Asociación de Damnificados por el hospital Sant Joan de Déu

Asociación de Damnificados por el hospital Sant Joan de Déu Familias afectadas por negligencias, errores médicos o maltrato institucional en el hospital SJD.

Si crees que puedes ser o haber sido víctima del hospital rellena el siguiente formulario https://forms.gle/EY3DNXUbLMnAwwr4A

Mientras Sant Joan de Déu proyecta una imagen de excelencia e innovación internacional, muchas familias denuncian otra r...
11/05/2026

Mientras Sant Joan de Déu proyecta una imagen de excelencia e innovación internacional, muchas familias denuncian otra realidad: opacidad, dificultades para acceder a documentación médica, contradicciones y ausencia de mecanismos efectivos de control.

Construyen una imagen impecable basada en innovación y marketing, mientras las familias que intentan reclamar se encuentran:
-expedientes eternos,
-organismos que se pasan la pelota,
-documentación incompleta,
-sanciones mínimas,
-sensación de impunidad.

En los últimos años, han construido una imagen pública basada en la innovación, la investigación y la excelencia médica. Nuevos edificios, tecnología avanzada, campañas solidarias, titulares en prensa y proyectos internacionales forman parte de un relato cuidadosamente construido que transmite confianza y prestigio.

Pero existe otra realidad de la que apenas se habla.

La realidad de muchas familias que, cuando surgen problemas médicos y posibles negligencias, cuando intentan comprender exactamente qué ha ocurrido con sus hijos, se encuentran atrapadas en un laberinto administrativo, documental y emocional del que es extremadamente difícil salir.

Denuncian falta de transparencia, falta de claridad de la información.

Se quejan de falta de capacidad de este hospital de responder de forma honesta cuando una familia pide explicaciones.

Y ahí es donde muchas familias empiezan a descubrir una realidad completamente distinta.

-Historias clínicas incompletas.
-Documentos difíciles de localizar.
-Versiones contradictorias.
-Respuestas ambiguas.
-Peticiones que se alargan durante meses.
-Organismos que se remiten unos a otros sin ayudar a los pacientes afectados (menores de edad!).
-Y sanciones administrativas mínimas que generan una profunda sensación de impunidad.

Mientras la imagen pública proyecta humanidad y cercanía, muchas familias describen sentirse solas, desgastadas y emocionalmente devastadas intentando acceder a información que legalmente debería ser accesible y transparente.

Porque cuando un menor atraviesa una situación médica grave, las familias dependen completamente de la confianza.

Y la confianza desaparece cuando la información no es clara.

Desaparece cuando las respuestas cambian.

Desaparece cuando obtener documentación básica requiere decenas de escritos, reclamaciones y procedimientos administrativos, incluso judiciales, para poder acceder a una simple historia clínica interna.

Lo más preocupante es que este problema no afecta únicamente a un caso concreto ni a un solo hospital.

Cada vez más familias comparten experiencias similares:
-dificultades para acceder a registros completos,
-falta de trazabilidad documental,
-sensación de desinformación,
-agotamiento psicológico,
-una enorme desigualdad frente a instituciones con recursos jurídicos y administrativos muy superiores.

Mientras tanto, los mecanismos de control continúan siendo lentos, complejos y, en muchos casos, poco eficaces desde la perspectiva de las familias afectadas.
Ni el Síndic de Greuges, ni el Colegio de médicos ni el propio Catsalut parece querer resolver los problemas de las familias para acceder a los historiales de sus hijos. Nadie defiende al paciente.

La transparencia sanitaria no debería depender de la capacidad económica, emocional o jurídica de unos padres agotados.

No debería ser necesario convertirse en experto legal para acceder a información sobre la atención médica recibida por un hijo.

No debería hacer falta insistir durante meses para obtener respuestas claras.

Y, sobre todo, ningún hospital debería quedar protegido únicamente por su prestigio público.

Precisamente cuanto mayor es la relevancia social de una institución sanitaria, mayor debería ser también su obligación de transparencia y rendición de cuentas.

Porque la confianza no se construye solo con campañas, premios o edificios modernos.

