14/05/2026
En la Asamblea Legislativa de Costa Rica se escuchó entre aplausos y sorpresas, un discurso que cambió el enfoque de muchas que estaban allí para HACER LA DIFERENCIA!!!
"Charla Magistral:
¡Recién cumplía 21 años cuando me contrató la UCR, 1 año después…me fui valientemente sola para Estados Unidos a la aventura profesional!
¡Cumpliendo los 25 años volví a Costa Rica a luchar por el avance en la profesión!
¡Se imaginan que hasta mis alumnos eran mayores que yo, y vieran qué ambiente más lindo había en las clases!
Mi objetivo siempre era: ¿cómo hago yo con esta juventud que tengo para inspirar personas?
¡Vieran la cantidad de estudiantes, hombres y mujeres que pasaron por mis cursos! ¡Haciendo consultas, pidiendo recomendaciones y orientación! ¡Yo me atrevía con toda seguridad a guiarles! Me sentía que podía ofrecer confianza, y creo que resultó, porque HOY me los encuentro por aquí y por allá, y recibo agradecimientos, o historias que reafirman su sensación de éxito y felicidad.
En aquellas épocas no había tecnología inteligente como hoy…tanto así que la veintúnica foto que tengo es esta que tomó un alumno y sus compañeros más cercanos, mientras yo les ayudaba a montar su empresa:
PONEN LA FOTO EN VIVO
¡Impulsar a otras personas, llena de satisfacción!
Pero para llegar aquí, ¡hay todo un recuento de pruebas, batallas y obstáculos!
En el camino, vi muchos profesionales buscando la forma de sobrevivir, tan solo pensando en el “Bueno, mientras yo esté bien” …pero la sociedad no es de individuos, la sociedad es para que TODOS progresen y cumplan sus sueños y aporten al mundo.
¡Y de ESO PRECISAMENTE es de lo que les voy a hablar hoy, de cumplir sueños!
De la INGENIERIA DE CUMPLIR SUEÑOS, que tiene una receta muy buena: convertir obstáculos en mejora, y esas mejoras en soluciones. Hay una interrelación muy cercana, entre lo que uno analiza, y si se brinda una solución correcta, el resultado tiene que ser positivo.
Suena fácil, pero es BIEN COMPLICADO, porque los sueños no solo son personales, sino también profesionales.
Fíjense que empieza uno el camino del estudio, que esos años de estudio en ingeniería son bien pesados, en todas las carreras, pero bueno, yo soy del área de STEM, entonces de eso les puedo hablar. ¡Y uno no estudia para luego no ejercer!
Uno estudia ingeniería para luego salir al mundo a aplicar la teoría, resolver proyectos, mejorar sistemas y encontrar soluciones óptimas de distribución de recursos. Todo se gesta en el escritorio, donde uno se encuentra consigo mismo, procurando que su cerebro y su conocimiento se integren en una solución creativa. Por eso muchas veces dije que la optimización matemática no es sólo una serie de herramientas, de algoritmos o de heurísticos, sino que es también un arte.
Recuerden que, en la universidad, ¡construimos una nueva forma de pensar! ¡Siempre se lo dije a mis estudiantes!
En mi caso, esa nueva forma de pensar me llevó a querer el CAMBIO.
En aquel entonces, eso fue un viaje lleno de obstáculos que le impedían a aquella mujer joven opinar, tener visibilidad, y sobre todo que su opinión contara.
Me imagino que a ustedes les ha pasado que la gente les pregunta:
¿Usted está segura de que eso es para usted?
¿Usted está segura de que quiere ir por ese camino tan espinoso?
¿Usted cree que podrá?
Y te siembran una serie de dudas que resuenan todo el día, y a veces toda la vida.
A veces esas dudas molestan, pero a veces uno las logra transformar en ESTRATEGIAS:
Estrategias, como en mi caso, que me hacían cambiar mi ruta crítica, crear madurez emocional, madurez profesional, independencia de criterio…y todo eso es IMPORTANTISIMO para enfrentarse a la vida profesional.
Fíjense que la Universidad de Costa Rica tiene 3 grandes nortes que son muy importantes:
1. Docencia
2. Investigación y
3. Acción social
En los cuales yo pues obviamente me desempeñé ampliamente, al igual que en cooperación técnica internacional, dentro y fuera de la universidad; tal y como lo cuenta el precioso microdocumental que tan amablemente MemorIAs Ticas elaboró.
