01/09/2026
En los momentos de mayor angustia, cuando la carga parece demasiado pesada y las lágrimas caen en silencio, es fácil sentir que estamos solos. Sin embargo, Dios conoce cada una de tus batallas, cuenta cada lágrima y comprende el dolor de tu corazón aun antes de que lo expreses con palabras. Su presencia no te exime de las tormentas, pero te asegura que no te ahogarás en ellas. Ningún proceso es eterno y cada prueba tiene un propósito. Mantén la fe y fortalece tu espíritu, porque Él no solo te acompaña en el desierto, sino que ya ha preparado tu Salida. En el tiempo perfecto, la angustia se transformará en testimonio y las lágrimas en gozo: Dios te dará la victoria.