La confianza se construye diciendo la verdad.

Incluso cuando es incómoda.

Especialmente cuando es incómoda.

Comparte si crees que esto debe investigarse 🙏🙏🙏Tres escándalos en un mes: qué está pasando en el Hospital Sant Joan de ...
01/04/2026

Comparte si crees que esto debe investigarse 🙏🙏🙏

Tres escándalos en un mes: qué está pasando en el Hospital Sant Joan de Déu?

El Hospital Sant Joan de Déu vuelve a estar en el foco. Y no por sus avances médicos, sino por una acumulación de hechos que, juntos, dibujan un escenario preocupante.
En solo un mes, han salido a la luz tres escándalos públicos que afectan directamente a la confianza de las familias.

1. El negocio del PCCB: tratamientos millonarios pagados con dinero público.
La llegada masiva de niños con cáncer procedentes de Perú al edificio PCCB ha reabierto un debate incómodo.
Este centro, que durante años no lograba cubrir sus plazas de oncología en el PCCB, ahora está lleno.
Al parecer, según informa el periódico Ara, muchísimos niños con cáncer de Perú, estarían viniendo a Barcelona, se les recoge en el aeropuerto, se los empadrona en Barcelona para poder acceder a la sanidad, y el hospital Sant Joan de Déu, empresa privada con servicio público . les da tratamiento, que luego cobra al Catsalut. Esto es un fraude de escala monumental. Cada tratamiento lo estaría cobrando el hospital Sant Joan de Déu a 400.000 más o menos, y quién lo paga? Los catalanes y el Catsalut.

Están tan desbordados que algunos pacientes se derivan a Vallhebron, y paga el catsalut porque este hospital evidentemente es público.

Entiendo a las familias peruanas desesperadas, yo también haría lo que fuera y recorrería medio mundo si un hospital de otro país me ofrece una solución.
Pero es que según él periódico Ara, precisamente llegan casi terminales, la mayoría fallecen, lejos de su país. Se les está vendiendo humo para que vengan?

Algunos casos sobreviven, pero que pasa con la mayoría? El periódico explica cómo una paciente vio morir a todos los amigos que hizo (de 8, sobrevivió sólo su hija).

Esto plantea preguntas incómodas:
¿Se está priorizando la rentabilidad del centro por encima de la planificación sanitaria?
¿Se está informando con transparencia a las familias sobre el pronóstico real?
¿Por qué, mientras se importan casos, otros pacientes deben ser derivados por saturación?
Y un dato que no pasa desapercibido: casi la mitad de los pacientes del hospital Sant Joan de Déu son de fuera de Cataluña, la rentabilidad del edificio PCCB de oncología se basa en este fraude?

2. Fallo grave en urgencias: un bebé sin protección
Otro caso reciente ha encendido todas las alarmas.
Un bebé que llegó con moratones, fracturas, costillas rotas, desgarro a**l, con síntomas evidentes de abuso, que por tanto requería atención urgente no fue correctamente evaluado en urgencias, ni se activó el protocolo correspondiente ante sospecha de abuso infantil.
Esto no es un error menor.
Es un fallo estructural.
Cuando los protocolos no se activan, las consecuencias pueden ser irreversibles. Y lo más grave: este tipo de situaciones no deberían depender del criterio individual, sino de sistemas sólidos que funcionen siempre.

El hospital Sant Joan de Déu es el tercero más denunciado de toda Catalunya, siendo uno de los que tiene menos pacientes, y siendo pediátrico. Estadísticamente atiende menos pacientes, sin embargo, está el tercero en denuncias. Siendo pediátrico!Urgencias es el departamento con más denuncias.
Esperemos que el Catsalut y fiscalía hagan una investigación real y con consecuencias.

3. Profesionales sin titulación homologada
El tercer escándalo es, directamente, inaceptable.
Se ha descubierto que varios profesionales que han atendido a menores en áreas tan críticas como cardiología y arritmias no disponían de la titulación homologada en España.
Ni pediatría.
Ni cardiología.
Ni especialización en arritmias.
Y esto no es un caso aislado.
Cada vez más familias están contactando con nosotros tras comprobar que los médicos que trataron a sus hijos tampoco cumplían los requisitos legales mínimos.
Esto no es un debate técnico.
Es una cuestión de seguridad.

