24/08/2026
🦋 HOY HACE 5 AÑOS…
No sé por qué hoy me pegó diferente recordar ese día.
Hace cinco años entré a un quirófano con cáncer y con un miedo que creo que solamente entiende quien alguna vez ha escuchado esa palabra hablando de su propio cuerpo.
Me iban a quitar completamente la tiroides y un carcinoma de casi un kilo. Me hablaron de la posibilidad de una traqueostomía, de daño en mis cuerdas vocales, de que mi voz podía cambiar… Me explicaban todos los riesgos y yo trataba de escuchar y entender, pero mi cabeza estaba en otro lado.
Pensaba en mis hijas. Pensaba en mis animales. 💔
Pensaba en qué iba a pasar con ellos si yo no despertaba. Quién iba a cuidar de mis hijas, quién iba a estar para ellas, quién iba a hacerse cargo de mis perros, de mis rescatados, de esos animales que también dependían de mí.
Creo que ese era mi miedo más grande.
No era solamente pensar “¿qué me va a pasar?”. Era pensar “¿qué va a pasar con todos ellos si yo no regreso?”
Y eso me rompía por dentro.
Porque cuando eres mamá y además tienes tantas vidas que dependen de ti, hasta el miedo se vive diferente. Yo podía aceptar que algo me pasara a mí… lo que no podía soportar era imaginar que mis hijas se quedaran sin su mamá o que mis animales se quedaran esperando a alguien que ya no iba a regresar.
Recuerdo entrar pensando en ellos y pidiéndole a Dios una sola cosa: déjame regresar con ellos. 🙏🏻
Y regresé. ❤️🩹
Pero de ese quirófano no salió exactamente la misma Chío que entró.
Me faltaba una parte de mí. 🦋
Una que antes ni siquiera imaginaba todo lo que hacía por mi cuerpo hasta que dejó de estar.
Mi voz cambió. Mi cuerpo cambió. Mi vida cambió.
Y cinco años después todavía vivo con las consecuencias. Los medicamentos forman parte de mi vida y estarán conmigo siempre. Hay días buenos y hay otros en los que mi propio cuerpo me recuerda que le falta algo.
Por eso nunca he podido escuchar sin sentir algo cuando alguien dice que el cáncer de tiroides es “el cáncer más fácil”.
Entiendo que quizá hablan de estadísticas o de probabilidades de supervivencia, pero cuando eres tú quien escucha la palabra CÁNCER, cuando eres tú quien entra a un quirófano pensando que quizá sea la última vez que veas a tus hijos, no existe un cáncer fácil.
No fue fácil tener miedo.
No fue fácil despedirme de mis hijas tratando de no pensar lo peor.
No fue fácil imaginar qué sería de ellas y de mis animales si yo faltaba.
No fue fácil despertar siendo diferente.
Y tampoco ha sido fácil aprender a vivir sin una parte de mi cuerpo.
Hoy, cinco años después, todavía se me hace extraño escribir “soy sobreviviente de cáncer”. 🎗️
No sé… es una palabra que pesa.
Pero lo que sí sé es que aquella Chío que entró mu**ta de miedo a un quirófano salió de ahí.
Y aquí sigo. ❤️
Con una cicatriz. Con otra voz. Sin tiroides. Con medicamentos, con secuelas, con días buenos y otros no tanto…
Pero aquí.
Aquí para ver crecer a mis hijas. Aquí para seguir abrazándolas, peleando con ellas, riéndome con ellas y acompañándolas. Aquí para seguir llegando a casa y encontrarme con mis perros. Aquí para seguir rescatando, cuidando y haciendo todo ese desmadre que forma parte de mi vida. 🥹❤️🐾
Y cuando lo pienso así… cinco años son muchísimo.
También hoy quiero agradecer a quienes estuvieron conmigo cuando no sabía qué iba a pasar. A quienes me acompañaron, me cuidaron, preguntaron por mí, hicieron una oración, me ayudaron o simplemente permanecieron ahí.
Gracias, de corazón. 🤍
Porque podrán pasar cinco, diez o veinte años, pero uno nunca olvida quién le tomó la mano cuando tuvo miedo.
Y sí, también hubo personas que se burlaron de mi condición o incluso se alegraron de lo que estaba viviendo. En aquel momento dolió. Hoy no les deseo absolutamente nada malo.
Solamente espero que nunca tengan que estar de este lado para aprender que la enfermedad, el miedo y el dolor de otra persona jamás deberían ser motivo de burla o alegría.
Y si algo puedo dejar después de estos cinco años es esto:
Cuídense. 🙏🏻
Escuchen su cuerpo. Vayan a esa revisión. Háganse ese estudio. No dejen su salud para después pensando que nunca les va a pasar.
Yo tampoco imaginé que un día me tocaría a mí.
Hace cinco años entré a un quirófano pensando en todo lo que podía perder.
Hoy miro alrededor y pienso en todo lo que he podido vivir durante estos cinco años que aquel día tenía tanto miedo de no tener. 🥹
Y entonces entiendo lo afortunada que soy.
Me falta mi tiroides. Me quedaron secuelas y muchas cosas cambiaron para siempre.
Pero aquel día Dios me permitió regresar con quienes más amo. 🙏🏻❤️
Y quizá de eso se trata ser sobreviviente.
No de salir intacta.
Sino de salir, aprender a vivir con lo que cambió y, cinco años después, poder mirar a tus hijas, a tus animales, tu vida… y pensar:
“Todo esto era lo que aquel día tenía tanto miedo de perder… y gracias a Dios, aquí sigo para vivirlo.” 🦋❤️🩹🐾