28/04/2026
NOTAS APROXIMATIVAS SOBRE EL SISTEMA NACIONAL DE GESTIÓN Y EVALUACIÓN DE RESULTADOS (SINERGIA)
¿Qué es SINERGIA? El Sistema Nacional de Gestión y Evaluación de Resultados (SINERGIA) constituye, hoy por hoy, uno de los pilares fundamentales para comprender cómo es que el Estado colombiano organiza, mide y orienta su acción pública en función de los resultados que busca obtener, particularmente en el marco del Plan Nacional de Desarrollo y de cara a la concreción del Estado Social de Derecho (ESD). Así que, más que un conjunto de herramientas técnicas, el SINERGIA podría ser concebido -esta es nuestra hipótesis interpetativa- como un entramado institucional en el que se articulan acciones de «seguimiento», «evaluación» y «aprendizaje» con el propósito de fortalecer la capacidad del Estado colombiano para responder a la complejidad de los problemas públicos.
En en le sentido señalado, el análisis de los componentes generales del SINERGIA -desde la producción de un lenguaje común y la gestión de la información, hasta la construcción de una cultura de evaluación- nos permite aproximarnos a su funcionamiento aperturando una reflexión crítica acerca de su papel en la materialización y en la reflexividad del Estado colombiano. El breve recorrido que desarrollaremos a continuación busca situar al SINERGIA en el cruce problemático entre la «técnica» y la «política», entre la gestión por resultados y la transformación sociohistórica de los territorios nacionales, mostrando tanto su potencial para impulsar cambios estructural-sistémicos (perspectiva progresista) como las tensiones concretas que emergen cuando se le observa desde una perspectiva, a la vez, crítica y territorializada (perspectiva del campo popular) la concreción misma del poder público en Colombia.
A] El fortalecimiento institucional y el lenguaje común
El primer elemento para subrayar es la Dirección de Seguimiento y Evaluación de Políticas Públicas (DSEPP) del Departamento Nacional de Planeación (DNP) que, por sus funciones, puede ser considerada como un actor central en el fortalecimiento de las capacidades estatales en materia de «monitoreo» y «evaluación», en la medida en que es esta institución la que asume el reto de promover un lenguaje común, presentando documentos que guíen y resuman los conceptos que son utilizados en las prácticas evaluativas.
Se trata de un esfuerzo que no es menor ya que se realiza en un campo de conocimientos y de praxeologías atravesadas por múltiples enfoques metodológicos y conceptuales, por una estandarización del lenguaje cuya intención consiste en mejorar la comunicación entre las entidades públicas, por la reducción de ambigüedades en esa comunicación y por la facilitación de la toma de decisiones realmente informadas.
En tal sentido, la DSEPP no ha de limitarse a la producción de lineamientos técnicos acerca de la evaluación y del monitoreo de las PP, sino que también ha de contribuir a ordenar el campo de la evaluación y del seguimiento al interior del marco del SINERGIA, asegurando que tanto las definiciones como los objetivos de las evaluaciones sean compartidas por los distintos actores del sistema estatal. A partir de esto, se consolida una base conceptual que permite articular la práctica evaluativa con las necesidades reales de la gestión pública o gubernamental en Colombia.
B] Articulación de información y gestión por resultados
En el marco institucional colombiano, SINERGIA cumple una función estratégica al centralizar y gestionar la información que es clave para el seguimiento y evaluación de las PP. Como se señala explícitamente en distintas gúias metodológicas, SINERGIA es el sistema a través del cual se gerencia el manejo de la información relacionada con el seguimiento al PND, la agenda evaluativa del Gobierno Nacional y el afianzamiento de la cultura que pauta la gestión pública para la obtención de resultados.
Esta triple función nos muestra cuál es el papel del SINERGIA como sistema articulador entre la «planificación», la «evaluación» y la «cultura institucional», permitiendo que los resultados de las PP nacionales sean medidas y, al mismo tiempo, sean integradas en procesos de aprendizaje institucional.
A través de la DSEPP, el sistema SINERGIA focaliza los esfuerzos orientados a la aplicación técnica, a la interpretación conceptual y la difusión de los resultados evaluativos de las PP en el país, lo cual implica que dicho sistema produzca información útil para el desarrollo institucional del ESD garantizando la circulación y el uso efectivo de esa información por parte de los actores públicos que toman decisiones, en línea con los enfoques contemporáneos sobre las Evaluaciones Orientadas al Uso (EOU).
C] Sistema Nacional de Evaluaciones y gestión de la agenda evaluativa
El componente de evaluación al interior de SINERGIA se materializa en el Sistema Nacional de Evaluaciones o Sinergia Evaluaciones (que llamaremos Sinergia-E), coordinado por la Subdirección de Evaluaciones (DNP-DSEPP-SDE) de acuerdo con el Decreto 1082 de 2015 y por el Decreto 1893 de 2021, que es la encargada de administrar la agenda evaluativa del gobierno nacional.
