22/09/2026
Os adelantamos nuestro particular "Decálogo para un abordaje ético del malestar emocional en adolescentes y jóvenes" 🤗
1. No priorizar el diagnóstico sobre la persona: No permitas que la etiqueta (ansiedad, depresión, TDAH) reemplace la identidad del joven; a veces el diagnóstico hace que el adolescente sienta que "ya no es él", sino su trastorno.
2. No ignorar la narrativa en favor del dato: No permitas que las estadísticas y los datos clínicos pesen más que la historia personal y el sentido que el joven le da a su vivencia.
3. No exigir perfección ni rapidez: No presiones a los jóvenes para que decidan quiénes son de forma definitiva y urgente, ni fomentes modelos de referencia adultos que parezcan "perfectos" o sin dudas.
4. No patologizar el malestar emocional común: No trates toda respuesta al entorno como un problema biológico que requiere medicación o atención sanitaria, evitando la pérdida de la capacidad adaptativa natural del individuo.
5. No centrarse solo en la adaptación del joven: No asumas que sólo el joven debe cambiar; hay que cuestionar si es el mundo y el entorno el que también debería transformarse.
6. No limitarse a preguntas puramente funcionales: No te quedes solo en preguntar si "duermen bien" o si "piensan hacerse daño"; evita ignorar preguntas más profundas sobre el sentido de la vida o el sentimiento de no encajar.
7. No mirar hacia otro lado (Irresponsabilidad privilegiada): No ignores la crisis de valores y la desconexión social que afecta a los menores, asumiendo que el problema es individual y no colectivo.
8. No abusar del "etiquetado" y la estigmatización: No utilices términos clínicos que impacten negativamente en la construcción de la identidad del menor en una etapa tan vulnerable.
9. No permitir que lo digital sustituya la presencia: No dejes que la "tecnoferencia" o el "rostro inmóvil" de las pantallas cree barreras; el acompañamiento auténtico requiere presencia real, no solo conexión digital.
10. No entender la salud como mera ausencia de enfermedad: No limites tu intervención a "curar"; una vida saludable implica la capacidad para desarrollar una vida digna, con participación social y sentido, más allá de un ideal de bienestar físico y psicológico perfecto.
Toda la info: https://www.aeped.es/enfamilia/salud-en-familia/decalogo-abordaje-etico-malestar-emocional-jovenes-y-adolescentes