Ministerio Internacional Vida Abundante

Página web Contactar con la organización

Ministerio Internacional Vida Abundante Kra 51 B N° 94-110 Barranquilla, Colombia
[email protected]

Somos una Iglesia apostólica, pastoreada con corazón de padre, establecida para formar, entrenar y capacitar hijos espirituales comisionados para predicar, evangelizar y llevarle el regalo de la salvación a toda creatura en Barranquilla, Colombia y El Mundo. Somos una iglesia líder en evangelizar, restaurar, capacitar y enviar discípulos con mentalidad de reino para influenciar a las naciones con los principios de Creador y establecer su reino aquí en la tierra.

“SEÑOR, EXAMINA MI CORAZÓN Y HAZ TÚ JUSTICIA”“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamiento...
05/10/2026

“SEÑOR, EXAMINA MI CORAZÓN Y HAZ TÚ JUSTICIA”

“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.”
— Salmo 139:23-24
Textos de apoyo
Salmo 7:8-9; Salmo 26:1-2; Salmo 35:1; Salmo 37:5-8; Romanos 12:19; 1 Pedro 2:23.

INTRODUCCIÓN

Hay momentos en la vida en los que alguien nos hiere, nos acusa, nos traiciona, habla mal de nosotros o actúa injustamente contra nosotros.
Y nuestra primera reacción puede ser:
“Señor, mira lo que me hicieron.”
Pero David nos enseña algo más profundo:
“Señor, antes de mirar lo que ellos hicieron, mira lo que está pasando dentro de mí.”
David tenía enemigos reales. No eran imaginarios.
Saúl lo perseguía.
Personas hablaban contra él.
Absalón se levantó contra su propio padre.
Hubo hombres que buscaron su muerte.
Sin embargo, David aprendió a llevar sus conflictos delante de Dios.
No decía:
“Yo voy a hacer justicia con mis propias manos.”
Decía, en esencia:
“Dios, tú conoces mi corazón. Tú conoces mi causa. Tú sabes quién tiene razón. Haz tú justicia.”

1. DAVID NO NEGÓ LA EXISTENCIA DE SUS ENEMIGOS
David no era ingenuo.
El Salmo 35 comienza diciendo:
“Contiende, oh Jehová, con los que contra mí contienden; pelea contra los que me combaten.”
— Salmo 35:1
David le presenta su problema a Dios.
Esto es importante:
La fe no significa negar que existe una injusticia.
La fe significa llevar la injusticia al lugar correcto.
Hay personas que dicen:
“Yo perdono, pero voy a hacer justicia yo mismo.”
Eso no es lo que enseñan las Escrituras.
David podía decir:
“Señor, contiende tú conmigo.”
Porque sabía que hay batallas que se vuelven más peligrosas cuando dejamos de orar y comenzamos a vengarnos.

2. PERO DAVID TAMBIÉN LE DIJO A DIOS: “EXAMÍNAME”
Aquí está lo extraordinario.
David no solamente decía:
“Señor, mira a mis enemigos.”
También decía:
“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón.”
— Salmo 139:23
¡Qué oración tan peligrosa y tan poderosa!
Porque es fácil pedir:
“Señor, examina a mi enemigo.”
Pero David dijo:
“Examíname a mí.”
Es fácil decir:
“Señor, muéstrame el pecado de él.”
Pero la madurez espiritual dice:
“Señor, muéstrame si hay algo en mí que necesita ser corregido.”
Proverbios 21:2
“Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; pero Jehová pesa los corazones.”
El hombre puede tener argumentos.
Puede tener explicaciones.
Puede tener testigos.
Puede tener documentos.
Pero solamente Dios conoce completamente el corazón.

3. ANTES DE PEDIR JUSTICIA, PÍDELE A DIOS QUE LIMPIE TU CORAZÓN
David dice:
“Pruébame y conoce mis pensamientos.”
¿Por qué?
Porque una herida puede producir algo peligroso:
resentimiento.
Y el resentimiento puede convertirse en:
• odio,
• deseo de venganza,
• amargura,
• orgullo,
• palabras destructivas,
• deseos de que al otro le vaya mal.
Por eso David dice:
“Señor, examíname.”
No quería que el enemigo que estaba afuera terminara convirtiéndose en un enemigo dentro de su corazón.
Proverbios 4:23
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.”