Este "sistema" tiene como propósito principal la consolidación y el posicionamiento del portafolio de servicios que se ofrece cuando los diferentes actores públicos se muestran interesados en evaluar las PP que tienen a su cargo, lo cual sugiere la aplicación de una lógica de oferta institucional a propósito de las capacidades evaluativas del Estado. Además de ello, el desarrollo de Sinergia-E se enmarca en procesos de «comunicación» y de «socialización» permanentes en los que se inscriben las direcciones técnicas correspondientes a cada PP, con los diferentes sectores públicos, con la academia, los gremios y los organismos multilaterales, lo cual nos indica que su apuesta es por una gobernanza colaborativa basada en un sólido conocimiento evaluativo.
El funcionamiento del sistema Sinergia-E implica, desde este punto de vista, una articulación multisectorial que amplía la legitimidad de las evaluaciones permitiendo con ello incorporar todo un conjunto de saberes diversos y fortalecer la pertinencia de los análisis producidos a través de las EOU.
D] Seguimiento al Plan Nacional de Desarrollo
El seguimiento a la acción gubernamental es algo que se operacionaliza a través del Sistema de Seguimiento a Metas de Gobierno (que llamaremos Sinergia-S), reglamentado por el Decreto 1082 de 2015. Aquí de lo que se trata es de una plataforma tecnológica que permite monitorear el cumplimiento de los objetivos del PND en distintos horizontes temporales.
Este sistema apoya las funciones de seguimiento a las metas de corto plazo (el cuatrienio) y lo hace en el mediano y largo plazo, lo que exige del sistema la configuración de una visión integral del desempeño estatal más allá del ciclo político inmediato de cada gobierno. La existencia de esta herramienta es el reflejo de la importancia que tiene para la administración pública del ESD en Colombia y para los diferentes gobiernos el contar con sistemas de información robustos que permitan producir la trazabilidad de las metas, identificar los rezagos en el cumplimiento de las mismas y generar alertas tempranas sobre el mal funcionamiento del Estado.
En la perspectiva de la gestión pública que ha sido modelada en el desarrollo de las sociedades modernas, este tipo de plataformas son las que ayudan a recopilar los datos necesarios para el seguimiento de las PP y para estructurar la acción del Estado en torno a resultados que han sido debidamente verificados y también medidos.
F] Red de monitoreo y cultura de evaluación
Finalmente, encontramos que el fortalecimiento, a través del SINERGIA, de una cultura de la evaluación en Colombia, se apoya en la Red Colombia de Monitoreo y Evaluación de Política Pública (RCME-PP), concebida esta como el conjunto de nodos en los que se lleva a cabo el intercambio de conocimientos y de experiencias en torno a la gestión pública. Es a través de esta red que nos es posible intercambiar experiencias en evaluación y monitoreo a nivel local, nacional e internacional, proveyendo espacios para la discusión y el intercambio de ideas con expertos, colegas y funcionarios públicos. Esto, sin duda alguna, favorece tanto la circulación de buenas prácticas como la innovación metodológica para la EOU.
El objetivo último de la RME-PP sería el de promover la innovación evaluativa y fortalecer la capacidad analítica y práctica del Estado colombiano en materia de monitoreo y evaluación, consolidando con ello una comunidad epistémica convocada a trascender las fronteras institucionales actuales. En su conjunto, diríase que este componente hace evidente que la E-PP es algo más que una herramienta técnica para ser aplicada -valga la redundancia- tecnológicamente, sino que ha de ser también un proceso socioinstitucional de aprendizaje colectivo que contribuye, praxeológicamente, al mejoramiento continuo del ESD.
G] Balance general sobre generalidades
Una vez hemos señalado algunos de sus componentes generales, consideramos que comprender el sistema SINERGIA es de suma importancia para cualquier gobierno progresista que se ejerza en Colombia en la medida en que permite traducir los principios normativos del DNP -como la aspiración de convertir a Colombia en una “Potencia Mundial de la Vida”- en procesos institucionales que sean verificables, ajustables y orientados a la obtención de resultados concretos.
En efecto, -y esto es bien sabido- un proyecto político como el del PH no puede sostenerse únicamente a base de declaraciones programáticas, sino que además de ello requiere de la correcta operatividad de sistemas robustos dedicados a la producción de «información», de «seguimiento» y «evaluación» que garanticen que las PP diseñadas para la transición energética, la protección de la biodiversidad, la ampliación de los derechos sociales o la atención a las poblaciones vulnerables -entre otras muchas orientaciones programáticas- sean implementadas de manera eficaz, generando a través de esa eficacia las transformaciones sociales que el pueblo colombiano necesita.
