02/09/2026
¿Cuántas personas más tienen que morir para que el Estado entienda que el desplazamiento forzado no termina cuando una familia abandona su territorio?
Eugenio Chaparro tenía 29 años. Era joven ódami, originario de La Sierrita, Guadalupe y Calvo.
Él y su familia fueron obligados a abandonar su comunidad después de años de violencia. Perdieron su casa, sus propiedades y la posibilidad de vivir en su territorio.
Tres años después, Eugenio murió violentamente lejos de su comunidad, en Ciudad Delicias.
Para Las Cuatro Raíces, su muerte no puede entenderse como un hecho aislado.
El desplazamiento no termina con el traslado. La violencia continúa cuando las familias viven en condiciones de precariedad, cuando pierden sus vínculos comunitarios y cuando no existen condiciones para regresar de manera segura a sus territorios.
Por eso preguntamos:
¿De qué sirve reconocer a una familia como víctima si no puede vivir dignamente?
Desde Las Cuatro Raíces exigimos justicia para Eugenio y respuestas integrales para las familias desplazadas de La Sierrita.
Exigimos seguridad, vivienda digna, acceso a salud y educación, atención con pertinencia cultural y lingüística, y condiciones reales para el retorno seguro o una reubicación digna.
Eugenio salió de su territorio para sobrevivir y terminó perdiendo la vida lejos de él.
Su muerte no debe convertirse en una cifra más.
Lee nuestro comunicado completo y conoce las exigencias de Las Cuatro Raíces frente a esta violencia.
Por Eugenio.
Por su familia.
Por La Sierrita.
Por las comunidades desplazadas.**
No más desplazamiento.
No más impunidad.
Comunicado completo 👇👇
https://docs.google.com/document/d/14ZpocFuc5kbsQqHyArUffNmlra1Qf-Eze4JKJm0NE8Y/edit?usp=sharing