4. DAVID TUVO LA OPORTUNIDAD DE VENGARSE DE SAÚL
Aquí encontramos uno de los ejemplos más poderosos del Antiguo Testamento.
Saúl perseguía a David para matarlo.
En 1 Samuel 24, Saúl entra en una cueva donde David y sus hombres estaban escondidos.
Los hombres de David prácticamente le dicen:
“Dios ha entregado a tu enemigo en tus manos.”
David tenía la oportunidad.
Podía matarlo.
Podía decir:
“¡Dios me dio la oportunidad!”
Pero David no lo hizo.
Solamente cortó un pedazo del manto de Saúl.
Y después su corazón lo golpeó.
“Después de esto se turbó el corazón de David, porque había cortado la orilla del manto de Saúl.”
— 1 Samuel 24:5
¡Qué tremendo!
David no solamente estaba preocupado por lo que Saúl quería hacerle.
Estaba preocupado por lo que él mismo podía llegar a hacerle a Saúl.
Eso es madurez espiritual.

5. DAVID DEJÓ LA JUSTICIA EN LAS MANOS DE DIOS
David le dijo a Saúl:
“Juzgue Jehová entre tú y yo, y véngueme de ti Jehová; pero mi mano no será contra ti.”
— 1 Samuel 24:12
¡Esta frase puede convertirse en una enseñanza completa!
“Dios juzgue entre tú y yo.”
David no dijo:
“Yo seré tu juez.”
Dijo:
“Dios juzgue.”
Aquí aparece una gran diferencia entre:
Justicia y venganza
Justicia:
“Dios, haz lo que corresponde.”
Venganza:
“Dios, déjame hacer lo que yo quiero.”
La justicia pertenece a Dios.
Deuteronomio 32:35
“Mía es la venganza y la retribución.”
Y el Nuevo Testamento retoma exactamente este principio.

6. ROMANOS 12:19: “NO OS VENGUÉIS VOSOTROS MISMOS”
Pablo dice:
“No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.”
Observemos la expresión:
“Dejad lugar a la ira de Dios.”
¿Sabes qué significa?
Que hay un espacio que tú no debes ocupar.
Ese espacio pertenece al Juez.
Cuando yo tomo venganza, estoy intentando ocupar el lugar que corresponde a Dios.
Por eso la fe dice:
“Yo no necesito convertirme en juez de mi enemigo. Dios sabe juzgar mejor que yo.”

7. JESÚS ES EL EJEMPLO SUPREMO
David es un gran ejemplo.
Pero Jesús es el ejemplo perfecto.
Jesús fue:
• acusado injustamente,
• traicionado,
• golpeado,
• humillado,
• llevado a juicio,
• condenado siendo inocente,
• crucificado.
Y aun así:
“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.”
— Lucas 23:34
Jesús tenía todo el poder para responder.
Pero decidió entregarse al Padre.
1 Pedro 2:23
Hablando de Cristo dice:
“Cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente.”
¡Esta es la clave!
“Encomendaba la causa al que juzga justamente.”
No significa que Jesús aprobara la injusticia.
Significa que no permitió que la injusticia determinara quién sería Él.

8. JOSÉ: “VOSOTROS PENSASTEIS MAL CONTRA MÍ”
Otro ejemplo extraordinario.
Los hermanos de José lo vendieron.
Lo traicionaron.
Lo separaron de su familia.
José terminó en Egipto.
Pasaron los años.
Y un día aquellos mismos hermanos aparecieron delante de él.
Ahora José tenía poder.
Podía vengarse.
Podía destruirlos.
Pero dijo:
“Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien.”
— Génesis 50:20
José reconoció la maldad de sus hermanos.
No llamó bueno a lo malo.
Pero tampoco permitió que el mal recibido gobernara su corazón.
Enseñanza:
Puedes reconocer que alguien te hizo daño sin convertirte en esclavo de ese daño.

9. ABIGAIL Y DAVID: CUANDO DIOS TE DETIENE DE HACER JUSTICIA POR TU PROPIA MANO
En 1 Samuel 25, David estaba dispuesto a vengarse de Nabal.
Nabal había despreciado a David.
David se llenó de ira y decidió atacar.
Pero Abigail intervino.
Y le dijo:
“Jehová de cierto hará casa firme a mi señor, por cuanto mi señor pelea las batallas de Jehová, y mal no se ha hallado en ti en tus días.”
— 1 Samuel 25:28
Abigail estaba diciéndole:
“David, no permitas que este hombre provoque en ti algo que contradiga quién eres.”
David reconoció que Dios había usado a Abigail para detenerlo.
“Bendito sea Jehová Dios de Israel, que te envió para que hoy me encontrases. Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado de ir a derramar sangre.”
— 1 Samuel 25:32-33
¡Qué palabra!
A veces Dios permite que alguien nos detenga porque está protegiendo nuestro corazón de nosotros mismos.

10. EL VERDADERO PELIGRO NO SIEMPRE ESTÁ AFUERA
Hay enemigos externos.
Pero también existe una batalla interna.
Puedes ganar una discusión y perder la paz.
Puedes demostrar que tenías razón y terminar lleno de amargura.
Puedes vencer a tu enemigo y convertirte espiritualmente en aquello que odiabas.
Por eso David dice:
“Examíname.”
La pregunta no es solamente:
“¿Quién está contra mí?”
También es:
“¿Qué está produciendo esta situación dentro de mí?”