Podríamos decir que un concepto progresista del sistema SINERGIA, encargado -como hemos visto- de gerenciar el manejo de la información relacionada con el seguimiento al PND, la agenda de evaluación del Gobierno Nacional y el afianzamiento de una cultura para la gestión pública de resultados, debe concebirlo como una herramienta praxeológica fundamental a la hora de cerrar la brecha entre «discurso» y la «práctica», articulándose paradigmáticamente con el enfoque de la EOU, el cual busca incidir directamente en la toma de decisiones públicas. Además de ello y en lo que respecta a su estructura -en la que se articula el seguimiento con la evaluación y las redes de aprendizaje institucional-, SINERGIA permite medir los resultados de la intervención estatal y construir capacidades institucionales, fomentando la participación de múltiples actores públicos y promoviendo una gobernanza más democrática del conocimiento.
En una perspectiva progresista esto querría decir que SINERGIA es especialmente relevante para la construcción del ESD y para el fortalecimiento de las capacidades que dicho Estado en Colombia debe desarrollar para superar las desigualdades sociales que han sido históricamente producidas, corrigiendo así las fallas en la implementación de las PP y orientando la acción pública hacia la garantía efectiva de los Derechos Humanos (DDHH) y hacia la sustentabilidad de la vida común en todas sus formas.
Desde la perspectiva del campo popular colombiano, el sistema SINERGIA podría ser también objeto de duras críticas en la medida en que, pese a su sofisticación técnica, correría el riesgo de reproducir lógicas tecnocráticas que distancian la evaluación respecto de las experiencias concretas de las comunidades en sus territorios a propósito de la intervención del Estado.
En efecto, la centralidad otorgada a los «indicadores», «metas» y «sistemas de información» -articulados al PND- puede llegar a producir una visión reduccionista de la realidad social, donde la complejidad de los procesos relativos a la construcción de la paz territorial, a la defensa del ambiente o a la garantía de los derechos colectivos quede subordinada a la aplicación de métricas estandarizadas incapaces, por su propia naturaleza, de captar las dimensiones históricas y culturales de la intervención estatal.
Además de ello, la producción y el uso de la información producida a través de las evaluaciones tiende a concentrarse en los niveles centrales del Estado, limitando la participación efectiva de las organizaciones sociales, de las comunidades rurales o de los pueblos étnicos en la definición de qué es lo que se evalúa, cómo se evalúa y para qué se evalúa.
Bajo esta mirada, el sistema SINERGIA podría ser entrevisto como algo más que una herramienta de gestión, pues podría ser concebido como un dispositivo de poder que ordena la acción pública según criterios de «eficiencia» y de «control», antes que como un dispositivo para la transformación sociohistórica de los territorios nacionales. Ahora, es preciso decir que esta crítica no apunta a desechar el sistema -lo que sería absurdo-, sino a democratizarlo abriendo sus metodologías, incorporando saberes situados y fortaleciendo mecanismos de participación que sean colectivamente vinculantes, que permitan que la evaluación no sólo responda a las necesidades del Estado, sino también a las necesidades de la Sociedad que, en este caso, especialmente a aquella parte de la Sociedad que ha sido históricamente excluida del reconocimiento, de la redistribución y la participación.
Para terminar podríamos decir que la valoración del sistema SINERGIA, en clave dialéctica, está situada a medio camino entre su potencial emancipador y sus límites tecnocráticos: por un lado, como lo sugeriría una perspectiva progresista, dicho sistema constituye una herramienta estratégica que es útil para materializar los objetivos del PND, permitiendo que las apuestas por la justicia social, la sustentabilidad y la garantía de los DDHH se traduzcan en resultados medibles, evaluables y susceptibles de ser mejorados continuamente; pero, por otro lado, como lo advierte la perspectiva del campo popular, este mismo énfasis en la medición y el control puede llegar a invisibilizar las dimensiones cualitativas, territoriales y comunitarias de la vida social, reproduciendo las ya viejas asimetrías socioculturales en la producción y el uso del conocimiento.
Una síntesis posible no pasaría entonces por elegir entre la técnica y la política, por supuesto, sino por reconfigurar la técnica desde la política democrática: es decir, por profundizar el SINERGIA como un sistema cuyo criterio central no sea la eficiencia en el uso de ciertos recursos, sino también la participación, de tal modo que la evaluación deje de ser un ejercicio vertical de verificación y se convierta en un proceso colectivo de aprendizajes mutuos, capaz de articular los saberes expertos con los saberes populares. Estamos ante una tensión creativa de acuerdo con la cual el sistema puede evolucionar y transformarse en una herramienta que no se limite a medir el cambio, sino que contribuya a la concreción del ESD, es decir, a la concreción de un Estado igualitario, democrático y transformador.
📚📚💻💻🖥️🖥️🖋️☑️🖋️🖥️🖥️💻💻📚📚