12/08/2026
Estar con tu familiar fracturado en una clínica, y luego ver como todo vibra, y se empieza todo a destrozar y esa impotencia de no saber que hacer en ese caso cuando crees que todo está perdido, yo corría porque los médicos y enfermeras fueron los primeros en salir corriendo y eso me hizo pensar que ya no había nada que hacer, que mi hija y yerno quedarían atrapados en ese lugar. Mi mente no lo podía procesar, ni entender, pero mi esperanza en Cristo me hacía devolver hacia la entrada. Donde todo empezó a caer. Y se fue la luz y no veía nada hacia el interior donde estaban mi yerno y mi hija. Hoy a las 4 pm daré testimonio de dos milagros sorprendentes del antes y después del terremoto. El amor de Dios es muy grande. Aún estamos pendientes de las cirugías pero gloria a Dios que ya en otra clínica a la espera que sea la voluntad de Dios. Estamos a tiempo Cristo viene. El amor de muchos se ha enfriado y por eso vivimos tantas cosas y faltan más. Arrepintámonos Cristo viene pronto.
Pastora Erika Rivera