11. JESÚS ENSEÑÓ A AMAR A LOS ENEMIGOS
Jesús dijo:
“Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen.”
— Mateo 5:44
Esto no significa permitir abuso.
No significa negar una injusticia.
No significa eliminar límites saludables.
Significa que el mal que otro hace no debe gobernar tu corazón.
Puedes poner límites.
Puedes apartarte.
Puedes buscar justicia.
Puedes denunciar una conducta incorrecta.
Pero puedes hacerlo sin odio y sin venganza personal.

12. ¿QUÉ HACER CUANDO ALGUIEN TE HACE DAÑO?
PRIMERO: LLEVA LA SITUACIÓN A DIOS
“Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará.”
— Salmo 37:5
No respondas primero.
Ora primero.

SEGUNDO: PÍDELE A DIOS QUE EXAMINE TU CORAZÓN
Ora:
“Señor, ¿hay orgullo en mí?”
“¿Hay odio?”
“¿Hay resentimiento?”
“¿Estoy buscando justicia o venganza?”
“¿Estoy herido o estoy pecando?”
Salmo 139:24:
“Y ve si hay en mí camino de perversidad.”

TERCERO: NO TOMES EL LUGAR DEL JUEZ
Deuteronomio 32:35:
“Mía es la venganza.”
Romanos 12:19:
“Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.”
Dos Testamentos.
Una misma verdad:
Dios es juez.

CUARTO: PERDONA
Perdonar no significa decir:
“Lo que me hicieron estuvo bien.”
Perdonar significa:
“No voy a seguir alimentando esta deuda dentro de mi corazón.”
Efesios 4:31-32 enseña a quitar la amargura y a perdonarnos unos a otros.

QUINTO: DEJA QUE DIOS HAGA LO QUE TÚ NO PUEDES HACER
Hay situaciones que no puedes controlar.
Hay personas que no puedes cambiar.
Hay corazones que no puedes convencer.
Hay verdades que no puedes hacer entender.
Pero puedes decir:
“Señor, mi causa está en tus manos.”

13. UNA DECLARACIÓN PROFÉTICA PARA LA IGLESIA
Puedes decirle a la congregación:
“Hoy renuncio a la venganza.�Renuncio al odio.�Renuncio a la amargura.�No voy a responder al mal con mal.�Presento mi causa delante del Señor.�Señor, examina mi corazón.�Si hay algo malo en mí, quítalo.�Si he pecado, corrígeme.�Si he sido herido, sáname.�Si he sido acusado injustamente, defiéndeme.�Si debo pedir perdón, dame humildad.�Y si debo esperar justicia, dame paciencia.�No tomaré el lugar que te pertenece.�Tú eres el Juez justo.�Mi causa está en tus manos.”

CONCLUSIÓN
David tenía enemigos, pero aprendió algo extraordinario:
No podía controlar el corazón de sus enemigos, pero sí podía poner su propio corazón delante de Dios.
Saúl podía perseguirlo.
Absalón podía traicionarlo.
Los hombres podían hablar contra él.
Pero David podía decir:
“Examíname, oh Dios.”
Y cuando David entregaba su causa al Señor, estaba diciendo:
“Yo no necesito vengarme porque tengo un Dios que juzga justamente.”
Frase final para cerrar la prédica:
“No pongas solamente a tus enemigos delante de Dios; pon también tu corazón. Porque quizá Dios quiera hacer justicia en tu causa, pero primero quiere hacer santidad en tu corazón.”
Y cuando Dios encuentra limpio tu corazón, puedes dejar tu causa en sus manos sin convertirte en prisionero de la persona que te hizo daño.

04/10/2026

MINISTERIO INTERNACIONAL
VIDA ABUNDANTE

📅 Domingo 4 de octubre

⏰ 8:30 A. M.

Tema: "Los que esperaron recibieron la promesas"

📍 Combarranquilla Country
Calle 76 #57-61 – Centro de Convenciones, Salones 3 y 4

Les esperamos a todos !!!

04/10/2026

MINISTERIO INTERNACIONAL
VIDA ABUNDANTE

📅 Domingo 4 de octubre

⏰ 8:30 A. M.

Tema: "Los que esperaron recibieron la promesas"

📍 Combarranquilla Country
Calle 76 #57-61 – Centro de Convenciones, Salones 3 y 4

Les esperamos a todos !!!

CUANDO PARECE QUE GANASTE, PERO PERDISTE«No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare,...
03/10/2026

CUANDO PARECE QUE GANASTE, PERO PERDISTE

«No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.»
— Gálatas 6:7
Idea central
No toda victoria aparente es una victoria delante de Dios.
El mundo puede llamar éxito a conseguir algo mediante engaño, manipulación o injusticia; pero Dios mira cómo llegamos a aquello que conseguimos y qué dejamos en el camino.