Cómo comprobar la titulación de tu médico:
Ante esta situación, es fundamental que cualquier familia pueda verificar quién está tratando a sus hijos.
Puedes hacerlo introduciendo el nombre y apellidos del profesional en el registro, link:

https://www.cgcom.es/servicios/consulta-publica-de-colegiados

Esto ya no son casos aislados
Cuando los hechos se repiten, dejan de ser errores.
Se convierten en un patrón.
Desde esta página seguimos recibiendo testimonios, revisando documentación y conectando familias que han vivido situaciones similares.
Porque lo que está en juego no es una reputación.
Es la seguridad de nuestros hijos.
Si has vivido algo parecido, no estás solo
Cada semana recibimos nuevos mensajes.
Cada semana aparecen nuevas dudas.
Y cada semana crece una red de familias que empiezan a hacer preguntas.
Preguntas que alguien tendrá que responder.

Un bebé de seis semanas abusado sexualmente y golpeado por sus padres, es llevado al hospital Sant Joan de Déu de Esplug...
27/03/2026

Un bebé de seis semanas abusado sexualmente y golpeado por sus padres, es llevado al hospital Sant Joan de Déu de Esplugues sin que NADIE actúe, al CAP y al hospital del Mar, hasta que lo llevan a Sant Pau y lo derivan a Vallhebron, y éste sí inicia el protocolo de actuación y detecta todo.
El bebé esta en la UCI, grave, con probables secuelas de por vida.

Cuando el sistema falla antes de salvar:
Lo ocurrido estos días en Barcelona no es solo un caso aislado. Es un golpe directo a la confianza en el sistema sanitario.

Un bebé de apenas semanas de vida, con lesiones gravísimas compatibles con maltrato y abuso, fue llevado en repetidas ocasiones a distintos centros sanitarios. Entre ellos, el Hospital Sant Joan de Déu.
Nadie lo detectó.
Nadie activó un protocolo.
Nadie frenó lo que estaba pasando.
En teoría el hospital Sant Joan de Déu es referente en estos casos, pero no detectaron las lesiones internas, ni las externas compatibles con violación, no detectaron las secuelas, ni se dieron cuenta de las inconsistencias en las explicaciones. No sirvió de nada que fueran una unidad especializada y referente en abuso y violencia infantil. Cometieron de nuevo una negligencia muy grave.

Hasta que finalmente el menor fue valorado por el hospital San Pau, que obviamente sí lo detectó y derivó al Hospital Vall d’Hebron, que también son referentes en tratamiento y protocolo para abuso infantil Allí sí. Allí se hizo lo que se tenía que haber hecho desde el principio: mirar, a**lizar, conectar los datos y actuar.
Y entonces todo encajó. Demasiado tarde.
No es un error puntual. Es un fallo del sistema.

Cuando un bebé pasa por varios centros sanitarios con lesiones graves y nadie detecta el origen, no estamos ante un despiste.
Estamos ante un fallo estructural.
Porque hay cosas que no deberían escaparse:
-Lesiones incompatibles con explicaciones simples
-Síntomas repetidos
-Visitas continuadas a urgencias
-Un patrón que grita que algo no va bien

Esto no es medicina compleja. Esto es detección básica de riesgo.

¿Qué ha fallado?
La pregunta no es qué pasó en el último hospital. La pregunta es:
¿Cómo es posible que pasara por varios antes sin que nadie lo viera?
Y sí, uno de esos centros fue el Hospital Sant Joan de Déu.
Un hospital "referente" en pediatría.
Un hospital que presume de excelencia.
Pero la excelencia no se mide en campañas de Marqueting , ni en publicidad en medios de comunicación afín, ni en rankings. Se mide en momentos como éste.