Vamos a ver, como vengo diciendo esto de cumplir los sueños, y hemos mencionado el tema de la transformación de obstáculos, entonces, quiero que vayamos aterrizando y les voy a dar 3 ejemplos MUY concisos que fueron algunos de los obstáculos en mi camino, con el objetivo, de que el esfuerzo e inspiración de todas y todos, logre que a uds no les toque vivirlos de la forma en que yo los viví, porque muchos de ellos, AUN siguen existiendo y es nuestra labor erradicarlos con elegancia, porque los obstáculos no son muros, los obstáculos son oportunidades.
Hay que convertir las amenazas en ventajas, y hay que convertir también, las soluciones, en oportunidades para hacer cambios.
¿Y qué es un cambio?
Un cambio inicia con la aceptación de una realidad y con el análisis de que esa realidad no es la realidad que debería ser, no es la realidad que promueve, sino la realidad que obstruye.
Si la realidad es muy bonita, pues no hay nada que hacerle, es una realidad positiva, pero si la realidad impide, hay que hacer cambios.
¿Y cómo se hacen esos cambios?
Se hacen cambios con soluciones que protejan la ética y los valores, y además que tengan un enfoque técnico que sustente la solución que uno está proponiendo.
Esa es precisamente mi especialidad: mejora de sistemas, promoción de la mejor solución o una solución muy cercana al óptimo. Y como estoy formada en ese campo, en ningún momento podía yo aceptar que la realidad se quedara como tal.
De modo que alzaba la mano, de modo que opinaba, de modo que escribía, de modo que existía. Y el ambiente, en mi momento, no estaba listo para esa existencia.
Obstáculo #1 que viví: el obstáculo a la publicación por parte de trabajos o resultados de investigaciones, o inclusive publicaciones sobre opiniones de temáticas que sentía yo que me afectaban negativamente en mi crecimiento profesional.
Como buena académica, mi sueño era llegar a ser catedrática. Y aunque lo logré mucho más rápido que muchos de mis colegas, vieran cómo me costó pues el tortuguismo y el bloqueo para evitar o atrasar mis publicaciones estuvieron presentes. Según mis cálculos, me alcanzaban los puntos para lograr ser catedrática, pero por precaución, yo quería tener más publicaciones para ir a la segura, y van a creer que verdaderamente el obstáculo fue tal, que las publicaciones para esos puntos de más se obstaculizaron totalmente, entonces tuve que tomar una decisión que era tanto de estrategia como de valentía, y dije “me aviento”. Mandé los papeles para ascender como catedrática, y no solo lo logré, ¡sino que me sobraron 3 puntos!
Y aquí les voy a contar algo SUPER INTERESANTE, fíjense, que, leyendo sobre las circunstancias de las investigadoras en Europa, la revisión por parte de pares masculinos de sus reportes de investigación y sus publicaciones son más lentas que las de los investigadores varones. O sea, han pasado décadas y seguimos con obstáculos similares.
Aclaro, que esto no es un asunto de que se eliminen obstáculos y todas las publicaciones salgan, no, jamás, porque les puedo dar claros ejemplos, de que incluso en el camino, yo lo logré, pero también tenía compañeros que tuvieron todas las oportunidades, y por algún motivo, ¡no las aprovecharon! Pues ahí les dejo la pregunta: ¿por qué no? Si tenían todas las condiciones.
Obstáculo #2 que viví: Levantamiento de requisitos en una elección por votación.
Hay legislación en las instituciones y en los países que promueve hoy día la inserción de la mujer, pero paralelamente hay legislaciones viejas que son conocidas por algunos y que son utilizadas para bloquear el crecimiento o el desarrollo, o la visibilización, o la presencia.
Este tema es muy importante porque esto ocurre en el seno de grupos pequeños que toman decisiones al margen, digamos, de la supervisión o la vigilancia en las instituciones. Recuerdo perfectamente que, a finales de los años 70, yo quería ser directora de la Escuela de Ingeniería Industrial. Dos años antes había habido un nombramiento de un director al cual le levantaron los requisitos porque no era de la categoría académica que se requiere para ser director.
Como yo vi que esto había ocurrido, yo dije: bueno, ya he avanzado, soy profesora adjunta. Entonces, como yo vi que el otro profesor era un profesor instructor, yo dije: bueno, como esto ocurrió, no veo por qué va a haber problema con mi levantamiento de requisitos, y me presento como candidata, y entonces la asamblea lo que hace es no levantarme los requisitos, sorpresivamente para mí, porque había ocurrido en el pasado reciente un levantamiento de requisitos y se pudo proceder con la elección. En el caso mío, lo que se hizo fue bloquear la posibilidad de ir a una confrontación de ideas.