1. HAY VICTORIAS QUE DIOS NO LLAMA VICTORIAS
Una persona puede conseguir una posición, una relación, un negocio, reconocimiento o ventaja utilizando mentira, manipulación o traición.
Desde afuera parece que ganó.
Pero la pregunta bíblica no es solamente:
«¿Qué consiguió?»
La pregunta es:
«¿Cómo lo consiguió y qué produjo en su corazón?»
Proverbios 16:8
«Mejor es lo poco con justicia que la muchedumbre de frutos sin derecho.»
La palabra hebrea relacionada con justicia es צֶדֶק — tsédeq, que comunica la idea de rectitud, justicia y aquello que está en conformidad con lo correcto.
Dios no solamente mira el resultado.
Dios mira el camino.
Puedes llegar primero y, sin embargo, haber tomado el camino equivocado.

2. DIOS NO PUEDE SER BURLADO
Pablo dice:
«No os engañéis; Dios no puede ser burlado…»
— Gálatas 6:7
En griego, burlado es:
μυκτηρίζω —
myktērízō
La palabra tiene la idea de tratar con desprecio, ridiculizar o hacer como si Dios pudiera ser engañado.
Es como decir:
«Hice lo que quise, dañé a quien tuve que dañar, mentí para conseguirlo y nadie pudo detenerme.»
Pero Pablo responde:
No te engañes.
Puedes engañar a una persona.
Puedes construir una versión de los hechos.
Puedes manipular una conversación.
Puedes convencer a muchos.
Pero no puedes manipular a Dios.
Hebreos 4:13
«Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.»

3. LA LEY DE LA SIEMBRA
Gálatas 6:7 continúa:
«…todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.»
La palabra griega para sembrar es:
σπείρω —
speírō
Y segar/cosechar:
θερίζω —
therízō
Pablo utiliza una imagen agrícola.
La semilla determina la cosecha.
Si siembras mentira, no puedes esperar que la mentira produzca eternamente paz.
Si siembras manipulación, no puedes esperar que produzca confianza.
Si siembras violencia emocional, no puedes esperar que produzca relaciones saludables.
Si siembras amor, verdad, justicia y misericordia, estás sembrando delante de Dios.

4. JOSÉ: PARECÍA QUE SUS HERMANOS HABÍAN GANADO
Aquí tenemos un poderoso ejemplo del Antiguo Testamento.
Los hermanos de José lo odiaban.
Lo vendieron.
Lo despojaron de su túnica.
Lo lanzaron a una cisterna.
Después lo vendieron como esclavo.
Humanamente hablando:
Ellos ganaron.
José perdió.
Pero Dios estaba escribiendo una historia que ellos todavía no podían ver.
Génesis 50:20
«Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien…»
Hay una palabra extraordinaria aquí:
«Pensasteis».
Ellos tenían una intención.
Pero Dios tenía un propósito.
La maldad de ellos no determinó el final de José.

5. JOSÉ NO DEVOLVIÓ EL MAL CON MAL
Cuando José tuvo autoridad y sus hermanos aparecieron delante de él, podía vengarse.
Tenía poder.
Tenía posición.
Tenía oportunidad.
Pero decidió no convertirse en aquello que sus hermanos habían sido con él.
Génesis 50:19
«¿Acaso estoy yo en lugar de Dios?»
Esta frase es fundamental.
José entendió algo:
La venganza pertenece a Dios.
Romanos 12:19
«No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios…»
En griego:
ἐκδίκησις —
ekdíkēsis
Se refiere a venganza, justicia o retribución.
Pablo está enseñando:
No tomes el lugar de Dios para ejecutar aquello que corresponde a Dios.

6. DAVID: PODÍA MATAR A SAÚL, PERO NO LO HIZO
David tenía una oportunidad extraordinaria.
Saúl estaba persiguiéndolo.
David podía pensar:
«Finalmente llegó mi oportunidad.»
Pero David se negó a matar al rey.
1 Samuel 24:6
«Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová…»
David entendió que:
Tener la oportunidad de hacer algo no significa tener autorización de Dios para hacerlo.
Esto es madurez espiritual.
Porque algunas personas dicen:
«Yo solamente hice lo que podía hacer.»
Pero el creyente pregunta:
«¿Lo que puedo hacer también es lo que Dios quiere que haga?»