Cuando mirar hacia otro lado también es una decisión:
No detectar también es una forma de actuar.
Porque en estos casos no se trata solo de ver. Se trata de querer ver.
De detenerse.
De cuestionar.
De no dar por buena cualquier explicación cuando hay señales claras.
El hospital Sant Joan de Déu es el tercero más denunciado de toda Catalunya (teniendo menos pacientes y siendo pediátrico (, y la unidad con más denuncias es Urgencias, precisamente por la falta de atención y detección. Y este caso lo muestra claramente.

Cada visita en la que no se detectó fue una oportunidad perdida para proteger a ese bebé.
Y esas oportunidades no vuelven.

Las consecuencias:
El bebé está en UCI, vivo.
Pero con secuelas que probablemente arrastrará toda su vida.
Esto no es un susto. No es un error menor.
Es un daño irreversible.

Una pregunta incómoda, pero necesaria
¿Cuántos casos más pasan desapercibidos?
¿Cuántos niños vuelven a casa con sus agresores después de haber estado delante de profesionales que podrían haber cambiado su destino?
Esto no va de un hospital. Va de todos
Pero cuando un centro como Sant Joan de Déu aparece en un caso así, hay que decirlo claro:
no basta con ser referente, hay que actuar como tal.
Porque cuando el sistema falla, no falla en abstracto.
Falla sobre un niño.

Basta de silencio
No se puede normalizar.
No se puede minimizar.
Y no se puede mirar hacia otro lado.

Porque detrás de cada “no se detectó” hay una historia que podría haber sido diferente.
Y esta vez, no lo fue.
Damnificados por el Hospital Sant Joan de Déu
Seguiremos señalando, documentando y dando voz.
No por atacar.
Sino porque callar es lo que permite que esto vuelva a pasar.

5 preguntas que nadie está respondiendoTras el artículo sobre la llegada de niños con cáncer desde Perú al hospital Sant...
25/03/2026

5 preguntas que nadie está respondiendo

Tras el artículo sobre la llegada de niños con cáncer desde Perú al hospital Sant Joan de Déu de Cataluña, hay algo que no se puede ignorar.

No estamos ante casos aislados.
Estamos ante un circuito organizado.
Y hay preguntas básicas que siguen sin respuesta:
1. ¿Quién organiza estos circuitos?
No son llegadas espontáneas. Hay familias que vienen con todo preparado. ¿Quién coordina esto?

2. ¿Quién decide qué pacientes vienen?
¿Por qué hablamos principalmente de casos muy graves, con pocas opciones reales de supervivencia?

3. ¿Quién los empadrona y en qué domicilios?
El propio artículo menciona intervención de servicios sociales. ¿Dónde y bajo qué condiciones se está haciendo esto?

4. ¿Quién paga realmente estos tratamientos?
Cuando entran en el sistema público, hablamos de dinero de todos. ¿Cuál es el coste real? El artículo habla de hasta 600.000 euros cuando vienen por privado. Cuando se empadronan, cuánto paga Catsalut al hospital Sant Joan de Déu?

Y por último:

5. ¿Qué información reciben las familias antes de venir?
¿Saben realmente las probabilidades que tienen sus hijos? ¿O se aferran o les aferran a una esperanza que no siempre es real?
Esto no va de culpar a las familias.
Nadie cruza medio mundo con un hijo enfermo por gusto.
Esto va de algo mucho más serio:
-transparencia
-responsabilidad
-y protección de personas vulnerables.

Porque cuando hay circuitos organizados, dinero público y silencio en los detalles…
👉 lo mínimo es dar explicaciones.

"Hospital de Referencia”: lo que parece… y lo que realmente es.Cuando escuchamos “hospital de referencia”, suena a algo ...
19/03/2026

"Hospital de Referencia”: lo que parece… y lo que realmente es.

Cuando escuchamos “hospital de referencia”, suena a algo importante. Suena a excelencia. A que estás en el mejor sitio. A que les han otorgado el título de ser un centro referente para los demás": pero no es así.
No es eso en absoluto.
Qué significa de verdad:
Un hospital de referencia es simplemente un hospital al que envían pacientes porque:
-Les toca por zona (es el que te corresponde). Es decir, por ejemplo , si tienes hijos y si vives en Hospitalet su hospital de referencia es Sant Joan de Déu.
-Tiene una especialidad concreta (por ejemplo, corazón, cáncer, etc.).
-Está organizado para recibir algunos casos concretos más complejos.

