjulu, las grandes cuevas del Uluru con pinturas rupestres del dios Wandjina, las gargantas de Kantju y los 9 kilómetros del contorno del Uluru. Hay turistas que realizan la vuelta completa para poder admirar plenamente esta maravilla natural.
Está prohibido recoger piedras como souvenir, por respeto a un espacio sagrado y hasta para evitar una supuesta maldición, ya que casi a diario se reciben en el parque guijarros robados por turistas porque, según ellos, les ha dado la mala suerte.
La magia del Monte Uluru son los diferentes tonos que adopta a lo largo del día debido a la acción de los rayos del sol sobre la superficie del monolito. Al amanecer la montaña es de color ocre que emerge majestuoso sobre una planicie oscura. Al atardecer llega la imagen más esperada: el Uluru teñido de un rojo brillante. Tonos cafés aparecen en días nublados. En los días lluviosos, Uluru se cubre de un tono gris que se ve metalizado cuando la lluvia es intensa y resbala el agua en forma de riachuelos oscuros. Es un espectáculo único.
A prudente distancia, hay varios miradores alrededor del monolito donde alquilan prismáticos para verle mejor. Para descansar del sol, existen decenas de wiltjas, que son los típicos refugios aborígenes hechos con ramas. En una ceremonia especial y como una señal de respeto a sus costumbres ancestrales, los anangu les piden a los visitantes que se abstengan de subir al Uluru por ser una montaña sagrada y podría constituir una gran profanación. Las autoridades lo exigen para evitar su erosión. El sitio es Patrimonio de la Humanidad desde 1987.
5 de agosto de 2026