7. JESÚS: LA MAYOR VICTORIA PARECIÓ UNA DERROTA
Llegamos al Nuevo Testamento.
Jesús fue traicionado.
Fue acusado.
Fue golpeado.
Fue humillado.
Fue llevado a la cruz.
Sus enemigos pensaron que habían ganado.
Pero lo que parecía una derrota terminó convirtiéndose en el centro de la redención.
Colosenses 2:15
«…despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.»
La palabra griega para triunfando es:
θριαμβεύω —
thriambeúō
Está relacionada con la imagen de una procesión triunfal.
¡La cruz parecía derrota!
Pero Dios estaba produciendo victoria.
Por eso, nunca interpretes tu vida solamente por lo que parece estar sucediendo hoy.
La cruz enseña que Dios puede transformar una aparente derrota en parte de su propósito.

8. NO DEVUELVAS MAL POR MAL
Aquí está uno de los mayores desafíos del cristiano.
Alguien te hiere.
Y tú quieres herir.
Alguien miente.
Y tú quieres desenmascararlo destruyéndolo.
Alguien te traiciona.
Y tú quieres devolver la traición.
Pero Jesús enseña otro camino.
Mateo 5:44
«Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen.»
La palabra griega para amor es:
ἀγαπάω —
agapaō
No significa aprobar el mal.
No significa permitir abuso.
No significa abandonar la justicia.
Significa que no permites que el mal que alguien hizo determine quién vas a convertirte tú.

9. AMAR NO SIGNIFICA NO PONER LÍMITES
Esto es importante.
Perdonar no significa permitir que alguien continúe destruyéndote.
Jesús podía amar y también confrontar.
Mateo 18:15
«Si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos…»
La Biblia combina:
amor + verdad + límites + justicia.
Efesios 4:15 dice:
«…siguiendo la verdad en amor…»
En griego:
ἀληθεύω —
alētheúō
La idea es vivir y actuar conforme a la verdad.
No solamente hablar verdad.
Vivir verdad.

10. EL QUE MANIPULA TERMINA SIENDO ESCLAVO DE SU PROPIA MENTIRA
Proverbios 12:22 declara:
«Los labios mentirosos son abominación a Jehová; pero los que hacen verdad son su contentamiento.»
La mentira puede solucionar aparentemente un problema durante cinco minutos.
Pero después necesita otra mentira para sostenerla.
Y otra.
Y otra.
Hasta que la persona ya no está defendiendo la verdad:
está defendiendo la historia que inventó.
Pero Jesús dijo:
Juan 8:32
«Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.»
En griego:
ἀλήθεια —
alḗtheia
Verdad, realidad, aquello que no está oculto.
La mentira necesita esconder.
La verdad puede caminar en la luz.

11. DIOS MIRA EL CORAZÓN
Samuel recibió una lección poderosa cuando Dios rechazó a los hermanos de David como candidatos para el trono.
1 Samuel 16:7
«Porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.»
En hebreo:
לֵבָב —
levav
Corazón, entendido como el centro interior de la persona: pensamientos, voluntad, decisiones y motivaciones.
Los hombres miran:
«¿Quién ganó?»
Dios mira:
«¿Qué había en el corazón?»

12. HAY PERSONAS QUE GANAN AFUERA Y PIERDEN ADENTRO
Jesús hizo una pregunta que atraviesa generaciones:
Marcos 8:36
«Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?»
En griego:
κερδαίνω —
kerdainō
Significa ganar, obtener beneficio o sacar provecho.
Jesús plantea una contradicción:
¿De qué sirve ganar algo si en el proceso te pierdes a ti mismo?
Puedes ganar una discusión y perder una relación.
Puedes ganar dinero y perder paz.
Puedes ganar una posición y perder integridad.
Puedes ganar reconocimiento y perder comunión con Dios.
Puedes ganar una batalla humana y perder una batalla espiritual.

13. NO NECESITAS DEMOSTRAR QUE GANASTE
Aquí está el corazón de la prédica:
Déjalos creer que ganaron.
No porque la injusticia sea buena.
No porque no importe la verdad.
Sino porque tu identidad no depende de demostrarle a alguien que tienes razón.
Dios conoce.
Dios ve.
Dios pesa los corazones.
Salmo 37:5-6
«Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía.»
No necesitas fabricar tu propia vindicación.
Confía tu causa a Dios.

14. LA CONCIENCIA NO PUEDE SER EL JUEZ SUPREMO, PERO SÍ PUEDE SER TESTIGO
Aquí debemos hacer una precisión bíblica.
La conciencia no sustituye a Dios.
La conciencia necesita ser formada por la Palabra.
Pablo habla de una:
συνείδησις —
syneídēsis
Conciencia, la percepción interior de lo correcto y lo incorrecto.
Hechos 24:16
«Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.»
Pablo no dice:
«Quiero que todos piensen bien de mí.»
Dice:
«Quiero tener una conciencia limpia delante de Dios.»
Ese es el verdadero éxito.

