10/10/2026
¡GRACIAS SEÑOR POR ESTAR EN CADA MOMENTO!
Hay historias que no comienzan en el mejor momento, sino en aquellos días en los que más se necesita valentía. La nuestra comenzó cuando el Instituto Normal Casa Central atravesaba momentos difíciles. Decidimos decir SÍ, unirnos y servir.
Al cerrar este capítulo, queremos rendir homenaje a cada padre y madre que creyó, trabajó, se desveló, organizó, compartió y entregó su tiempo y corazón por todas las estudiantes y la institución. Hubo días difíciles, críticas, cansancio y momentos en los que parecía más fácil rendirse, pero seguimos adelante, incluso cuando cada uno llevaba sus propias luchas. Nos sostuvieron nuestras hijas, el amor, la convicción y el deseo de dejar una huella bonita en esta historia.
Gracias a nuestras familias, a quienes confiaron en nosotros, a quienes se sumaron en el camino, a quienes ayudaron de manera anónima y a cada persona que aportó su tiempo, sus recursos, sus ideas o una palabra de ánimo. Gracias también a quienes nos observaron desde fuera, porque cada experiencia nos enseñó, nos fortaleció y nos ayudó a crecer.
Comenzamos siendo pocos y terminamos siendo parte de algo mucho más grande. No solo trabajamos por las actividades del establecimiento y por nuestra querida Banda INCC, también aprendimos que cuando hay un propósito que nos une, las manos se multiplican y el corazón encuentra fuerzas para continuar.
Hoy nos despedimos de esta etapa con satisfacción, gratitud y orgullo. Sabemos que nada es perfecto, pero podemos mirar atrás con la tranquilidad de haber dado lo mejor de nosotros, procurando actuar con responsabilidad, transparencia y amor por el servicio.
Nunca olvidemos que detrás de cada esfuerzo está el sueño de ver a nuestras hijas graduarse con orgullo y la esperanza de que muchas generaciones más puedan vivir y escribir su propia historia en esta institución.
Nos llevamos recuerdos, aprendizajes y la certeza de haber respondido cuando más se necesitaba. Fuimos padres que, en un momento decisivo, dijimos SÍ, y hoy ese sí se convierte en un recuerdo que llevaremos siempre en el corazón. Hoy podemos decir ¡MISIÓN CUMPLIDA!💙
¡Nos vemos por ahí, con Corazón Normalista!