12/05/2026
EDITORIAL: LA LUZ AL FINAL DEL TÚNEL SE LLAMA EL GRAN QUITO
Por: Arq. Jorge Ramón Gallegos
Mayo 2026
Gracias. Gracias por escuchar. Gracias por escribir. Gracias por reclamar.
Después de la entrevista de radio del día jueves último, me queda claro que Quito está despierta. Está harta. Y está buscando una salida.
Seamos honestos: hemos tenido sucesivas malas administraciones municipales. Una tras otra. Y hemos sufrido el desinterés crónico de los gobiernos centrales de turno, que ven a Quito como caja chica en campaña y como problema el resto del año.
El resultado está a la vista: Con Paco Moncayo éramos 7.500 funcionarios. Hoy somos más de 22.000. Casi el triple. Y la ciudad está peor. Más tráfico, menos agua, cero planificación. La burocracia se triplicó, los problemas se multiplicaron por diez.
Por eso, cuando hablamos de El Gran Quito, mucha gente me dice que por fin ve una luz al final del túnel. Y tienen razón. Esa luz es un proyecto de Ciudad que nos pertenece a todos.
El Gran Quito es la única salida técnica para no morir ahogados en nuestra propia gordura municipal.
¿En qué consiste? En volver al tamaño que funcionaba. En cambiar 8.000 pipones por 800 técnicos. En sustituir 10 administraciones zonales de adorno por 3 cantones nuevos con alcalde, presupuesto y poder real: Ilaló, Los Chillos y Calderón. En sacar 4.000 burócratas del Centro Histórico y meter 15.000 estudiantes de arte, música y cultura. En construir una nueva capital administrativa de 800 millones sin pedirle un centavo al quiteño, porque se paga vendiendo las propiedades, incluidos edificios viejos, obsoletos, desocupados y subutilizados del Ejecutivo.
Pero aquí viene mi pedido. Y se lo hago a usted, ciudadano, de frente:
Participe. Esto no se decide en un despacho. Se decide en la calle, en la consulta popular de 2027. Si usted no se involucra, los de siempre decidirán por usted. Y ya sabemos cómo acaba eso.
Deje el enfrentamiento. Quito no aguanta un día más de quiteños peleando contra quiteños. No es Tumbaco contra Quito. No es el sur contra el norte. Es todos contra el abandono. O nos salvamos juntos, o nos hundimos separados.
Entierre el ego. En esta ciudad sobran opinólogos y faltan constructores. Si usted quiere brillar, brille haciendo. No opinando de lo que no sabe. No torpedeando por figurar. La vanidad ya nos costó 20 años. No nos puede costar el futuro.
Ponga al país primero. Aquí hay intereses personales, de grupo, de partido. Lo sé. Me los he topado todos. Mi respuesta es una sola: El Gran Quito no es de izquierda ni de derecha. Es de sentido común. Y el que se oponga tendrá que explicarle a sus hijos por qué prefirió su cuota de poder antes que la ciudad de sus hijos.
Llevo 15 años estudiando esto. He puesto todo el capital de mi empresa sobre la mesa, a riesgo, para que los estudios se hagan. No pido aplausos. Pido que trabajemos juntos.
La luz al final del túnel ya se prendió. Se llama El Gran Quito.
Ahora, la pregunta es simple: ¿caminamos juntos hacia ella, o nos quedamos discutiendo en la oscuridad?
Yo ya escogí. Yo camino.
¿Y usted?
Arq. Jorge Ramón Gallegos
Jorge Ramón Arquitectos SAS