03/07/2026
Quiero invitarlos a concientizar
Cada vez que veo a una mamá, un papá, un abuelo, un cuidador o un profesor tratar con agresividad a un niño o una niña, justificándolo como "disciplina", me pregunto: ¿realmente estamos educando o simplemente estamos lastimando?
Los niños necesitan límites, sí, pero también necesitan ser corregidos con respeto, paciencia y afecto. La disciplina nunca debería basarse en el miedo, el maltrato o la humillación.
Con frecuencia les exigimos comprender todo a la primera, cuando ni siquiera nosotros, como adultos, aprendemos así. Les damos responsabilidades que no corresponden a su edad y olvidamos que necesitan jugar, descubrir, equivocarse y vivir plenamente su infancia.
Hoy veo con preocupación cómo la depresión, la ansiedad y otras dificultades emocionales aparecen cada vez con más frecuencia desde la niñez y continúan en la adolescencia e incluso en la adultez. Aunque no existe una sola causa, la forma en que un niño es tratado, escuchado y acompañado puede marcar profundamente su desarrollo emocional.
La infancia pasa muy rápido. Cada palabra, cada gesto y cada forma de corregir deja una huella. Por eso, eduquemos con firmeza, pero siempre con humanidad.
Porque el niño que hoy se siente amado, respetado y seguro tendrá muchas más herramientas para convertirse mañana en un adulto emocionalmente sano.
Lía Barboza🌷