30/06/2026
Cada vez que ocurre una guerra, un terremoto, una pandemia o cualquier otra gran tragedia, hay algo que suele repetirse. Mientras la mayoría de las personas intentan ayudar a las víctimas, comprender lo sucedido o reconstruir sus vidas, algunos grupos religiosos presentan estos acontecimientos como una prueba de que "el fin del mundo está cerca".
Uno de los ejemplos más conocidos es el de los Testigos de Jehová, cuya doctrina sostiene que vivimos en "los últimos días" y que acontecimientos como conflictos armados, desastres naturales, epidemias o crisis económicas forman parte de las señales profetizadas en la Biblia antes de la llegada de Armagedón y del establecimiento de un paraíso en la Tierra.
El problema no es que una religión tenga una interpretación concreta de las profecías bíblicas. En una sociedad democrática, todas las personas tienen derecho a sus creencias. El problema aparece cuando el sufrimiento ajeno se convierte en una oportunidad para captar nuevos miembros.