07/10/2026
Desde Carazo Azul y Blanco expresamos nuestra solidaridad, cariño y respaldo a Claudia Vargas y a toda la familia de nuestro hermano Roberto Samcam.
Roberto no era un nombre más dentro de la lucha de los nicaragüenses por la libertad. Roberto era caraceño, jinotepino y miembro de Carazo Azul y Blanco. Fue uno de los nuestros, un hermano de lucha que, desde el exilio, continuó levantando su voz por una Nicaragua democrática.
Por eso, su as*****to nos duele de manera especial y nos compromete aún más con la búsqueda de la verdad y la justicia.
La identificación de los autores materiales es un paso importante, pero la justicia no puede detenerse allí. La gran pregunta sigue siendo: ¿quién ordenó este crimen y quiénes estuvieron detrás de su planificación?
Para nosotros, y para muchos nicaragüenses que conocemos el contexto de persecución contra quienes se oponen al régimen, no resulta difícil entender de dónde provienen las órdenes de este tipo de acciones. Sin embargo, corresponde a la investigación judicial reunir las pruebas y establecer formalmente las responsabilidades.
COSTA RICA NO PUEDE DARSE POR VENCIDA
Roberto fue asesinado en territorio costarricense. Por eso hacemos un llamado respetuoso, pero firme, a las autoridades de Costa Rica: no permitan que este caso termine simplemente con la identificación de quienes ejecutaron el crimen.
Costa Rica tiene el deber de agotar todas las vías legales para llegar a quienes planificaron y ordenaron el as*****to. La verdad completa es necesaria no solamente para la familia Samcam, sino también para toda la comunidad nicaragüense exiliada.
Porque si quienes ordenan estos crímenes pueden permanecer en la sombra mientras quienes los ejecutan son los únicos perseguidos, la impunidad queda incompleta, pero sigue siendo impunidad.
También debe investigarse y confirmar que este as*****to forma parte de un contexto más amplio de persecución y represión transnacional contra nicaragüenses en el exilio.
A Claudia y a toda la familia Samcam les decimos desde Carazo: no están solos. Su lucha por la verdad y la justicia también es nuestra lucha.
Roberto pertenece a nuestra memoria, a nuestra historia y a esa generación de nicaragüenses que decidió no guardar silencio frente a la injusticia.
Desde Jinotepe hasta Costa Rica y hasta cualquier lugar donde haya un nicaragüense exiliado, seguiremos levantando la voz por Roberto.
¡Roberto Samcam vive en nuestra memoria!
¡Ni olvido ni silencio!
¡Verdad y justicia para Roberto!
¡Costa Rica, la verdad no se archiva!
¡Carazo no olvida a sus hijos!
La lucha por una Nicaragua libre, democrática y en paz continúa.