Es decir:
es una etiqueta del sistema sanitario para organizar pacientes, no un premio al mejor hospital.

Un ejemplo muy claro:
Imagina un colegio.
Hay uno más grande donde mandan a los alumnos que necesitan apoyo especial o clases concretas.
Ese colegio sería el “de referencia”.
¿Significa que los profesores son mejores?
No.
¿Significa que nunca cometen errores?
Tampoco.
¿Significa que todo funciona perfecto?
Ojalá, pero no.
Simplemente significa que ahí envían ciertos casos.

El problema: cómo suena vs cómo es

El problema es que la frase engaña.
Porque cuando oyes “hospital de referencia”, piensas y asocias que es un referente, un modelo a seguir, un pionero... y no tiene nada que ver.

Piensas:
“Estoy en el mejor sitio”
“Aquí no pueden equivocarse”
“Todo está bajo control”
Y eso no es verdad garantizada.
Un hospital de referencia:
Puede tener grandes profesionales… y otros no tanto.
Puede hacer cosas muy bien… y otras muy mal.
Puede equivocarse, igual que cualquier otro.

Por qué es importante entender esto:
Porque confiar ciegamente solo por el nombre es un error.
El sistema sanitario organiza.
Pero eso no sustituye:
-La vigilancia de los pacientes y familias
-Las segundas opiniones
-El derecho a cuestionar
-El derecho a exigir explicaciones

La idea clave
“Hospital de referencia” no significa “hospital de excelencia”.

Significa:

“este es el hospital que el sistema ha elegido para llevar este tipo de casos”.
Nada más.

Y entender esto cambia todo, porque deja de ser una etiqueta que impone confianza automática…
y pasa a ser lo que realmente es: una decisión administrativa, no una garantía de calidad.



















Denunciar en Esplugues no es opcional: es la única forma de frenar un patrónCuando algo grave pasa una vez, puede ser un...
17/02/2026

Denunciar en Esplugues no es opcional: es la única forma de frenar un patrón

Cuando algo grave pasa una vez, puede ser un error.
Cuando pasa muchas veces, es un patrón. Y los patrones solo se ven si el mismo juzgado acumula los casos.
Por eso, todo lo que ocurra en el Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues debe denunciarse en el Juzgado de Esplugues de Llobregat. No disperséis las denuncias. Concentrarlas es clave.

Por qué Esplugues importa
El juzgado ve la repetición: mismas prácticas, mismas respuestas, mismas omisiones.
1.- Un caso aislado se archiva; diez similares obligan a mirar de frente.
2.-La investigación externa solo arranca cuando el patrón es inevitable.
3.-Lo que se repite (y no puede normalizarse):

A. Programaciones erróneas de marcapasos en menores.
B. Alertas ignoradas y cambios hechos deprisa con desenlaces fatales días después.
C. Historias clínicas no entregadas hasta que interviene la autoridad.
D. Sanciones administrativas que no corrigen la práctica de fondo. #
Hay ya madres que han tenido que acudir a la Agencia Catalana de Protección de Datos para conseguir algo tan básico como la historia clínica. Multas incluidas. Esto no es un fallo puntual. Es una forma de actuar.
Qué hay que hacer, sin rodeos

Denuncia penal en Esplugues, siempre.
Solicita la historia clínica por escrito y guarda prueba.
Si no la entregan, denuncia ante la autoridad de protección de datos.
Documenta fechas, nombres y decisiones clínicas.
Comparte el caso (con rigor) para que no quede aislado.
No se trata de atacar a un hospital.
Se trata de proteger a los niños y de forzar transparencia cuando la práctica se repite y nadie la corta.
La justicia solo puede actuar sobre lo que ve.
Haced que lo vea todo. En el mismo sitio. En Esplugues.