Entonces, esto es un obstáculo, definitivamente. Cierto que hay una reglamentación para requisitos, pero también hay una contra legislación que permite el levantamiento de requisitos y promueve entonces que se den cuestiones muy, muy subjetivas. Bueno, como les digo, esto ocurrió y ahí paró, ahí paró. Ese día, el ingeniero Mario Cantillo, que en paz descanse, se levantó frente a toda la Asamblea, y dio un discurso vetando completamente el comportamiento de esa Asamblea en esa ocasión. Dejando el recinto en forma conjunta, él, yo, y todos los que me apoyaban, a manera de protesta. Ese día confirmé que ya se iniciaba un cambio leve pero que prometía ser permanente en cuanto a la inclusión de la mujer, lo que me fortaleció aún más al ver a tantos compañeros que me apoyaban.
Obstáculo #3 que viví: incumplimiento al acuerdo pactado
Durante tres años aproximadamente, yo me motivé a conocer el impacto de la ingeniería industrial en el ámbito nacional, dado que había trabajado muchísimo en proyectos de graduación y quería dimensionar el contexto. Planteo primero una actividad de investigación, que es la primera investigación que se hizo en la historia de la Escuela de Ingeniería Industrial, que me vengo enterando que fui la primera persona en investigar en la Escuela de Ingeniería Industrial en la UCR, gracias al levantamiento de información que la propia escuela hizo en su 50 aniversario, el año pasado.
Luego planteo dos proyectos más sobre las áreas de impacto de la ingeniería industrial en el medio costarricense y finalmente, envío esto a la Dirección y les indico que me gustaría empezar a trabajar en el montaje de la maestría en ingeniería industrial, porque consideraba que ya como Escuela estábamos con la madurez suficiente para crecer hacia ese camino, hacia esa posibilidad. Entonces me hago cargo de la comisión de creación de la maestría en ingeniería industrial.
Convoco colegas de la Facultad de Ingeniería, y el trabajo de la comisión fue un éxito: logramos hacer un planteamiento, se estructura un documento bajo los lineamientos del Sistema de Estudios de Posgrado, y cuando ya restaba solamente la presentación oficial a dicho órgano universitario, yo también me encuentro simultáneamente en otro proceso: el de ser madre por quinta vez, y tuve que entrar a la incapacidad por maternidad.
Por lo tanto, tuve que buscar a alguien que le diera seguimiento a la Comisión, contando ya con el documento listo. Dicho documento fue aprobado por el SEP con una calificación de más de 90 puntos. Lo planteo a la dirección, se nombra a un profesor que me sustituirá como Coordinadora y se le indica que esto va a ser un trabajo mientras estoy en el tiempo de la incapacidad por maternidad y que a mi regreso voy a retomar este proyecto que lleva más de tres años de compromiso de mi parte.
Cuando yo regreso de la incapacidad, este profesor no quiere irse, no cumple con lo pactado —obviamente, pacto de palabra—, y me dirijo al decano de la facultad para indicarle que esto es una acción inapropiada. La respuesta: «Mijita, si lo que usted quiere es volver, pues vaya, ruegue votos por todo lado, ruegue votos». Entonces le dije: «no, no señor, no se trata de rogar votos, este proyecto es mi proyecto». Y la Maestría en Ingeniería Industrial vio la luz, sin su madre. Digamos que perdí esa batalla, pero ya le había dejado a Costa Rica un gran impulso académico.
Rogar, es un rol equivocado para la mujer. Lo que uno se ha ganado, no se mendiga.
En general, las mujeres tenemos siempre muy llena la agenda, por múltiples razones; cada una tiene su propio proyecto de vida. Es algo lindísimo, es una riqueza increíble del ser humano cómo cada persona es un mundo en sí mismo, y lo bonito que es, lo lindo que es, esos encuentros con las personas, con entender lo que las personas buscan como sus sueños.
Siempre pensé que yo era muy afortunada de tener estudiantes, de poder compartir con ellos, de poder escucharlos, y dediqué mucho tiempo a esa labor, a escucharlos cuando me contaban de sus iniciativas, y nos poníamos a tratar de impulsar proyectos, cuando tenían preocupaciones sobre sus recursos, sobre sus posibilidades de terminar la carrera, y yo, pues, trataba, dentro del conocimiento que tenía de la organización, de apoyarlos.
Por eso es que hoy día trabajo con la Fundación Andamios de Esperanza, porque creo que mi mensaje y mi experiencia puede realmente motivar a continuar, eso sí, como decíamos en casa, sin engañar a nadie, diciéndole que el paso por ingeniería es fácil, o que el paso por la ciencia es fácil, porque hoy tenemos amigas, compañeras, exalumnas y exalumnos, que pueden dar fe de esto, que no es fácil, pero que fue parte de un plan de vida, de una estrategia.
