12/05/2026
Hoy despedimos a un hombre cuya huella quedará grabada en la historia y en el corazón de Caborca.
Ed Williams no solo fue un amigo de nuestra ciudad, sino también un hombre de memoria, respeto y profundo amor por nuestras raíces.
Gracias a su voluntad y compromiso, después de tantos años, la histórica pila bautismal regresó a la iglesia de Iglesia de Pueblo Viejo, devolviendo así una parte invaluable de nuestra identidad y de nuestra fe a las generaciones presentes y futuras.
Su legado no se mide únicamente en acciones, sino en el significado de ellas: devolverle a un pueblo parte de su historia es un acto que trasciende fronteras en el tiempo.
Hoy nuestra asociación pierde a un gran ser humano, pero gana un legado eterno de gratitud, memoria y amor por nuestra tierra.
Descanse en paz, Ed Williams.
Su nombre quedará para siempre unido a la historia.