Una familia de Hospitalet del Llobregat solicitó formalmente el acceso completo a la historia clínica de su hijo: trazab...
17/02/2026

Una familia de Hospitalet del Llobregat solicitó formalmente el acceso completo a la historia clínica de su hijo: trazabilidad íntegra, bloc del marcapasos, trazabilidad de ese bloc y el pasaporte del dispositivo implantado. No pedían nada extraordinario. Pedían lo que la ley reconoce como un derecho básico del paciente.

El hospital Sant Joan de Déu se negó.
Ante esa negativa, la familia acudió a la Agencia Catalana de Protección de Datos. El resultado fue claro: la Agencia obligó al hospital a entregar toda la documentación solicitada. Aun así, el hospital volvió a negarse. Persistió en el incumplimiento.
Hoy, esa familia se ha visto obligada a acudir al Juzgado de Esplugues solicitando una ejecución de sentencia, porque ni siquiera una resolución firme ha sido suficiente para que el hospital entregue la documentación clínica completa.

Desde esta asociación, la familia denuncia que su caso no es aislado. Conocen a muchas otras familias en situaciones similares. El patrón se repite: cuando hay una posible mala praxis en investigación, el hospital deniega de forma sistemática historias clínicas completas, trazabilidades y registros técnicos de dispositivos implantables. La estrategia es siempre la misma: retrasar, fragmentar, ocultar. Asumir sanciones administrativas resulta más rentable que permitir que las pruebas salgan a la luz.

Esto no es un problema burocrático. Es un problema estructural. Un hospital no puede decidir cuándo cumple la ley y cuándo no. No puede salirle a cuenta pagar sanciones y seguir negando derechos fundamentales, porque eso vacía de contenido cualquier sistema de control y deja a las familias completamente indefensas.

Desde la asociación, nuestro consejo es claro:
1.- No aceptar nunca entregas parciales ni explicaciones verbales. Todo debe constar por escrito.
2.- Acudir a la Agencia Catalana de Protección de Datos cada vez que falte documentación clínica o trazabilidad técnica.
3.- Solicitar ejecución judicial inmediata cuando una resolución no se cumple.
4.-Denunciar estos hechos de forma colectiva ante el Síndic de Greuges, fiscalía y organismos de control sanitario.
5.-Visibilizar el patrón: cuando la negativa es sistemática, deja de ser un “error” y pasa a ser una práctica.
La transparencia clínica no es opcional. Y cuando un hospital la niega de forma reiterada, lo que está protegiendo no es al paciente, sino a sí mismo. Eso es inaceptable y debe tener consecuencias reales.

15/02/2026
Monitorizar no es prevenir: cuando la tecnología se usa para tapar responsabilidades.Una familia nos ha hecho llegar una...
14/02/2026

Monitorizar no es prevenir: cuando la tecnología se usa para tapar responsabilidades.
Una familia nos ha hecho llegar una notiicia de Sant Joan de Déu, difundiendo mensajes triunfalistas sobre la incorporación de nuevos sistemas de monitorización cerebral en cirugía cardíaca pediátrica. El mensaje implícito es claro: más tecnología = menos daño.

Eso es falso. Y es peligroso que se venda así.
La monitorización no previene los daños neurológicos cuando el origen del daño no es la falta de información, sino la mala praxis, los errores quirúrgicos o la falta de actuación a tiempo.

Monitorizar no evita una obstrucción venosa
Si durante una cirugía se provoca una obstrucción o un estrechamiento de una vena, el daño se produce igual, haya o no sensores cerebrales.

La monitorización puede mostrar que algo va mal, pero no corrige el error quirúrgico ni lo revierte.

Monitorizar no evita paradas cardíacas ni respiratorias

Una parada cardíaca o respiratoria prolongada implica hipoxia.

Cinco minutos sin oxígeno ya suponen riesgo de daño cerebral, independientemente de que el cerebro esté monitorizado.