15. LA VERDADERA VICTORIA
La verdadera victoria no es:
«Yo destruí al que me destruyó.»
La verdadera victoria es:
«Lo que hicieron contra mí no logró convertir mi corazón en aquello que yo odiaba.»
Eso es victoria.
Romanos 12:21
«No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.»
Observa el orden:
No dice:
«Vence al malo.»
Dice:
«Vence con el bien el mal.»
Porque puedes derrotar a una persona y seguir siendo derrotado por el odio.
Pero puedes salir de una situación difícil sin perder tu corazón.

🔥 CONCLUSIÓN
Quizás hoy alguien piensa:
«Ganaron contra mí.»
Pero espera.
No confundas una temporada con el final de la historia.
José estuvo en una cisterna, pero terminó en el palacio.
David fue perseguido, pero terminó en el trono.
Jesús fue llevado a la cruz, pero la cruz terminó anunciando la victoria de la resurrección.
Por eso:
No tomes venganza.�No manipules.�No mientas.�No destruyas.�No respondas al odio con odio.
Camina en verdad.
Camina en amor.
Camina en integridad.
Y deja tu causa en las manos de Dios.
Porque algunas personas pueden celebrar hoy una victoria aparente.
Pero Dios conoce la semilla que sembraron.
Y tú no necesitas vivir pendiente de su cosecha.
Tu responsabilidad es cuidar tu semilla.
Gálatas 6:9
«No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.»
A SU TIEMPO.
No a tu tiempo.
No cuando tú quieras.
A su tiempo.
Y mientras llega ese tiempo:
**SIGUE SIENDO AMOR.
SIGUE SIENDO VERDAD.
SIGUE SIENDO ÍNTEGRO.
SIGUE CAMINANDO CON DIOS.**
Porque la mayor victoria no es demostrar que el otro perdió.
La mayor victoria es llegar al final sin haber perdido tu corazón delante de Dios.

CUANDO SE PIERDE EL ORDEN, SE DEBILITA LA CASA«Cuando Dios establece un orden, el enemigo intenta introducir confusión; ...
02/10/2026

CUANDO SE PIERDE EL ORDEN, SE DEBILITA LA CASA

«Cuando Dios establece un orden, el enemigo intenta introducir confusión; cuando Dios establece responsabilidad, el enemigo intenta producir evasión.»
— 1 Corintios 14:33; Génesis 3:9

1. EL EJEMPLO DE LA CASA DE ELÍ

En el Antiguo Testamento encontramos una familia que tenía una gran responsabilidad espiritual: la casa de Elí.

Sus hijos, Ofni y Finees, ejercían como sacerdotes, pero estaban actuando en desobediencia delante de Dios.

1 Samuel 2:22-24 muestra que Elí conocía lo que sus hijos estaban haciendo y los reprendió, pero el problema ya había avanzado.

Dios posteriormente le dijo:

«Porque yo le he hecho saber que juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe.»
— 1 Samuel 3:13

2. NO BASTA CON SABER; HAY QUE ASUMIR RESPONSABILIDAD

Elí sabía lo que estaba sucediendo.

Esto nos enseña algo importante:

Ver un problema y no enfrentarlo también puede permitir que el problema crezca.

En una familia, en el matrimonio, en el ministerio o en cualquier responsabilidad que Dios nos haya dado, no podemos simplemente decir: «Yo sé lo que está pasando».

Hay momentos en los que debemos actuar con sabiduría, verdad y amor.

3. EL ORDEN PROTEGE LA CASA

Moisés recibió este principio:

«Y enseñarás a ellos las ordenanzas y las leyes, y les mostrarás el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer.»
— Éxodo 18:20

Dios no solamente quiere que conozcamos su Palabra; quiere que caminemos conforme a ella.

🕊️ RESUMEN

Una casa comienza a debilitarse cuando:

* Nadie quiere asumir responsabilidad.
* Los problemas se esconden en lugar de enfrentarse.
* Cada persona culpa a otra.
* Se pierde la comunicación.
* Se tolera aquello que Dios quiere corregir.

Pero cuando volvemos a la Palabra, reconocemos nuestros errores y permitimos que Dios vuelva a establecer su orden, comienza la restauración.

🔑 FRASE FINAL

«El orden de Dios no viene para oprimir la familia; viene para protegerla, corregirla y conducirla hacia la paz.»

«Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.»
— Proverbios 3:6

LA JUSTICIA ES LA RUTA DE LA BENDICIÓN Y DE LA SANIDADMateo 6:33«Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia,...
01/10/2026

LA JUSTICIA ES LA RUTA DE LA BENDICIÓN Y DE LA SANIDAD

Mateo 6:33
«Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.»
La justicia es una ruta.
La justicia es un camino.
La justicia es una manera de vivir delante de Dios.
Cuando caminamos en la justicia de Dios, comenzamos a poner cada cosa en su lugar: nuestras palabras, nuestras decisiones, nuestras relaciones, nuestras emociones y también aquello que llevamos escondido en el corazón.

