11/09/2026
¡¡IMPORTANTE!!
Ayer, el SEPRONA se puso en contacto con el presidente de esta Asociación. Habían recibido una denuncia contra nosotros de una asociación protectora de otro concejo.
Y aquí viene lo importante: hablamos de un concejo que, a día de hoy, tiene una partida económica para llevar a cabo el plan CER, una partida para gastos veterinarios y otra partida, para alimentación. Y un convenio con esa protectora que recibe una subvención y que, cuando se la necesita, mira hacia otro lado.
El trabajo de una protectora debería ser, ante todo, altruista. No debería entender de colores, de partidos políticos ni de intereses personales. Debería entender únicamente una cosa: el bienestar de los animales.
Por eso resulta tan difícil de entender que haya asociaciones que pretendan presionar a un Ayuntamiento para que tenga refugios mientras, al mismo tiempo, dejan morir a los animales que supuestamente dicen defender.
Es una contradicción enorme. Y, sinceramente, una ironía devastadora.
Esta Asociación se comprometió en sus estatutos a velar por
el bienestar animal, a luchar por mejorar su calidad de vida, a buscar un hogar para todos los cachorros y a alimentar y cuidar la salud de los gatos de nuestro concejo. Y todo esto lo hizo sabiendo perfectamente las condiciones y los medios que ofrecía nuestro Ayuntamiento de Parres.
No vamos a decir que nuestro Ayuntamiento cumple con todas y
cada una de las exigencias que marca la ley, porque sería faltar a la verdad. Somos conscientes de que es un Ayuntamiento pequeño y de que sus recursos y su presupuesto también lo es.
Pero también tenemos algo muy claro: nunca hemos recibido
un “no” cuando hemos pedido ayuda.
Hay muchas cosas que están pendientes de mejorar. Otras que,
a día de hoy, simplemente no son posibles. Pero eso no significa que vayamos a entrar en una guerra política o institucional en la que, al final, quienes terminan pagando las consecuencias son precisamente los que menos culpa tienen: los animales.
Nosotros lo tenemos clarísimo.
Si mañana otro concejo nos pide ayuda para un cachorro
abandonado o para un gato atropellado, lo vamos a acoger. Lo cuidaremos hasta que se recupere y pueda encontrar un hogar. Y no a cargo de nuestro Ayuntamiento.
Pero no vamos a mirar hacia otro lado.
Porque no es ético. Porque no es lo que defendemos. Y porque, sencillamente, nuestra conciencia no nos permite hacerlo.
Podemos discutir con Ayuntamientos, podemos exigir mejoras,
podemos reclamar que las cosas se hagan mejor y podemos señalar lo que consideremos que no se está haciendo bien.
Pero nunca, jamás, debemos permitir que esa lucha termine
perjudicando a los animales.
Ellos no tienen culpa de nuestras diferencias. Y ellos
son, precisamente, por quienes deberíamos estar luchando.