La prevención aquí no es tecnológica. Es médica: – buena cirugía
– vigilancia hemodinámica real
– actuación inmediata
– decisiones clínicas correctas
Si éstas fallan, ningún sistema de monitorización salva el cerebro.
Ver el daño no sirve si no se actúa
La monitorización solo observa.
No repara.
No actúa.
No decide.
Si el equipo no actúa a tiempo, si minimiza los signos, si retrasa pruebas o intervenciones, el daño ocurre igual. Y luego, muchas veces, no se reconoce.
Cuando dicen “no se han registrado daños”, hay que leerlo bien
“No registrados” no significa “inexistentes”.
Significa: – que no se han diagnosticado
– que no se han seguido a largo plazo
– que no se han reconocido
– o que no se han documentado
Especialmente en pediatría, muchos daños neurológicos no son evidentes al alta, aparecen después. Si no se buscan, no constan.
El caso de una familia de Hospitalet lo demuestra, ellos nos han dicho:
"En nuestro caso, el menor ya estaba monitorizado, según nos decían.
Nos repetían: “lo estamos mirando todo”.
Aun así, sufrió daños neurológicos.
La monitorización no evitó nada, porque el problema no era la falta de datos, sino la cadena de decisiones médicas".

El riesgo real
Vender la monitorización como garantía de seguridad: – crea una falsa sensación de protección en las familias
– desplaza el foco de la responsabilidad médica
– convierte la tecnología en un escudo institucional
La seguridad del paciente no se mide por los sensores, sino por: – cómo se opera
– cómo se vigila
– cómo se actúa
– cómo se informa
– y cómo se responde cuando algo sale mal.

Conclusión
La tecnología es una herramienta.
La responsabilidad es humana.
Confundir monitorizar con prevenir no es un error:
es una forma de redefinir el daño para que no exista en el relato.

Y eso, cuando hay niños de por medio, es inaceptable.

Ha llegado el momento de crecer.Cada semana recibimos nuevos mensajes. Familias que no se conocen entre sí, de distintos...
13/02/2026

Ha llegado el momento de crecer.

Cada semana recibimos nuevos mensajes. Familias que no se conocen entre sí, de distintos puntos, con historias diferentes… y un patrón que se repite. No es un caso aislado. No es una mala experiencia puntual. Es algo estructural.

Por eso creemos que ha llegado el momento de dar un paso más. De crecer. De construir una red real de apoyo que no deje solas a las familias cuando se enfrentan a situaciones médicas graves, complejas y, en demasiados casos, injustas.

Esta asociación está siendo contactada por cada vez más familias que necesitan algo muy concreto: respuestas, acompañamiento y profesionales que no miren hacia otro lado.

Qué estamos buscando
1). Abogados especializados en negligencias médicas.

Profesionales con experiencia real —no teórica— en casos complejos. Especialmente en casos pediátricos. Abogados que no tengan miedo a enfrentarse a grandes estructuras hospitalarias, incluido el Hospital Sant Joan de Déu u otros centros de referencia.
Buscamos colaboración en:
-Vía civil
-Vía penal
-Contencioso-administrativo
-Asesoramiento estratégico a familias
Es imprescindible que trabajen o puedan trabajar con peritos médicos sólidos.

2). Peritos médicos y despachos periciales.

Buscamos peritos independientes, rigurosos y con experiencia judicial, de distintas especialidades. De forma prioritaria:
-Cardiología
-Oncología
Otras especialidades médicas implicadas en daño grave o secuelas permanentes
Necesitamos profesionales que entiendan que su informe puede cambiar el futuro de un niño y de una familia.

3). Asociaciones dispuestas a colaborar.
Asociaciones que trabajen con ética, sin intereses ocultos, y que crean en sumar fuerzas. Compartir información, recursos y apoyo mutuo es la única forma de romper el aislamiento al que se somete a muchas familias.

4). Medios de comunicación.
Periodistas y medios que quieran escuchar a las familias, contrastar información y contar historias que normalmente no salen a la luz. Las familias necesitan ca**les seguros para explicar lo que han vivido, sin sensacionalismo, pero sin silencios.

No buscamos ruido. Buscamos compromiso.
No se trata de atacar hospitales ni de generar alarma. Se trata de responsabilidad, transparencia y justicia. De evitar que otras familias pasen por lo mismo. De que los errores —cuando existen— no se tapen, sino que se afronten.

Si eres profesional, asociación o medio y crees que puedes aportar, éste es el momento!








La red ya existe. Ahora toca hacerla fuerte.

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