1. EXAMÍNATE A LA LUZ DE LA PALABRA
La Biblia dice:
«Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos.»
— Salmo 139:23
Hay una diferencia entre examinar a los demás y permitir que Dios nos examine a nosotros.
Es muy fácil decir:
—«Él me engañó.»
—«Ella me hizo daño.»
—«No me pidió perdón.»
—«Lo que me hicieron fue injusto.»
Pero la pregunta del Espíritu Santo es:
¿Qué está produciendo esa herida dentro de mí?
Porque una herida que no se entrega a Dios puede convertirse en resentimiento.
El resentimiento puede convertirse en amargura.
La amargura puede afectar nuestras relaciones.
Y aquello que comenzó con lo que otra persona hizo puede terminar gobernando nuestro propio corazón.
Por eso David no dijo solamente:

«Señor, mira a mis enemigos».
También dijo:
«Examíname, oh Dios…»

2. HAY PERSONAS QUE ESTÁN EN UNA PRISIÓN QUE ELLAS MISMAS CONSTRUYERON
Una de las imágenes más fuertes es esta:
Has puesto a otra persona en el patio de una prisión, pero tú sigues caminando alrededor de esa prisión todos los días.
Crees que estás castigando al otro porque no lo perdonas.
Pero muchas veces el otro está viviendo su vida mientras tú sigues reviviendo la ofensa.
La persona que te hirió puede estar durmiendo tranquilamente, mientras tú sigues pensando:
«¿Por qué me hizo eso?»
«¿Cómo pudo traicionarme?»
«¿Cómo pudo hablar de mí?»
«Yo nunca le haría eso.»
Y cada vez que recuerdas el acontecimiento, vuelves a entrar en la misma celda emocional.
El perdón no cambia el pasado, pero puede cambiar quién gobierna tu presente.

3. EL ENOJO NO PUEDE

CONVERTIRSE EN UN ESTILO DE VIDA
Pablo enseña:
«Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo.»
— Efesios 4:26
La Biblia no niega que podamos sentir enojo.
El problema aparece cuando el enojo deja de ser una emoción pasajera y comienza a convertirse en una residencia permanente.
Hay personas que llevan años viviendo en una conversación que ocurrió hace años.
El acontecimiento terminó.
Pero dentro de ellos continúa ocurriendo.
Por eso Pablo añade:
«Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.»
— Efesios 4:31
Observa la progresión:
amargura → enojo → ira → palabras destructivas → malicia.
Una herida no entregada a Dios puede terminar contaminando muchas áreas de nuestra vida.

4. LA AMARGURA CONTAMINA MÁS QUE A UNA PERSONA

Hebreos 12:15 dice:
«Mirad bien… que no brote ninguna raíz de amargura, y por ella muchos sean contaminados.»
La palabra «raíz» es importante.
Una raíz no siempre se ve.
Puedes ver un árbol hermoso mientras debajo de la tierra existe una raíz que está alimentándolo.
De la misma manera, alguien puede sonreír, cantar, predicar, trabajar y continuar con su vida exteriormente, mientras interiormente conserva una raíz de amargura.
Por eso necesitamos permitir que el Espíritu Santo llegue a lugares que nadie más puede ver.

5. PERDONAR NO SIGNIFICA LLAMAR BUENO A LO MALO

Esto es fundamental.
Perdonar no significa aprobar lo que ocurrió.
Perdonar tampoco significa negar el daño.
Y perdonar no siempre significa restaurar inmediatamente una relación o eliminar límites prudentes.
Perdonar significa que renunciamos a convertirnos nosotros mismos en jueces y vengadores, y entregamos la causa a Dios.
Romanos 12:19 dice:
«No os venguéis vosotros mismos… porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.»
Hay batallas que no necesitas resolver con tus propias manos.
Hay causas que necesitas poner delante de Dios.

6. JESÚS NOS MOSTRÓ EL CAMINO

En la cruz, Jesús dijo:
«Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.»
— Lucas 23:34
Esto es extraordinario.
Jesús estaba siendo injustamente tratado y, aun así, no permitió que la injusticia de los hombres determinara la condición de su corazón.
Cristo no respondió a la violencia convirtiéndose en violencia.
Respondió entregando su causa al Padre.

7. JOSÉ: UNA VIDA QUE NO FUE GOBERNADA POR LA HERIDA
José tenía razones humanas para vivir resentido.
Sus hermanos lo vendieron.
Lo separaron de su familia.
Fue llevado a Egipto.
Fue injustamente acusado.
Terminó en prisión.
Pero cuando finalmente tuvo autoridad sobre sus hermanos, pudo haber utilizado su posición para vengarse.
En cambio, declaró:
«Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien.»
— Génesis 50:20
José no dijo que lo que hicieron estuvo bien.
Dijo que Dios fue capaz de redimir aquello que ellos hicieron con mala intención.
Ese es uno de los grandes secretos de la madurez espiritual:
No necesitas negar la injusticia para confiar en la justicia de Dios.

