05/12/2025
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DICIEMBRE DE 1816...
HACE 209 AÑOS.
En carta a su amigo Tomás Guido, San Martín le decía:
"....lo que no me deja dormir no es la oposición que puedan hacerme los enemigos, sino el atravesar estos inmensos montes..."
Faltaba poco más de un mes, para iniciar la mayor epopeya libertaria que conociese el suelo americano.
Todo era escaso. Todo faltaba. Con inmensos sacrificios, día tras día se lograba reunir lo que necesariamente utilizaría un ejército de 5.000 hombres, para cruzar las mayores alturas de la América.
La salud de Don José era mala. Ulcera estomacal. Hemorroides. Asma. Ataques de artritis. Todas enfermedades con un origen psicosomático lo atacaban con fiereza. Hoy, con los adelantos de la medicina, podríamos caraturarlas como enfermedades producto de un stress profundo.
Pero no había tiempo para dolores ni lamentaciones. Se aproximaba el "¡¡¡Vámonos!!!" y aún faltaban muchas cosas para terminar.
Era el último en acostarse, y cuando el trompa tocaba diana, el General hacía rato que ya contemplaba la aurora...
En otra carta a Guido del 15 de diciembre de 1816, le decía:
“Si no puedo reunir las mulas que necesito me voy a pie… sólo los artículos que me faltan son los que me hacen demorar este tiempo. Es menester hacer el último esfuerzo en Chile, pues si ésta la perdemos todo se lo lleva el diablo. El tiempo me falta para todo, el dinero ídem, la salud mala, pero así vamos tirando hasta la tremenda.”
Hace doscientos nueve años, justo en éstos días de diciembre, se estaba ultimando la mayor Gesta de la que haya sido partícipe el Pueblo Argentino en su conjunto. Gesta que llevaria más allá de los Andes, a la Libertad e Independencia de la cual ya gozaban las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Porque allí donde nuestros ejércitos hollaron la tierra, allí los pueblos fueron libres...