29/07/2026
Copia del Mensaje que el H:. M:.
envió al Consejo Supremo con motivo de la desaparición
del Sublime MAESTRE
1964
PARTE 1 DE 3
Honorable Sat-Chella Juan Víctor Mejía.
Honorable Consejo Supremo de la Gran Fraternidad Universal,
Y Consejo Ejecutivo de Venezuela.
P A X.
En vista de que, al recibir la triste noticia de la desaparición de nuestro querido Muy Sublime MAESTRE, me encontraba en Tijuana preparando viaje para Los Ángeles, con gran actividad, y exigiendo las circunstancias del momento mi traslado inmediato a México, me encontré imposibilitado para hacer una carta circular sobre los asuntos que nos ocupan respecto al retiro definitivo del teatro de los hechos, de Nuestro Sublime MAESTRE el Cristo de la Nueva Era, o sea el ILUMINADOR del AQUARIUS, he creído lo más oportuno y rápido como contacto íntimo con mis hermanos de ese Honorable Cuerpo, el enviar esta cinta.
Debo decirles, que aunque ya presentía que el retiro del Muy Sublime MAESTRE estaba muy cerca de acuerdo a los aspectos astrológicos de este año, no creí que sería tal hecho su desencarnación. Creí más bien, que se desaparecería para nosotros en forma repentina, sin comunicarnos nada haciéndose pasar por mu**to, y en esta forma ocuparse de otros trabajos.
Pero vemos que las Leyes Cósmicas que todo lo gobiernan, nos tenían esta tremenda sorpresa y prueba a la vez para toda la Hermandad.
Cada cual de acuerdo a su estado de conciencia, de acuerdo a su línea de pensamiento y de acuerdo a su Rayo, le da su interpretación al acontecimiento real. Y esto es perfecto: EL CRISTO viene para todos nosotros, sin distinción de credos, casta o color.
Ya después de la primera impresión los ánimos se tranquilizan, vienen las reflexiones y entramos a ocupar nuestros puestos, cada cual en su lugar, sin entorpecer uno al otro. Ahora es que debemos trabajar más unidos, dando ejemplo de fraternidad ante la hermandad así como ante la Humanidad. Reconociendo los valores reales y simbólicos de cada cual y actuando en consecuencia.
Debo decirles con toda sinceridad que el 24 de Diciembre en la Ceremonia de Navidad, pedí al Cielo con todas las fuerzas de mi ser que pusiese fin al ambiente de separatividad y desconcierto que reinaba en nuestra Institución; que descendiese la luz de los Alto para todos y cada uno de nosotros, a fin de que el verdadero “Mensaje” de la Nueva Era no sea deformado y presentemos al mundo la real INICIACIÓN.
Debo agradecer a ese Honorable Cuerpo la gentileza y atención al comunicarme rápidamente la desaparición de mí Muy Sublime MAESTRE, aquel a quien esperé tantos años antes de su venida, y que tuve, así como algunos de uds., la dicha de convivir con Él por espacio de 18 meses. No quiero caer en detalles de sentimentalismo, por la razón de que en el Sendero todo eso debe evitarse. Ya nuestro Muy Sublime MAESTRE, después de cumplir su sagrada Misión sobre la Tierra, tanto en su periodo de conciencia Divina como el de su conciencia Humana; ya que son las dos conciencia que debía presentar ante los hombres el CRISTO REY, como dice el pasaje: “Seré un Hombre entre los Hombres…”, ha pasado su figura a ocupar su puesto en la galería de los hombres símbolos para la doliente humanidad. Debemos decir sin lugar a equivocarnos, y remedando a Rodó, que la figura y gloria de nuestro Muy Sublime ILUMINADOR crecerá como crece la sombra en el vacío. Pero no olvidemos que habrá de crecer a través de nuestros actos. Nuestra tarea sólo ha cumplido su primera etapa, la de ayudarle e implantar su Misión. Ahora nos queda la de unirnos todos, sin egoísmos, sin fanatismos, conscientes de la VERDAD tanto en lo Esotérico como en lo Exotérico, para que esa Misión rinda su cometido de fraternidad, de amor y de sabiduría entre los hombres.
Para que se cumpla el gran Mensaje de luz para los pueblos, y para que nuestra Institución no sea una organización cualquiera, sino la representativa de las palabras del Cristo en la época de Piscis cuando dijo que él volvería, recordando que se lo dijo a sus Discípulos haciéndoles ver que ellos también estarían con él. Nuestra Institución debe presentar las claves inconfundibles de la organización del Cristo para que seamos reconocidos mundialmente, y los hombres no sigan esperando otro Cristo que les redima.
Si cada uno de vosotros entendéis en su verdadero significado lo que en estas frases puede leerse entre líneas, comprenderéis que al HERMANO MAYOR le toca la tarea en los actuales momentos, de reunirlos a todos para que se cumpla el simbolismo Iniciático Crístico, y a orientarles con todo amor y respeto. Para esto necesito de Uds. la comprensión, el sentido jerárquico y de responsabilidad esotérica, también el sentido de unión.
Debo manifestarles que a todos les quiero como si fuesen mis hijos, y creo no estar equivocado al decirles que, CUANDO EL PADRE MUERE, ES EL HERMANO MAYOR EL QUE TIENE LA RESPONSABILIDAD DE LA BUENA MARCHA DEL HOGAR. Naturalmente, siempre me he perfilado en contra de las medidas dictatoriales, recordando que una cosa es ser un Director y otra cosa es ser un mandón.
Nuestra Jerarquía es el Símbolo de una familia, la familia espiritual que tiene la tarea de espiritualizar el Planeta y naturalmente toda familia tiene un jefe o representante. Pero entiéndase bien en qué sentido lo digo, en el sentido por ejemplo, en que en una asamblea se hace indispensable un director de debates, sin que por esto se crea dicho director más que los demás. Su presencia tiene el poder carismático y su utilidad es la de emitir su opinión y aportar sus ideas como persona experimentada, cuando el caso requiera y mantener el orden en la sala.
Tenemos por delante un gran plan que desarrollar tanto en lo esotérico como en lo administrativo. Para esto es indudable que tenemos que estar unidos con verdadero equilibrio y sentido de justicia para llevarlo a cabo. Las Escuelas INICIÁTICAS, los Ashrams, los Centros de Estudios, los Institutos de Yoga y demás dependencias necesitan un nuevo empuje y tal vez una reorganización.
MIS COMUNICADOS, 1ra edición 1983, pág. 171-173