8. DAVID Y SAÚL: CUANDO PUEDES VENGARTE, PERO DECIDES HONRAR A DIOS
David tuvo oportunidades para matar a Saúl.
Saúl lo perseguía.
Pero David dijo:
«Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová.»
— 1 Samuel 24:6
David no permitió que la conducta de Saúl determinara su propia conducta.
Esto es justicia.
La justicia no consiste solamente en exigir que el otro haga lo correcto. También consiste en decidir hacer lo correcto delante de Dios, aunque el otro no lo haga.

9. LA JUSTICIA COMIENZA DENTRO
Proverbios 4:23 dice:
«Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.»
¿Por qué debemos guardar el corazón?
Porque del corazón salen nuestras palabras, nuestras decisiones y nuestras relaciones.
Si el corazón está lleno de amargura, tarde o temprano la amargura encontrará una salida.
Si está lleno de resentimiento, el resentimiento comenzará a interpretar todo lo que sucede.
Pero cuando entregamos nuestro corazón a Dios, comenzamos a recuperar libertad.

10. LA RUTA DE LA BENDICIÓN PASA POR LA JUSTICIA
Salmo 1 presenta al hombre que camina en el camino de Dios como un árbol plantado junto a corrientes de aguas.
La bendición bíblica no es simplemente tener cosas.
La verdadera bendición también incluye vivir correctamente delante de Dios.
Proverbios 21:21 dice:
«El que sigue la justicia y la misericordia hallará la vida, la justicia y la honra.»
La justicia y la misericordia aparecen juntas.
Esto es importante:
Justicia sin misericordia puede convertirse en dureza.�Misericordia sin verdad puede convertirse en permisividad.�Pero la justicia de Dios nos enseña a caminar en verdad y misericordia.

11. LA SANIDAD COMIENZA CUANDO DEJAMOS DE ESCONDER LO QUE DIOS QUIERE SANAR
Tal vez hoy Dios no te está preguntando:
«¿Qué te hicieron?»
Tal vez te está preguntando:
«¿Qué estás cargando todavía?»
Hay personas que necesitan dejar de explicar la herida y comenzar a entregársela a Dios.
Hay personas que necesitan dejar de alimentar la ofensa.
Hay personas que necesitan dejar de visitar mentalmente la misma prisión.
Y hay personas que necesitan decir:
«Señor, yo no puedo cambiar lo que ocurrió, pero sí puedo entregarte lo que ocurrió.»

CONCLUSIÓN

La justicia es la ruta de la bendición.
La justicia es la ruta de la libertad.
La justicia es la ruta de la sanidad interior.
No porque la justicia nos haga perfectos, sino porque nos coloca nuevamente bajo el gobierno de Dios.
Por eso hoy debemos preguntarnos delante del Señor:
¿Hay falta de perdón en mi corazón?
¿Hay enojo que llevo demasiado tiempo alimentando?
¿Hay amargura que se convirtió en una raíz?
¿Hay alguien a quien sigo castigando en mi corazón?
¿Hay una persona encerrada en el patio de mi prisión mientras yo sigo caminando alrededor de ella?
Hoy podemos entregar esa causa al Señor.
Porque cuando dejamos de vivir para cobrar la deuda emocional que otros nos dejaron, comenzamos a vivir desde la libertad que Cristo nos dio.
No permitas que la persona que te hirió siga gobernando tu corazón.
Entrégale la causa a Dios.
Camina en justicia.
Camina en verdad.
Camina en perdón.
Y deja que el Señor sane aquello que durante mucho tiempo has intentado cargar tú solo.

ORACIÓN
«Padre, examina mi corazón. Muéstrame todo aquello que no proviene de ti. Arranca toda raíz de amargura, resentimiento, odio y falta de perdón.
No quiero vivir prisionero de lo que otros hicieron. Entrego mis causas en tus manos. Dame gracia para perdonar, sabiduría para establecer límites correctos y humildad para caminar en justicia y verdad. Sana mi corazón y gobierna mi vida.
En el nombre de Jesús. Amén.»

Dirección

Barranquilla

Horario de apertura

Lunes 8am - 6am
Martes 8am - 6am
Miércoles 8am - 6am
Jueves 8am - 6am
Viernes 8am - 6am
Sábado 8am - 12pm
Domingo 7am - 1pm

Notificaciones

Sea el primero en enterarse: le enviaremos un correo electrónico cuando Ministerio Internacional Vida Abundante publique novedades y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin y puede darse de baja en cualquier momento.

Contactar Con La Organización

Enviar un mensaje a Ministerio Internacional Vida Abundante:

Atajos

Compartir