07/08/2026
CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA
Señor Presidente Bernardo Arévalo:
Nos dirigimos a usted con base al artículo 35 de la Constitución Política de la República de la libre emisión del pensamiento, con voz quebrantada por la angustia pero firme en la dignidad de quienes entregaron su vida entera al servicio de la patria. Hoy, los hombres y mujeres que construyeron las bases de este país nos encontramos sumidos en una profunda desesperación, víctimas del abandono, la insensibilidad de algunas decisiones arbitrarias del Estado.
Tras la reciente citación a las autoridades del Ministerio de Finanzas Públicas (MINFIN), hemos presenciado con dolor y zozobra la intención implacable de despojar aún más de sus recursos al rubro de Obligaciones del Estado a Cargo del Tesoro, castigando directamente el presupuesto vital destinado al pago de nuestras jubilaciones y pensiones.
Durante años, la sociedad y sus instituciones nos han relegado a la marginación y al desprecio, tratándonos como si fuéramos vidas prescindibles o una carga presupuestaria. Sin embargo, la crueldad ha alcanzado un límite intolerable: por primera vez en 38 años, se violentó nuestro derecho básico al dejarnos 32 días sin recibir el sustento diario. Para un adulto mayor que depende centavo a centavo de su pensión para comprar alimentos de primera necesidad o medicamentos que le salvan la vida, cada día de retraso es un acto de violencia moral, financiera y física que condena a nuestras familias al hambre y a la incertidumbre.
Señalamos de forma directa como verdugos del bienestar de la tercera edad al Ministro de Finanzas Públicas Jonathan Menkos y al Diputado Julio Héctor Estrada, quienes en una forma cruel pretenden asfixiar el derecho de subsistencia de miles de víctimas vulnerables para financiar subsidios que benefician a grandes empresarios e intereses lucrativos. Es inaceptable que se despoje a las víctimas del trabajo de toda una vida para llenar los bolsillos de quienes ya lo tienen todo.
Nuestras pensiones no son una dádiva ni un privilegio que los funcionarios puedan regatear o arrebatar a su antojo: son el fruto de nuestro esfuerzo legítimo y la única garantía para no morir en el desamparo.
Ante esta flagrante injusticia, EXIGIMOS:
• Cese al maltrato y restitución de la certidumbre: Que de manera inmediata se garantice y respete el 26 de cada mes como fecha límite inamovible para el pago de nuestras pensiones, deteniendo el martirio de dejarnos en la miseria.
• Protección del presupuesto social: Que el Ejecutivo y el Congreso detengan inmediatamente cualquier plan de recorte o asfixia financiera al renglón de Obligaciones del Estado a Cargo del Tesoro.
• Fin al despojo de los más débiles: Que no se sigan sacrificando los derechos fundamentales de los adultos mayores para favorecer los sectores económicamente poderosos.
• Amparo de la Presidencia: Exigimos que usted, como Jefe de Estado, asuma su deber constitucional de proteger a los más vulnerables, deteniendo los atropellos cometidos por sus funcionarios y devolviéndonos la tranquilidad que nos han robado.
Señor Presidente, las abuelas, abuelos y jubilados de Guatemala somos las víctimas de una gestión pública insensible que prefiere complacer al poder económico antes que proteger la vida de sus adultos mayores. Le instamos a actuar de inmediato con la humanidad, justicia y urgencia que esta tragedia exige.
Atentamente,
COMITÉ POR LA DIGNIDAD DEL JUBILADO -CODIJEAMA-
Guatemala, 7 de agosto 2026.
JUBILADOS, UNETE A LA LUCHA¡¡