Yo diría que el tener una estrategia, en vez de ser un obstáculo, es una ventaja, es un aspecto positivo. La estructuración que tiene la mujer es un superpoder. Precisamente en ese sentido, yo pensé que el hecho de que yo opinara y que en ciertas ocasiones estuvieran en desacuerdo, no tenía por qué ser un obstáculo; tenía que ser una oportunidad.
Pero a través de los años me fui dando cuenta que este problema no era mío sino de quienes no querían que yo creciera, quienes no querían que yo me visibilizara, de modo que lo tomé así. Y nunca llegué a pensar que me lo hacían a mí directamente, sino que se lo hacían a sí mismos, se sentían tal vez amenazados por nuevas ideas y nuevos enfoques: el miedo a lo desconocido, a la transformación del nuevo poder.
No se puede estar pensando que todos los ataques vienen de forma personal. Hay que entender los contextos históricos en los que se mueven las personas y procurar tener una empatía, tener una tranquilidad, manejar con armonía las situaciones que se van viniendo. No digo dejarlas pasar; lo que digo es tratar de entenderlas y ser prudente, porque a veces se vienen situaciones muy fuertes y uno podría salir corriendo, pero salir corriendo implica perder la posibilidad de alcanzar sus sueños.
Tener una estrategia es clave, una estrategia que funcione para uno, una estrategia que promueva el alcance de soluciones. Tener acceso a la información, es otro punto clave para la toma de decisiones, de manera que se puedan sopesar estratégicamente los puntos que ameritan contemplación, acción o reacción.
Les puedo decir, que hacer un camino de vida a la luz de la estrategia, funciona. Terminé mi camino académico-profesional, con un gran gozo, logrando una Vicedecanatura de la Facultad de Ingeniería con una amplia mayoría de votos, sin rogar ni uno solo, e incluso sintiéndome muy motivada cuando aún luego de mi retiro, la Escuela de Ingeniería Mecánica me invitó a ser profesora de su maestría.
Es motivo de gran satisfacción para mí también el recordar que por mis aulas pasaron aproximadamente 3000 estudiantes, dirigí más de 250 proyectos y trabajé con más de 200 colegas, y ¿saben qué? Solo unos pocos de ellos fueron los que siempre se resistieron al cambio que yo representaba.
Les he compartido esta odisea mía, pero no soy la única que día a día vive retos interesantísimos. Veamos seguidamente unos cuantos testimonios que demuestran que Sí se puede y también se puede permanecer en STEM.
VIDEO de TESTIMONIOS
Realmente ha sido un gusto estar aquí, en esta sala tan hermosa, agradeciendo también la invitación de la señora diputada Cyntia Córdoba, representando a la Fundación Andamios de Esperanza, cuya presidenta, la ingeniera Elizabeth Morales Coto, es mi hija, y también quiero agradecerle a ella todos sus esfuerzos a diario por promover y compartir mis vivencias, buscando siempre la inserción laboral de todos los jóvenes de nuestro país y, en esta ocasión, en forma especial, las mujeres en STEM. También agradezco a todas las amigas, hermanas, compañeras de vida, que nos han aportado los testimonios hoy, y que son un éxito, pues se han mantenido en su campo, a todas ellas, si se encuentran presentes el día de hoy, o nos están viendo desde sus trabajos, por favor póngase de pie, para brindarles un caluroso aplauso.
APLAUSO
Van a poder disfrutar más testimonios de este tipo, que luego los publicaremos en la página de la Fundación (PONER PÁGINA EN LA EXPO) y, agradeceríamos mucho que si ustedes desean contar su propio testimonio de Sí Se Puede, Permanece en STEM, nos lo hagan llegar por medio de la Fundación.
En este momento, pues, lo que resta es despedirme, dejándoles este fuerte pensamiento:
“Que ninguna mujer tenga que elegir entre sus sueños y las barreras impuestas en su camino. Que ninguna tenga que resignarse al silencio o a la frustración. La equidad debe concretarse en hechos, no solo en palabras”
Elizabeth Coto Chinchilla
Muchas gracias"
Con Embajada del Ecuador en Costa Rica Embajada de la República Dominicana en Costa Rica Embajada de España en San José de Costa Rica Success Coach LIZ Fundacion Andamios de Esperanza CEDAD Asesores Mujer en la Ingeniería UCR Instituto Nacional de las Mujeres, INAMU