25/08/2026
DIOS AVISA PARA QUE TENGAMOS PRUDENCIA Y NO ESTEMOS DISTRAÍDOS.
Este mensaje es muy importante y debemos enfocarnos urgentemente:
Jesús no nos mandó a poner fechas, sino a discernir los tiempos y prepararnos espiritualmente. Cuando uno compara Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21, se ve un orden bastante claro.
El orden profético que Jesús presentó
1. Engaño espiritual
“Mirad que nadie os engañe.” — Mateo 24:4
Jesús comienza, no con terremotos, sino con engaño: falsos cristos, falsos profetas y personas que dirán hablar en nombre de Dios.
2. Guerras y rumores de guerras
“Oiréis de guerras y rumores de guerras…” — Mateo 24:6
Jesús dice que esto sucedería, pero advierte: “aún no es el fin.”
3. Conflictos entre naciones y reinos
“Se levantará nación contra nación, y reino contra reino.” — Mateo 24:7
Aquí vemos una creciente inestabilidad internacional.
4. Hambres
“…y habrá hambres…” — Mateo 24:7
La escasez y las crisis alimentarias forman parte de las señales que Jesús mencionó.
5. Terremotos y desastres
“…y terremotos en diferentes lugares.” — Mateo 24:7
Jesús los coloca dentro de lo que llama “principio de dolores”, no como una señal aislada que permita afirmar que ya llegó el fin.
6. Persecución de los creyentes
Mateo 24:9 habla de tribulación, persecución y odio contra los discípulos por causa del nombre de Cristo.
7. Apostasía y traición
“Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros…” — Mateo 24:10
Personas que estuvieron cerca de la fe pueden apartarse y traicionarse.
8. Falsos profetas y mayor engaño
“Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos.” — Mateo 24:11
El engaño religioso se intensifica.
9. La maldad aumenta y el amor se enfría
Este punto conecta directamente con lo que usted está observando:
“Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.” — Mateo 24:12
Aquí entran fenómenos sociales que usted menciona: deshonra hacia los padres, normalización del pecado en las casas, pérdida de valores, violencia, inmoralidad y tolerancia de conductas que antes eran consideradas pecado.
Pablo describe algo semejante en 2 Timoteo 3:1-5: hombres amadores de sí mismos, desobedientes a los padres, sin afecto natural, sin dominio propio y con apariencia de piedad.
10. El evangelio será predicado a todas las naciones
Y en medio de todo esto Jesús introduce una esperanza:
“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo…” — Mateo 24:14
11. Señales cósmicas
Aquí llegamos a lo que usted menciona del sol, la luna, los eclipses y los fenómenos celestes.
Lucas registra las palabras de Jesús:
“Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas…” — Lucas 21:25.
Y añade algo extraordinariamente relacionado con su observación:
“…y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas.” — Lucas 21:25.
Jesús también habla del temor ante “las cosas que sobrevendrán en la tierra” y de que las potencias de los cielos serán conmovidas.
12. Finalmente: la venida del Hijo del Hombre
Jesús no termina diciendo: “tengan miedo”.
Termina diciendo:
“Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.” — Lucas 21:28.
¿Y dónde colocamos el cambio climático, tormentas solares, meteoritos, aumento del nivel del mar, tsunamis y tornados?
Aquí debemos ser bíblicamente cuidadosos.
La Biblia sí habla de señales en el sol, la luna y las estrellas, del estremecimiento de los cielos y del bramido del mar y las olas.
Pero no podemos decir que Jesús específicamente profetizó “el cambio climático”, “el aumento de meteoritos” o “las tormentas solares” como fenómenos científicos modernos. Podemos verlos como parte del contexto de un mundo sometido a múltiples crisis y recordar las palabras de Jesús, pero no debemos convertir cada fenómeno natural en una profecía específica.
Entonces, ¿cuál es la recomendación de Jesús?
Es poderosísima:
No entrar en pánico.�No poner fechas.�No vivir distraídos.�No negociar con el pecado.�No abandonar la fe.�No dejarnos engañar.�Predicar el evangelio.�Y levantar la cabeza porque Cristo viene.
Jesús termina su enseñanza con una advertencia:
“Velad, pues, en todo tiempo orando…” — Lucas 21:36.
Por eso, para la Iglesia del siglo XXI, yo resumiría el mensaje así:
“No estamos llamados a interpretar cada terremoto; estamos llamados a estar preparados. No estamos llamados a vivir aterrorizados por las señales; estamos llamados a levantar la cabeza. No estamos llamados a acomodarnos al pecado porque el mundo lo normalizó; estamos llamados a permanecer santos. Y mientras el mundo pregunta qué está pasando, la Iglesia debe anunciar quién viene: ¡Jesucristo!”
Y hay una frase de Jesús que debería convertirse en el centro de esta enseñanza:
“CUANDO ESTAS COSAS COMIENCEN A SUCEDER, LEVANTEN LA CABEZA.”
Porque las señales no fueron dadas para producir miedo en la Iglesia, sino despertamiento, santidad, discernimiento y esperanza.
Recomendación
Estar preparados no significa vivir con miedo, sino actuar con sabiduría y responsabilidad.
1. Preparación espiritual
Tener la Biblia en nuestras manos, pero sobre todo practicarla y guardarla en el corazón. No basta con conocer la Palabra; debemos vivirla y ponerla por obra.
“Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores.” — Santiago 1:22
2. Documentos importantes
Tener copias de los documentos importantes digitalizadas y guardadas de forma segura, por ejemplo, en una memoria USB y también en la nube, para poder acceder a ellos en caso de pérdida, evacuación o emergencia.
3. Kit de emergencia
Mantener en casa un kit básico con elementos necesarios para los primeros momentos de una emergencia: medicamentos personales, linterna, baterías, agua, artículos de higiene y otros elementos esenciales.
4. Comunicación
Contar con radios de comunicación y medios alternativos para mantener el contacto cuando las redes telefónicas o el internet no estén disponibles.
5. Energía
Tener cargadores portátiles, baterías externas y baterías de repuesto para mantener funcionando los dispositivos esenciales.
6. Alimentos y agua
Mantener en casa una reserva razonable de agua potable y alimentos de larga duración, como productos enlatados y otros alimentos que no requieran refrigeración inmediata.
7. Respaldo en la nube
No depender de un solo lugar para guardar información importante. Los documentos esenciales pueden tener respaldo en una memoria física y en un servicio seguro de almacenamiento en la nube.
Conclusión
La preparación no es falta de fe; es responsabilidad.
Podemos confiar plenamente en Dios y, al mismo tiempo, prepararnos con sabiduría para enfrentar cualquier situación.
Ten la Biblia en tus manos, la Palabra en tu corazón y sabiduría para preparar tu casa.
“El avisado ve el mal y se esconde; mas los simples pasan y reciben el daño.” — Proverbios 22:3.
Apostol Jorge Freyle y Familias Freyle Cepeda.