02/10/2026
💔🌈 "Y LA LLAMAREMOS FELISA, FELISA DE FELICIDAD"…
No sabemos muy bien cómo empezar esto. Ni siquiera hemos tenido tiempo de asumir que Kora ya no está y hoy nos toca contaros que anoche Felisa también se fue. Perderlas a las dos prácticamente de golpe está siendo muchísimo más duro de lo que podemos explicar.
Quienes las conocíais sabéis que Kora y Felisa no eran hermanas de sangre, pero desde que se conocieron aquí, se eligieron. Se volvieron inseparables...Comían juntas, dormían juntas, donde estaba una, estaba la otra. Eran hermanas porque ellas habían decidido serlo.
Cuando Kora empezó a empeorar, también comenzamos a notar a Felisa algo rara. Tanto los veterinarios como nosotras lo relacionábamos con sus propias patologías, porque Felisa tenía Cushing y arrastraba desde su rescate problemas respiratorios importantes, con neumonía/bronquitis crónica.
El martes por la mañana tuvimos que tomar la dolorosísima decisión de dejar descansar a Kora como ya sabéis y esa misma noche Felisa se puso terriblemente mal. Estaba desorientada, como ida, le faltaba muchísimo el aire y levantaba la cabeza mirando hacia arriba intentando respirar. Salimos corriendo al hospital y se quedó ingresada.
Allí descubrimos que sus pulmones habían ido empeorando durante este tiempo sin que ella mostrara síntomas evidentes, hasta provocar una acumulación de líquido y un cuadro respiratorio muy grave. Después de dos días ingresada y de hablar muchísimo con los veterinarios y el hospital, hoy decidimos traerla a casa como os pusimos por historias.
Sabíamos perfectamente que lo de Felisa no tenía solución. Ya no buscábamos curarla. Solo queríamos intentar darle tiempo pero con calidad de vida. Volvió a casa con medicación, inhaladores y tratamiento de rescate por si aparecía una crisis de nuevo. Pero llevando aquí solo unas horas, por la noche esta noche Felisa ha sufrido una crisis todavía peor que la que provocó su ingreso. Empezó a babear, levantaba desesperadamente la cabeza buscando oxígeno, caminaba tambaleándose hasta que terminó tumbándose en el suelo, perdió el conocimiento y se hizo pipí encima.
Le administramos inmediatamente la medicación de rescate y salimos corriendo de nuevo hacia el hospital. Y allí muy a nuestro pesar hemos tenido que dejarla descansar....🌈
Podíamos intentar ganar días, quizás algo más de tiempo… pero no podíamos garantizar que aquello no volviera a suceder. Las crisis podían aparecer en cualquier momento, incluso cuando nosotras no estuviéramos delante para ayudarla. Y después de verla pasar por algo tan angustioso, entendimos que mantenerla aquí a cualquier precio ya no era regalarle esa calidad de vida que buscábamos.
Y es que Felisa no se merecía pasar por todo esto, porque la vida con ella fue tremendamente injusta durante demasiado tiempo. Fue maltratada, abusada, despreciada y tratada como basura durante prácticamente toda su vida. La echaban a la calle una y otra vez estando enferma, con obesidad, problemas respiratorios, articulares… como si su vida no importara.
Hasta que unas buenas personas decidieron que aquello tenía que terminar y así hace casi un año, Felisa llegó hasta nosotras. Durante este casi año ha tenido una casa, todos los cuidados veterinarios, una dieta especial para su obesidad con su nutricionista, ha podido disfrutar de la playa, donde descubrimos que le encantaban las olas y rebozarse en la arena, ha tenido una familia, a nosotras, que decidimos serlo desde el minuto uno que la conocimos. Y, sobre todo, fue querida. Muchísimo.
Y además la vida le regaló algo que probablemente nunca hubiera podido tener.. le regaló a Kora.
No sabemos si parecerá una locura. Tampoco sabemos si existen estas cosas o si simplemente necesitamos creerlas para soportar días como hoy. Pero nos cuesta creer en las casualidades....
Kora nos dejó el martes por la mañana. Esa misma noche Felisa comenzó a apagarse y, apenas unos días después, también se ha ido.
Nosotras nos hemos quedado aquí con un vacío enorme pero si hay algo que consigue consolarnos un poquito es imaginar que, donde quiera que estén, Kora y Felisa ya se han encontrado otra vez. Juntas, como siempre.
Ahora nos toca cuidar muchísimo de Amama, porque ella también nota que algo ha cambiado. Desde que Kora y Felisa no están, lo está pasando mal y las busca a su manera. Eran como las llamamos nuestras 3 chicas, nuestras trillizas, nuestras super nenas, el club de las abuelas y ahora, que solita la habéis dejado chicas… 😞
Querida Felisa, volveríamos a por ti mil veces más. Ojalá este casi año haya conseguido compensar, aunque fuera un poquito, todo ese dolor y esa tristeza que traías. Sentimos muchísimo que tardaras tantos años en descubrir lo que es que te quieran y te respeten de verdad. Descansa, nuestra valiente. Cuidaros ahí arriba, aquí nos vais a hacer mucha falta🌈💔