26/08/2026
¿Quién te sigue cuando cae la noche?
Llega el final del día. Estás agotado, sin ganas de hacer nada, y acabas tirado en el sofá de casa. Enciendes la televisión, pero no encuentras ningún programa que consiga atraparte. El zapping termina cuando se apaga la luz roja.
Hay un libro que te llama la atención desde la estantería. Intentas leer el título por todos los medios, pero desde esa distancia resulta imposible. Tiene algo magnético que te atrae hacia él sin remedio. Es de ese autor que querías descubrir: compraste el libro por recomendación y acabó aparcado, esperando su momento.
Ahora, con él en la mano, dejas que la historia te inunde palabra a palabra. Primero son diez páginas. Te sientes vencido por el cansancio de la jornada, pero no puedes dejarlo para mañana. Cuando te das cuenta, ya llevas cerca de cien páginas y apenas recuerdas lo que leíste en la anterior. Mejor me acuesto, que mañana tengo que levantarme temprano.
A partir de ese momento surge la magia. El personaje misterioso empieza a rondar tus sueños. Te conviertes en él y recorres lugares extraños, ajenos a todo lo que considerarías real, sin que el riesgo parezca importarte.
El villano empieza a perseguirte para darte caza. No quiere que alcances tus metas. Tú corres, huyes de él con todas tus fuerzas, hasta que te alcanza en una esquina, bajo la luz de una farola.
Saca un cuchillo y te amenaza. Quiere arrebatarte tus bienes más preciados. Te resistes, luchas, y terminas con una herida profunda. Notas el dolor, la angustia de perder la vista poco a poco. No quieres morir. Gritas con todas tus fuerzas para que alguien te ayude.
Entonces suena el despertador. Abres los ojos, aún con el latido desbocado, y durante unos segundos no sabes si has escapado del sueño o si el sueño acaba de encontrarte.