11/09/2026
PREVENIR EL SUICIDIO TAMBIÉN ES PREVENIR LA VIOLENCIA
Paulina sobrevivió. Pero sobrevivir a la violencia también significa enfrentar sus consecuencias.
10 de septiembre | Día Mundial para la Prevención del Suicidio
En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, hablar de prevención también implica mirar aquello que muchas veces queda fuera de la conversación: las violencias que pueden destruir progresivamente la autoestima, la autonomía, la seguridad y la esperanza de una persona.
El caso de Paulina nos obliga a hacerlo.
Paulina sobrevivió a un intento de suicidio ocurrido después de años de violencia física, psicológica, control, vigilancia extrema y manipulación. Una violencia sostenida que, según el proceso judicial, habría llegado al punto de hacerle creer que su vida no tenía valor, que nadie la extrañaría y que todo estaría mejor si ella no estuviera.
No se trata solamente de una crisis individual.
Se trata de preguntarnos qué sucede cuando una persona es sometida durante años a una relación de violencia y llega a creer aquello que su agresor le ha repetido una y otra vez.
En junio de 2025, La Hora informó que la Fiscalía investigaba a Diego Michel E. L. por presunta instigación al suicidio, después de que la investigación señalara años de violencia psicológica y patrimonial.
En julio de 2026, la Fiscalía General del Estado informó que Diego Michel E. L. fue llamado a juicio como presunto autor de los delitos de violencia psicológica e instigación al suicidio, en concurso ideal de infracciones. Según la acusación fiscal, la violencia habría ocurrido de manera sistemática entre 2019 y 2024.
La Fiscalía también informó que los peritajes identificaron en Paulina un trastorno de estrés postraumático asociado a los hechos investigados, además de ansiedad, miedo persistente, hipervigilancia, alteraciones del sueño, recuerdos intrusivos y conductas evitativas. El informe señala que continúa en tratamiento psicológico.
Pero detrás de los informes, las pericias y los expedientes hay una mujer que tuvo que luchar por sobrevivir.
Las consecuencias físicas fueron graves y permanentes. Su vida quedó atravesada por procedimientos médicos, transfusiones y un proceso de recuperación que continúa. A nivel psicológico, ha tenido que reconstruirse después de años de terror y sometimiento.
Hoy, Paulina ha logrado avanzar en un proceso que también significa algo profundamente importante: superar el miedo que durante años le produjo su agresor y recuperar, poco a poco, espacios de autonomía sobre su propia vida.
¿De qué hablamos cuando hablamos de prevención?
Hablar de prevención del suicidio no puede significar únicamente decirle a una persona que busque ayuda cuando ya está al límite.
También significa reconocer las señales de violencia.
Significa escuchar cuando una mujer dice que está siendo controlada.
Reconocer el silencio cómplice.
Cuando su pareja vigila sus movimientos.
Cuando controla el dinero.
Cuando la aísla.
Cuando la humilla.
Cuando destruye su autoestima.
Cuando le hace creer que no podrá sobrevivir sin él.
Cuando consigue que piense que su propia existencia es una carga para quienes la rodean.
La violencia psicológica también puede poner en riesgo la vida.
Y por eso la prevención debe ser colectiva.
Necesitamos comunidades capaces de escuchar sin juzgar, servicios de salud que puedan identificar situaciones de violencia, instituciones que actúen oportunamente, mecanismos de protección que realmente protejan y un sistema de justicia capaz de investigar las violencias que pueden estar detrás de una conducta suicida.
En Ecuador, la instigación al suicidio está tipificada en el artículo 154.1 del Código Orgánico Integral Penal. Fiscalía señala además que este proceso se desarrolla conjuntamente con la acusación por violencia psicológica.
El 16 de octubre de 2026, a las 08h30, está convocada la audiencia de juzgamiento de Diego Michel E. L.
La audiencia será un momento para que la justicia valore las pruebas y determine las responsabilidades que correspondan. El llamado a juicio no constituye una sentencia de culpabilidad.
Pero para Paulina, la historia no empezó ni termina en una sala de audiencias.
Sobrevivir también es un proceso.
Y hablar de ella no debe convertir su dolor en espectáculo.
Debe servir para preguntarnos cuántas veces una mujer pide ayuda antes de llegar al límite y no es escuchada.
Cuántas veces confundimos control con amor.
Cuántas veces llamamos “problemas de pareja” a formas sistemáticas de violencia.
Cuántas veces esperamos una consecuencia extrema para reconocer que existía una situación de riesgo.
Este 10 de septiembre, desde Warmi Harkakuy, queremos poner una pregunta sobre la mesa:
¿Y si prevenir el suicidio también significa prevenir y detener las violencias que pueden llevar a una persona a perder la esperanza?
Prevenir es escuchar.
Prevenir es creer.
Prevenir es acompañar.
Prevenir es proteger.
Prevenir es actuar antes de que sea demasiado tarde.
Y prevenir también es construir vidas libres de violencia.