20/03/2025
EL POLÉMICO ENTIERRO DEL OBISPO JUAN MARÍA RIERA
Por Pedro Valero Merino, investigador en historia y arqueología
El obispo ambateño Juan María Riera Moscoso, de la Orden de los Predicadores, fue el quinto obispo de Guayaquil (Ecuador) y administrador apostólico de Portoviejo, murió de tuberculosis el sábado 20 de noviembre de 1915 a las diez de la mañana.
El lunes 22 de noviembre a las ocho se trasladó el cadáver de la capilla del Palacio Episcopal a la Santa Iglesia Catedral donde se realizaron los funerales.
Las honras fúnebres tuvieron mucha concurrencia de público, sin embargo, cuando se supo que el Obispo Riera iba a ser inhumado en el subsuelo de la Catedral el diario El Grito del Pueblo alzó su voz de protesta solicitando a la Dirección de Sanidad el que prohíba esta acción. A este reclamo se sumó su “periodista estrella”, el anticlerical Manuel de Jesús Calle Pesantez, quien en la columna Charlas con Ernesto Mora (seudónimo de Calle) fustigó a la Dirección de Sanidad y criticó duramente a la Iglesia por haber exhibido el cadáver en proceso de descomposición del Obispo Riera y el inhumarlo en un recinto cerrado y poco ventilado lo que constituía un riesgo para la salud de la población.
Calle al referirse al obispo Riera dijo lo siguiente “… el pobrecito Padre Riera, a quien le conocimos desde hace una barbaridad de años. Era un hombre bueno, apocado, sincero y virtuoso” Pese a los airados reclamos del mencionado periodista los despojos mortales no fueron sacados de la Catedral.
El cuerpo se exhibía al público en el interior de una urna de vidrio en la entrada de la Catedral y para el lado de la calle Diez de Agosto. La beatificación del padre Riera está en trámite en el Vaticano desde 1985.
Fotografía de Diario El Universo, Guayaquil, 2015